Debates


Historiografía

 


 
[Mensajes recibidos a través de HaD -Facebook 16/04/ 2012]
 
DEBATE HISTORIOGRÁFICO PROPUESTO POR FRANCISCO MARCILLA Y MATIAS MATI EN UN GRUPO EN FACEBOOK DE "JÓVENES DE HISTORIADORES":
 
Estimados colegas de profesión (presentes y futuros),
 
Pongo aquí un interesante debate que abrió Matias Mati, quien sugirió abrir un debate sobre qué entendemos por ser historiadores, y, más allá, qué entendemos por Historia. Me parece oportuno abrir un debate en este foro acerca de estas cuestiones, más todavía cuando cuento con el beneplácito de los administradores del mismo.
 
Por un lado propongo una lista de las tendencias historiográficas que están vigentes hoy en día (siguiendo las indicaciones de varios libros como son Josep Fontana, "Historia: análisis y proyecto social"; Georg Igger, "La Ciencia Histórica en el siglo XX"; Elena Hernández Sandoica, "Tendencias historiográficas actuales"; Fernando Sánchez Marcos, "Tendencias historiográficas actuales", consultable en www.culturahistorica.es):
 
1º Historiografía tradicional: la heredera de Von Ranke, Comte y el siglo XIX, que todo el mundo dice que ya se ha dejado atrás pero que basta darse un paseo por la producción científica de muchísimas universidades para darse cuenta que no ha desaparecido ni de lejos. Está bien arraigada y va a costar mucho eliminarla. Es la que se centra en el estudio, por ej., del patio de mi casa en el siglo XV, sin conexión ninguna con otros sucesos históricos, con un amor inquebrantable por lo que diga un documento y una profundización cercana al cero absoluto. Es decir, el historiador como mero recopilador de datos y orgulloso de ello.
 
2º La historiografía económico-social de los Annales: ya no digo ni Escuela porque nunca la hubo. Es la tendencia de Bloch y Lefebvre, primero, Braudel después y la ristra de historiadores "televisivos" como Jacques Le Goff, Georges Duby, Le Roy Ladurie, etc. Tuvo el privilegio de abrarcar otros temas, llegar al culmen de la unión de datos e interpretaciones globales con Braudel y languidecer en el estudio de la religión de los burgundios en los años 80, para desaparecer del panorama puntero (que no de la realidad pues la revista Annales sigue muy viva).
 
3º La historiografía socio-económica materialista: no digo comunista o marxista porque sería reductivo, aunque la inician Marx y Engels (el gran olvidado). Cuenta entre sus filas a conocidos marxistas como Frantisek Graus, Antonio Gramsci o Georg Lukasc (que no es el de la Guerra de las Galaxias). Pero se fragua en Inglaterra en torno a la revista Past and Present y tiene como puntas de lanza a Peter Burke, Edward Palmer Thompson, Paul Sweezy, Hobsbawmetc.
 
4º Las historiografías periféricas: las llamo así porque no logran formar un núcleo compacto de historiadores sino que son propuestas aisladas. Son a saber, microhistoria (con Carlo Ginzburg y Giovanni Levi), la historiografía sociológica alemana (basada en Karl Lamprecht y Max Weber, y continuada por la Universidad de Bielefeld y Jurgen Kocka), la historiografía economicista norteamericana (creada en torno al Journal of Economic History y avanzadilla de la cliometría), la Alltagsgeschichte o historia de la vida cotidiana (también alemana y menos conocida, es una especia de microhistoria), y los intentos macro-históricos (los de Arnold Toynbee y sus tropecientos volúmenes sobre historia de las civilizaciones, sin continuación, y el análisis del capitalismo de Immanuel Wallerstein, con mucho más éxito).
 
5º La crisis de la historiografía de los 80-90: de la que todavía no nos hemos recuperado precisamente porque no hay debate. Aparecen Lawrence Stone, Hayden White y el temible "giro lingüístico" que nos dice que todo lo que hacemos como historiadores es en realidad narrativa y no vale un pimiento porque no es objetivo.
 
6º La historiografía autorreflexiva de Historia a Debate: la última verdadera tendencia historiográfica que intenta aunar todo lo demás e ir más allá. Aboga por la interdisciplinariedad, el subjetivismo colectivo como mejor manera de alcanzar la objetividad, el estudio de los que no aparecen en los textos o aparecen mal, etc. Su máximo representante es Carlos Barros (del cual muchos sois ya amigos en Facebook y es un profesor muy majo y comprometido).
 
Por último, valga mi contribución al debate con una definición de Historia de cosecha propia: disciplina científica que recopila, analiza críticamente, clasifica e interpreta los datos históricos para comprender y explicar el mundo que nos rodea en su pasado, presente y futuro.
 
Un saludo y debatamos, por favor
 
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Observo que la historiografía local está siendo vindicada desde la universidad así como desde HaD pero ¿como hacer que las historias locales no acaben en el primer tipo de historia? ¿Es posible hacer una historia local que no exceda en positivismo? ¿Por qué la historia local sigue tan ligada a la "crónica"?
 
Daniel García González
Universidad de Alicante
 
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Mucha de la historia local sigue enquistada en un enfoque tradicional, orientada sólo hacia un público también local. Habría que incorporar las innovaciones de Annales, marxismo y demás, con una metodología, hoy, de historia mixta como historia global.
 
Carlos Barros
Universidad de Santiago de Compostela
 
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Un buen número de historiadores, a través de la microhistoria parecen dedicados en nuestro país, Colombia, a recopilar información sobre un problema muy puntual, sobre un personaje, sobre unos hechos o sobre una localidad (lo cual de por sí es productivo), y a presentarlos o mejor a narrarlos, sin ninguna contextualización y sin ningún espíritu crítico. Se partió en los sesenta de la crítica a la Academia de Historia, positivista, heroica y trasnochada, para recaer en ella de narices. La historia, entonces no le dice nada a nadie, salvo al mismo historiador y sus colegas ultraespecializados. Si bien es válida la crítica que aquí inició Germán Colmenares sobre las generalizaciones apriorísticas, la situación no es ya esa, sino una historia que no habla de nada. Bienvenido el debate.
 
Gustavo Adolfo Quesada Vanegas
Universidad los Libertadores
 
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Estimados colegas, como comenté en el foro de donde se ha extraído esta mini-presentación de tendencias historiográficas (Estudiantes de Historia del Colectivo de Jóvenes Historiadores), por no decir micro-presentación, el sano debate que pretendía iniciar está enfocado no ha encasillarse cada uno en una tendencia. Yo lo veo más como si cada una de esas tendencias fueran autopistas que nuestro coche o carro (símbolo de nuestro trabajo de investigación) puede tomar, dependiendo de las circunstancias. Ustedes han iniciado el debate por la base: la historia local. Ésta, sin encuadre en la historia general, sinceramente no creo que sirva más que para acumular datos y datos. En mi reivindicación del trabajar conjuntamente con otras ciencias, creo que la Antropología puede ser un buen espejo ya que, si se detienen a pensarlo, hay muchos trabajos antropológicos que, partiendo de una descripción-análisis de una cultura concreta o grupo social concreto, terminan elaborando discursos de gran amplitud teórica (p. ej. Evans-Pritchard, el mismo Malinowski, Jean Comaroff, Jack Goody, etc.). La misma microhistoria de Carlo Ginzburg, Giovanni Levi, Le Roy Ladurie o Natalie Davis opta por ese ir de lo micro a lo macro, culminando sus respectivos estudios con teorías y propuestas globales. Mucha de la microhistoria que se hace ahora se queda en ese patio de mi casa en el siglo XV del que hablo más arriba. Muchas gracias por entrar en este debate, que falta hace.... demasiada. Un
saludo
 
Francisco José Díaz Marcilla
Universidad de Sevilla

 
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Yo espero que los historiadores nos animemos más a tratar y escribir sobre la historia actual. Es la hora de trabajar y no tanto retomar y emular clásicos.
 
Pilar Dueso Gastón
Universidad de Zaragoza
 
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Coincido en que hay q abordar historia reciente, tenemos cada vez más un presente que exige explicaciones y debemos buscarlas en el controvertido y diverso siglo XX.
 
Gabriela Toloza Ferret
Instituto Superior del Profesorado Joaquín V. González
 
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mmmmm creo que si se quiere ver la historia reciente, solo podremos irnos por la crónica porque el proceso histórico en su totalidad sobre un acontecimiento se lleva algunos años en consumarse..... Humilde opinión
 
Alkaleck Mixandrox
 
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Si algo de razón tienes. Pero por ejemplo si no me equivoco M.Bloch comprometido con su época escribió bastante sobre su contemporaneidad y no le fue muy mal, de hecho debido a su actitud crítica en sus textos, hoy se sigue leyendo y se siguen traduciendo obras suyas. Se que es difícil ver el presente desde una objetividad pero realmente (aunque no es así) los historiadores deberíamos ser objetivos y no estar infectados manteniendo la actitud crítica...
 
Pilar Dueso Gastón
Universidad de Zaragoza
 
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Quizá vaya a no coincidir del todo con los últimos comentarios, pero, ¿qué les pasó a los antropólogos funcionalistas y a los sociólogos de la segunda hornada? Acabaron descubriendo que el presente sin contexto histórico es como una foto respecto a una película (le falta dimensión). El historiador puede analizar todo: pasado, presente y hasta futuro, porque el historiador es un profesional comprometido (o debería de serlo) en cuanto se hace por vocación. Su doble finalidad, investigadora y pedagógica, le obliga a tomar parte en aquella realidad en la que se encuentra (su presente). Es decir, creo más conveniente hablar de las repercusiones actuales de la batalla de las Navas de Tolosa (por ejemplo) que anclarse en el estudio numismático del tesoro del Carambolo (p. ej.). Hablar de Historia actual es hablar de Historia Antigua, Historia Medieval e Historia Moderna, si no, que me digan qué bases tienen los debates sobre la Guerra Civil, sobre la Monarquía y nuestro rey saltarín, sobre la crisis en el crédito, sobre Europa, sobre China, sobre las revueltas en Malí o las amenazas nucleares de Pyonggyan. Parafraseando a Maitland: la Historia lo es todo o no es Historia. Un saludo
 
Francisco José Díaz Marcilla
Universidad de Sevilla
 
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Francisco Díaz me gusta lo que dice usted. Yo soy una historiadora muy comprometida y me he propuesto llevar la Historia (con mayúscula) a todos los sitios donde voy,soy una gran apasionada, me motiva a la lectura todas las épocas. Ahora estoy involucrada en un proyecto que creo muy importante, quiero transmitir la historia a los más jóvenes desde una perspectiva diferente, dinámica, divertida pero sobre todo con base crítica y afianzada en fuentes. Gracias por su comentario.
 
Pilar Dueso Gastón
Universidad de Zaragoza
 
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Gracias al profesor Barros por esta sencilla iniciativa, este es uno de los retos que debe superar la historia, es decir, debe vincularse a los nuevos medios del siglo XXI como estas redes sociales. Definitivamente es cierto lo que plantea Francisco Díaz, la historia no puede estudiarse descontextualizada ni atemporalmente, recordemos la teoría de las temporalidades y la célebre "longue duré" de Braudel. Cada historiador realiza sus investigaciones ubicando el problema que se plantea en un tiempo, en un espacio y por supuesto emplea una tendencia teóricohistoriográfica adecuada, la cuestión no es superponer esta u otra teoría como la dominante o acertada, sí hay que hacer uso de las herramientas metodológicas de la historia como ciencia, ojo y no es la historia una ciencia del pasado como afirman los apasionados del estudio de la historia inmediata. También hay que dejar de lado las pretensiones y hacerle caso a eso que llamamos multidisciplinariedad, es una ganancia.
 
Hirmarys Pérez Flores
Universidad de los Andes
 
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Estimado Pilar Dueso, le debe dar las gracias a la innumerable miríada de historiadores que anónimamente pero conscientemente han llevado a cabo sus trabajos en la fe de que aquello que estaban haciendo, lo hacían por el bien, no sólo de sus respectivas carreras profesionales, sino también por el bien de la sociedad en la que vivían. Como ud. ha sugerido, el mismo Marc Bloch murió por estas defensas. No digo de inmolarnos como historiadores pero sí de comprometernos, como sugieren desde Historia A Debate, en cuanto "ens historiandum" (si se me permite el neolatinismo) o sujeto historiante de su propia realidad histórica. Máxime, cuando el objeto de nuestra labor pedagógica son los más jóvenes. No es fácil transformar la historia fosilizada en discurso narrativo equivalente a la PS3 (aunque juegos como el SIM History tengan una evidente base histórica). Mucha suerte en su trabajo. Respecto a Hyrmarys, gracias también por el comentario, y añadiría la pregunta envenenada de si es cierto que un historiador actual define su trabajo basándose siempre en tendencias historiográficas, porque creo que la respuesta es no siempre.
 
Francisco José Díaz Marcilla
Universidad de Sevilla
 
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Por último, y ya les dejo en paz: ¿qué opinión les merecen las diferentes corrientes historiográficas? ¿Están de acuerdo con la división? ¿Consideran que falte alguna? ¿Qué opinión les merece la definición de Historia? ¿Están de acuerdo con ella? Les invito a que no perdamos la oportunidad que nos ofrece este debate que algunos dirán, "es siempre lo mismo, hablar para no avanzar", y yo les respondo, "nunca se llega al fondo de la cuestión, sólo se sobrevuela". Recuerden la inmensa mayoría de trabajos históricos huérfanos de definición (incluidos algunos míos, mea culpa). Un saludo y debatamos, por favor.
 
Francisco José Díaz Marcilla
Universidad de Sevilla
 
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El historiador es un visionario, antirracional , romántico que busca el ideal humana de civilización.
 
Feliz Alberto
 
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