Para Raquel G. Bouzas, de Uruguay

Para HaD

He leído tu comentario y me parece una verdadera síntesis de lo que nos ha pasado a todos aquellos que somos docentes, además de historiadores. Las "modas" de las teorías del aprendizaje, de las que no reniego pero suelo criticar en cuanto a su aplicación a veces a rajatabla, nos han llevado a extremos. Es real que la búsqueda de las actividades de interés por sí mismas han desplazado a la importancia que en las escuelas se daban a los contenidos, antes basados más en la erudición y la memoria, en la necesidad de "ser cultos" y otras tonterías, llevaron a una especie de vaciamiento. También es cierto que muchos pensamos que si el alumno llegaba a aprender a aprender, los temas y los contenidos llegarían a partir de sus intereses. Falso. O por lo menos, parcialmente falso.

La reaparición de la importancia de los contenidos no debe desplazar a lo anterior, es decir, la búsqueda de técnicas creativas. Y en una espiral quasi hegeliana, lo nuevo ( o lo que ha vuelto) debe incluír una síntesis de lo anterior.

Técnicas sin contenido pueden llegar a ser inocuas y estériles, pero también peligrosas. Muchas veces les digo a mis alumnos de Profesorado las técnicas en sí mismas me recuerdan a los eslogans de gobiernos totalitarios para publicitar falsos países bajo su dominio Pinochet, Goebbels, Stalin, Videla, el PRI, etc. Y aportaba una idea tomada desde el fútbol Menotti solía decir que de un Maradona podía construir un atleta europeo; pero de un eximio atleta europeo no podía contruir un Maradona. El talento, la creatividad, la pasión por la docencia (como por un arte o un deporte) o por la Hria., no se logra por medio de las técnicas de aprendizaje; pero ayudan a convertir al aficionado en un experto en lo suyo.

Por ello creo que debemos inisitir en las técnicas de aprendizaje creativo para revitalizar, en este caso, el aprendizaje de la Hria., pero no podemos dejar de cargar las tintas en los contenidos.

Y en esto, creo, hay que ser claro el estado lo inventó el hombre para organizar la sociedad; el dominio se manifiesta en clases sociales y las dirigentes han impuesto su modelo de vida, su filosofía y también su modelo de Hria. para organizar también el relato del pasado. Como la Hria. sigue siendo no otra cosa que la lucha de clases antagónicas, la resistencia a "consumir" las historias oficiales de los vencedores, es parte de la resistencia a un mundo que no nos satisface. Por ello, habrá que trabajar para cambiar de mano el mango de la sartén. Mientras tanto, a hacer "la otra historia" como actitud militante, sin falsificaciones ni ocultamientos, con autocríticas y aprendizaje permanente.

En Argentina, los nuevos Diseños Curriculares incluyen la Hria. reciente y hay una firme convicción democrática de criticar ese pasado inmediato y las dictaduras para no olvidar, pero sin duda, la profundidad la dan los historiadores y los docentes en cada aula, y por supuesto, los alumnos. esto hoy es desigual. Mientras en una escuela de Formosa, privada y católica, se le priva la continuidad a una alumna embarazada, en otras escuelas como en Chubut, los alumnos hacen una representación hipercrítica de la Guerra de Malvinas que espantó a los militares y un general llegó a pedir (infructuosamente) sanciones despertando una ola de críticas adversas a ellos y solidarias con docentes y alumnos que sepultó el tema de los "reclamos" afirmando el derecho de opinión y de interpretación de la Hria.

Un abrazo.

RaquelGB, colega, compañera de hria. y vecina del "paisito", nos conectamos.

Jorge Oriola