Debates


Biografía e Historia

 
Después de haber leído estas intervenciones del profe Carlos Barros publicadas hoy en la red, me he quedado pensando, y quisiera contar lo que me pasa respecto a esta discusión/estas discusiones sobre el retorno de la biografía y de la narrativa, sobre si se deben o no hacer biografía y narración y cómo se deben hacer.

Corríjanme los colegas si me equivoco. Yo no creo que haya tal retorno, a lo sumo lo que hay es una desdemonización, una conciencia más clara de que el/los objeto/s de la Historia es/son tan complejo/s que no podemos desdeñar nada, necesitamos sumar.

Es más, si bien es cierto que en las dos décadas inmediatamente posteriores a la segunda guerra mundial hubo un descrédito, un (¿eclipse?) de la historia política, de las ideas como motores de la historia por un lado, y por otro un boom de los factores socioeconómicos y de las fuerzas sociales, y que en años recientes las primeras fueron revalorizadas, no creo que los historiadores, aun los de las vanguardias historiográficas de los años 50 y 60 hayan descartado nunca los acontecimientos, las ideas ni los individuos. Ya Marx, en el siglo XIX, había escrito sobre Luis Napoleón, L. Febvre le dedicó una obra a Lutero, Braudel escribió sobre Felipe II (no sólo sobre el Mediterráneo), y más cerca de nosotros G. Duby estudió la sociedad feudal, pero también la batalla de Bouvines. La novedad de los Annales en su momento no consistió en negar a los individuos, sino en enfocarlos de una manera diferente de como lo venía haciendo la historia por aquel entonces tradicional. Decía Braudel en aquella famosa conferencia inaugural en el Collège de France (diciembre de 1950): "El problema no reside en negar lo individual bajo pretexto de que es objeto de contingencias, sino en sobrepasarlo, distinguirlo de las fuerzas diferentes de él, reaccionar contra una historia reducida a la función de los héroes quintaesenciados: no creemos en el culto de todos esos semidioses, o, dicho con mayor sencillez, nos oponemos a la orgullosa frase unilateral de Treitschke: 'Los hombres hacen la historia'. No, la historia también hace a los hombres y modela su destino: la historia anónima, profunda y con frecuencia silenciosa, cuyo incierto pero inmenso campo se impone ahora abordar."

Permítaseme que una vez más acuda a la claridad del maestro Eric Hobsbawm, como ya lo he hecho en otra ocasión es este foro. Al referirse a un supuesto renacer de la narrativa señalado por Lawrence Stone, dice Hobsbawm: "La nueva historia de hombres y mentes, ideas y acontecimientos, cabe verla como algo que complementa -en vez de suplantar- el análisis de estructuras y tendencias socioeconómicos." "Optar por ver el mundo a través de un microscopio en lugar de un telescopio no es ninguna novedad. Mientras aceptemos el hecho de que estamos estudiando el mismo cosmos, la elección entre microcosmo y macrocosmo consiste en seleccionar la técnica apropiada."

En cuanto a lo que señala el profesor respecto a las presiones del mercado editorial sobre los historiadores y la consecuente proyección mediática de una imagen de la historia donde el sujeto que actúa y explica los hechos son las grandes personalidades, se me ocurre que en tanto se trate de trabajos serios, en que a partir de un personaje se aborde el análisis económico, social y de mentalidad, no se trata de nada alarmante. Creo que el fenómeno se debe a que la historia es interesante no sólo por su poder explicativo, sino también en tanto destila vida y transmite humanidad. De manera que la presentación de un trabajo histórico en torno a un ser humano concreto puede ser un buen gancho, y esto hace que las empresas editoriales, que desean vender, pidan este tipo de producto a los historiadores profesionales que contratan. Ya lo decía Lucien Febvre en sus Combates, criticando cierto manual de historia: "Ausencia total de hombres.

Despreocupación absoluta por lo que fueron, su formación, su carácter, por su psicología. El ser humano que siente, que piensa, que sufre, que actúa, que goza... Eso aquí ni se usa. En tres o cuatro ocasiones se menciona la intervención de un tal Marx; o, en otras, los libros de un cierto Comte. ¿Para qué interesarse por los hombres que tenían estos nombres?" He aquí un gran referente de nuestra disciplina señalando lo indispensable del elemento vital en la historia. Entonces, si los buenos historiadores venden buenos trabajos historiográficos presentados en torno a las vidas de algunos personajes bienvenido sea...

Stella Maris García
Profesora de Historia egresada del
ISP "Dr. Joaquín V. González"
Buenos Aires
Argentina