Debates


Historiografía

 


Estimado Carlos Barros.
 
   Estoy perfectamente de acuerdo y convencido, de que debemos renovar eldiscurso Historigráfico, sin embargo, apunto que  la tradición marxistay la escuela de los Anales nos brindó una forma de ver el mundo que sibien no es completa de ella se pueden extraer conclusionesmetodológicas importantes. El tema de la historia económico social y enparticular la primera, pues la segunda goza de mejor salud, es un temade primerísimo orden en los estudios históricos para entender lacontemporaneidad.  La historia económica ha pasaso ha ser campo cadavez más de las ciencias económicas, allí por supuesto donde le danalgún valor, y se ha convertido en un área de la ciencia económicadura, por decírlo en el léxico de los económistas donde la económetriay las técnicas estadísticas pasan ha ser las directricese de la cienciay no se profundiza para nada en la naturalezaa de las relacionessociales, despojada de toda dialéctica, encudriendo con los números laverdadera naturaleza de los problemas contemporáneos;en esto losautores neoclásicos son unos verdaderos maestros.
 
 Sin dejar de reconocer el valor de las ciencias auxiliares en laconformación del discurso histórico,hago un ferviente llamado a loscolegas que tengan a bien estas palabras a que dentro del marco dehistoria a debate, rescatar la historia económica, aquella que nospermite reconcer la verdadera dimención de las transformaciones de lasfuerzas productivas y de las relaciones de producción capitalista en sudebenir histórico. Esta es la parcela a la que los convoco discutir, esel grano de arena en el diverso mundo de la historia y de lahistorigrafía , que en nuestro caso, nos corresponde.
 
 Lázaro Díaz Fariñas
 Facultad de Económia
Universidad de La Habana