Debates


HaD.Historiador de sí mismo

 


[Mensaje recibido a través de HaD-Facebook]
 
Hola. Escribo desde esta esquina de México llamada Hermosillo, Sonora. Frente a mi ventana el sol comienza a palidecer en este otoño temprano, un respiro después de los días de verano arriba de los cuarenta grados. Y desde aquí me pregunto ¿por qué me tendría que conmover la muerte de Steve Jobs? Me conmueve y mucho, tal como me conmovió la muerte de Jim Morrison cuyas acciones en cada uno de sus momentos me abrieron, literalmente, puertas nuevas a la percepción. El mundo no es el mismo. Quienes nacimos en los cincuentas del siglo pasado hemos visto transformarse el panorama desde los barriales polvorientos sin tv ni teléfono hasta los fraccionamientos privados con servicios integrados de comunicación. Hace medio siglo Grecia era para nosotros la cuna de la civilización occidental y una referencia lejana de filósofos que no comprendíamos. Hoy vemos los disturbios griegos sentados frente al televisor o leyendo las noticias en las versiones electrónicas de los periódicos. Su temblor no sólo agita a la Comunidad Europea sino la trasciende, no hay prozac ni filosofía en este momento que calme los ánimos. Pero en los corrillos y en las conversaciones nos preguntamos ¿cómo es posible? Si eso sucede allá, ¿qué nos espera a nosotros? Pero es que ya no estamos tan lejos, las nuevas tecnologías y las comunicaciones nos han acercado. Finisterre era el fin del mundo, Terra Celta sólo accesible en narraciones extrañas de los adultos que las supieron por otras extrañas narraciones de mundos extraños. Pero hoy, desde esta esquina puedo leer que “O Popular prepara a absorción do Pastor para facer o quinto grupo financeiro de España” en Galicia Hoxe mientras escucho Radio Obradorio, y leo lo de Pemex y Repsol. El mundo no es el mismo gracias a la existencia de gente como Steve Jobs, o del ingeniero mexicano de apellido Camarena que se pierde en el anonimato de la historia y que inventó la tv a color. Por eso me conmueve y, la verdad, me siento privilegiado de ser testigo de los acontecimientos de este mundo lleno de contrastes. Mientras difundían en cadena nacional la muerte de Jobs, le seguía en orden de importancia la noticia de la detención de un buscado delincuente que operaba
para el célebre “Chapo” Guzmán. Los dos son generadores de riqueza. Pero hoy, como en el cambalache del tango todo está mezclado. Uno elige. A mí me conmueve la muerte de creadores de mundos no la de quien los destruye, porque una buena parte de mi vida ha sido posible gracias a los instrumentos creados por ellos. Raiders on the storm.
 
Arturo Valencia Ramos
Universidad de Sonora
México