Sr. Corbalán:

Lo primero que creo que un historiador debe tener presente es conocer la Historia, no de una época u otra, sino todo lo más posible, y saber por tanto "moverse" en ella. Desde que los profesores universitarios optaron por la línea de vivir de las prebendas en vez de vivir de su trabajo, la Universidad y posteriormente todas las instituciones de enseñanza quedaron a merced de aquellos que otorgaban esas prebendas, así que lo que se enseña siempre será aquello que el Poder (político, económico, social, religioso...) determine.

Todos aquellos que se dedican a la enseñanza están (quiéranlo o no, con mejor o peor aceptación) al servicio del Poder, así que yo no le puedo decir lo que tiene que enseñar, Vd. debería saberlo y lo mismo que se prohíbe enseñar teorías contrarias la "Big-Bang" y a sus seguidores se les niega el tiempo de investigación en los grandes telescopios, o se prohibió la teoría de Darwin durante muchos años, determinadas situaciones y conceptos históricos están siempre en manos del poder político que intenta acomodarla a sus fines, sean "centralistas" o "separatistas" (por poner dos extremos).

Pero centrándonos en el debate, estamos ante la Historia de España y España es un concepto difuso e indefinido que nace en el Imperio Romano con la división de un territorio en dos provincias, la Hispania Citerior y la Hispania Ulterior y a partir de ahí y a lo largo de la Alta Edad Media se genera Hispania y España como concepto. La labor del historiador consiste en dar forma a ese concepto global del cual tiene conciencia la sociedad de cada época histórica, y en un momento dado ese concepto comprende (visto desde el exterior) a cristianos, musulmanes, y judíos como elementos religiosos, a siervos de señoríos (como los del señorío de Vizcaya) o a súbditos de reinos y principados. Otro problema distinto es si todos esos
hombres tienen o no "un destino común", que no lo tienen, pero desde el prisma de otras sociedades están todos englobados bajo esa acepción de "España".

Como evoluciona ese concepto a lo largo de la Edad Moderna hasta la actualidad es labor del historiador, y todo ello es contrastable mediante las oportunas fuentes y elementos de trabajo del profesional de la Historia. Mientras los historiadores no sepan ponerse de acuerdo en todos los elementos territoriales, humanos, religiosos, políticos, económicos y sociales que el concepto de España (visto desde el exterior, desde otras sociedades) va reuniendo a lo largo del tiempo todo será facilidades para que los poderes localistas y estatalistas apliquen concepciones políticas interesadas que obligaran a enseñar a los docentes que de ellos dependan.

Sefarad y las comunidades moriscas de Argel fueron durante algunos siglos curiosamente "la España del exilio", y así se autodenominaban, ¿qué contenido tenía el concepto "España" para ellos?, quizás judíos y musulmanes tengan nuevamente mucho que enseñarnos.

Si después de todo esto, viene su hijo a su casa diciéndole que España no existe hasta el siglo XVIII, y que lo ha dicho su profesor en clase, y entre las notas o en el libro no encuentra eso de "como estado", ¿que pensaría Vd. sobre los conocimientos históricos de dicho profesor?.


José Antonio Hurtado García

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