Debates


Historiografía latinoamericana



Estimados colegas, creo que deberíamos dejar de mirarnos el ombligo con tanto ahínco y considerar una serie de cuestiones que sí pueden ayudar a ponernos de acuerdo. En primer lugar, al hablar de Latinoamérica, o de Europa, o de Estados Unidos, ¿a qué nos referimos? ¿A la Costa de los Mosquistos? ¿A Punta del Este? ¿A Albania? ¿A Suecia? ¿A Seattle? ¿A Virginia Occidental? Vaya, parece que este saco semántico tiene agujeros. Yo soy español. Y europeo, claro. Pero un señor de Copenhagen también es europeo. ¿Eso nos iguala? ¿Acaso España (en general, el mundo mediterráneo y Europa del Este) no presenta, a lo largo de los siglos contemporáneos, más parecidos, en muchos aspectos, con Latinoamérica que con el noroeste europeo? Lo que separa a la humanidad no son los océanos ni las cordilleras, pese a su profundidad o altura, sino otra clase de barreras (entre las cuales, por cierto, dudo que esté el idioma). Saludos a todos.

Guillermo J. Naya
Universidad de Santiago de Compostela