Debates


Historiografía latinoamericana


Invitación a todos los colegas latinoamericanos:
 
Las ideas y concepciones relativas a la historia social, cultural, económica, política, etc., etc., atienden por un lado los problemas específicos de esta América y no se pierde la memoria de lo que ha significado la civilización y sus movimientos en el resto del mundo, lo cual quiere decir que nunca hemos pensado en una autonomía historiográfica, o intelectual de las tradiciones epistémicas que han dado autoridad a las investigaciones y debates sobre lo que ha sido y es la historia latinoamericana.
 
Existen evidencias para hablar de una enorme y profunda tradición de las ciencias sociales en latinoamrérica y por fortuna los hechos sociales lo confirman, no tenemos una configración monolítica ni creemos en una doctrina histórica homogénea, pero las ideas son siempre producciones históricas relativas al ámbito social y cultural, este lugar social que hemos construído desde la historiografía, nos conduce a objetos, procesos y debates propios que no soslayan la intervención de las relaciones históricas con el mundo, no consideramos que el mundo se parte en entidades isleñas de carácter particularista.
 
No hay como dije, evidencias de esta tendencia particularista en los estudios históricos, al contrario, se está generando toda una discusión de los modos en que nos insertamos en los procesos globales y las derivas históricas que de ello resultan.
 
Celebro que los estudios latinoamericanos que incluyen los debates historiográficos,tienen acaso, una cierta especificidad en los acentos metodológicos e ideológicos que produce toda ciencia, sin escapar de los contextos y con una idea del horizonte histórico al cual queremos arribar, a saber, la justicia social, la equidad, el respeto a la diversidad cultural, los derechos culturales, sociales y humanos en general, así como la democratización de la historia vista desde los actores y no sólo de la historia intelectual.
 
Celebro que se prefigura desde hace más de cincuenta años, una tendencia historiográfica encaminada hacia un proyecto social convergente entre los historiadores no sólo latinoamericanos, sino de aquellos que tienen una concepción distinta de los procesos civilizatorios, de las historias culturales alternas y de la economía política interpretada fuera de la colonización y de los imaginarios eurocéntricos.
 
Celebro la convivencia y la complementariedad que existe entre la historiografía y las ciencias sociales, por ello la creciente transdisciplinariedad y para muestra véase la gran oferta cultural en lasinvestigaciones, congresos, foros internacionales y pronunciamientos que recogen los modos de descolonización que podríamos identificar ya como estudios postindustriales y postoccidentales, los que ya hablan de fenómenos de movimientos antisistémicos, alteridades, imaginación alterna, liberacion ciudadana y la gran participación de la historia en la educación de la memoria colectiva de carácter reivindicativa.
 
Habría que recordar que actualmente la historia se involucra más en las discusiones sobre las políticas culturales, la defensa y educación del patrimonio cultural, las industrias culturales y todo aquello que tiene que ver con las formas de gestion o autogestión de la cultura más allá de las soberanías nacionales.
 
Esta ciudadanización de la educación considerada ya en las investigaciones históricas van definiendo poco a poco el perfil de esta historiografía latinoamericana, sin pretensiones exclusivas o particularistas y eso caracretiza de ya a la nueva historiografía latinoamericana, felicidades a todos los colegas que lo hacen y aquellos que ya consideran en su programa de investigación, las tradicionales y novedosas formas de producción social de la historia de esta entidad, hasta pronto
 
Federico Colin Arámbula
Antropología Histórica
Universidad Veracruzana
México