Debates


Historia y ética

 
Saludos a todos:

Quisiera contestar Dr. Máiz Vázquez [mensaje 66] y a la más que extraordinaria afirmación de que "la objetividad no existe, nunca, y aún menos en el estudio de las ciencias sociales". Afirmanciones extraordinarias desde luego requieren pruebas extraordinarias. Cierto es que todo investigador está inmerso en un tiempo y una matriz cultural propia. Pero eso no significa que las cosas sean incomprensibles. La comunicación intercultural es posible en alto grado, si nos restringimos a datos conductuales directamente observables con toda seguridad habrá acuerdo universal entre todos los observadores (el individuo X le entregó al individuo Y un objeto redondo en el un territorio que ambos llaman "sagrado", etc...) y creo que a eso lo podemos llamar objetividad.

La selección no involucra necesariamente manipulación, para un receptor de información objetivo y que use la lógica estricta para ver que conclusiones son sostenibles y cuales no, incluso la fragmentación deliberada de la información no puede llevarle a pensar algo diferente de la realidad. Si seleccionamos partidistamente una cuestión nuestro receptor de información solo dirá, bueno con estos datos no puede sacarse inequívocamente ninguna conclusión, pero nada más.

Obviamente es terriblemente importante la honestidad, hay que admitir que la falta de honestidad por parte de los autores puede ser un problema serio, pero si nos a datos conductuales observables directamente, eso es incontrovertido y sobre ellos podemos ser objetivos. Otra cosa es que por sí mismos sean suficientes (en general siempre debemos basarnos en fuentes de tipo "emics" que involucran examinar documentos escritos bajo la interpretación de uno de los agentes, lo cual siempre es altamente conflictivo).
 
Algunos defensores del postmodernismos y con visiones románticas del conocimiento han llegado a afirmar cosas como "la Historia no existe la hacen los historiadores" creo que todos sabemo por donde va eso pero, es que la historia puede ir más allá de interpretaciones muy sui generis y subjetivas de hecos de hechos pasados:
El principio de toda ciencia es la búsqueda de patrones regulares y recurrentes que se dan continuamente. Así podemos plantearnos la compilación de datos sobre las características demográficas, culturales, religiosas, económicas y tecnológicas de las diversas sociedades conocidas (la compilación de esos datos obviamente exige el recurso continuo a ciencas auxiliares como la genética, la arqueología, la lingüística, la archivística, etc. etc). Y podemos elaborar listas de factores presentes y tratar de ver si algunos de ellos tienen tendencia a coocurrir juntos. Ese es el inicio de la búsqueda de patrones regulares. Los trabajos de George Peter Murdock y Marvin Harris en antropología van por ahí. A partir de ese enfoque podemos entender la historia como una teoría explicativa (y predictiva) de la evolución socio-cultural a modo de una sociología-economía diacrónica. Naturalmente para que algo así sea posible necesitamos trabjar en varias direcciones:

(a) Investigación Historiográfica. Es necesario que alguien se encargue de descubrir porqué medios podemos recopilar más datos relevantes. Antes de poder construir una teoría sobre cómo o por qué cambian las cosas parece altamente necesario saber como eran las cosas. O mejor dicho con que datos objetivos y con qué datos razonables contamos. Ese corpus de datos constituye tanto la base para una teorización posterior como el conjunto de cosas que esa teorización posterior debería explicar mediante mecanismos socio-económicos bien definidos.
(b) Investigación Hisotriológica. Por otra parte la mera reconstrucción de los hechos, del que cosas sabemos que estuvieron pasando en una sociedad es solo la mitad del camino, enseguida se plantean situaciones en las que nos preguntamos por los porqués, en el porqué se dio determinada evolución en un sentido, y en cambio no pasó tal otra. Esa es una parte complicada, que debe empezar ante todo por empezar estableciendo correlaciones bien definidas entre factores, basados en los patrones regulares. A partir de ahí podemos soñar con pensar entender como se afectan los factores sociológicos unos a otros y como evolucionan los sitemas sociales.

Tal como yo lo veo la afrimación "la historia no existe la hacen los historiadores" se refiere a algo que poco o nada tiene que ver con el intento lícito y científico de tratar de comprender el funcionamiento de los sistemas sociales. Naturalmente todo este trabajo doble historiográfico-historiológico no está en el vacío de la abstracción teórica, las implicaciones económicas, políticas y éticas son notables. Un mejor conocimiento de como funcionan las sociedades a medio largo plazo es la clave para implementar políticas eficientes y conocer todo lo posible sobre nuestras actuaciones, lo cual no es poco. Me parece que dejar el intento honesto de comprender el porqué de los procesos sociales complejos, es sencillamente un error.
 
David Sánchez
UPC, Barcelona (España)