Debates


Historiografía latinoamericana


 

Estimados amigos:

En el día de la fecha, he leído con gran atención las opiniones de 41 intelectuales que desde España y diversos lugares de nuestra América, se han manifestado.El resultado, no ha sido lo que esperaba. Cuando enseñamos a nuestros alumnos lo difícil que fue en Literatura, superar la fascinación que sobre los escritores latinoamericanos ejerció la dimensión sobrehumana de los distintos accidentes geográficos americanos,haciéndoles olvidar que la importante era la peripecia humana, y esta situación relegó a los hombres de letras americanos, que recién con la generación del 98, lograron construir una literatura universal. En Historia, no hemos salido de la compartimentación tan tradicional y tan lamentable.La historia latinoamericana, merece que todos adoptemos una actitud de grandeza y generosidad intelectual. No podemos, traer a este debate los innumerables preconceptos, - que todos tenemos - sobre tal o cual corriente, o tal o cual país. Errores se han cometido en todos lados, pero, basta de seguirlos arrastrando. Basta de soberbia, de talentear, si uno desea profundizar en la historia de un determinado país que no sea el propio, lo que hay que hacer es estudiarlo seriamente, y luego de comprendido, entonces sí, emitir juicios.

Hasta ahora, son contados con los dedos, los historiadores que siendo americanos o españoles, han saltado por encima de todos los prejuicios y preconceptos, para arribar a una verdadera comprensión de nuestra historia.
 
Y voy a un ejemplo, si yo que tengo ideas muy generales sobre la historia mexicana - que intuyo es muy rica y extensa - no puedo ni debo, desde esas ideas generales, intentar explicar sus distintos episodios ni su realidad de los últimos tiempos. Si yo no estoy abierto, para acercarme al conocimiento y la comprensión de esa realidad, no la entiendo, por más americano que pretenda ser, porque cuando enfrento esta realidad que es muy distinta, a la del Río de la Plata, la enfrento desde una situación que intelectualmente me está condicionando de otra manera. Digámoslo con todas las letras, desde una visión urbana y europeizada, que tratamos de superar pero que no siempre lo conseguimos. Entonces, ¿abajo de qué piedra está el cangrejo? Pues señores, tenemos que actuar con respeto y humildad. Respeto por el país hermano, no por estar lejos, deja de ser americano, al contrario, buscar la manera de entender sus valores y a partir de reconocernos en él, como nosotros mismos, con sus angustias, sus necesidades, que son las nuestras, pero de todos, entonces si, a partir de sentirlo como igual, no mirándolo desde un escalón superior, ahí empezaremos a producir conocimiento historiográfico sobre la historia latinoamericana válido.

Un abrazo para todos.
 
Uruguay R. Vega Castillos
Universidad de Montevideo