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Historia Local



Saludos,  a todos mis colegas de Historia a Debate.Es mi deber seguir escudriñando en historias locales como lo hemosmanifestado hace algunas semanas.

Hoy platico un poco más sobre la Revolución Mexicana, que fue la primeraen el siglo XX.He realizado múltiples análisis incluso paralelismos de las revolucionesmás interesantes y  cruentas, que ha habido a lo largo de nuestra vastahistoria mundial. Me creo con el deber de investigar dentro de lahistoriografía cualquiera que sea la escuela, cuáles pueden ser las causaso motivos para que estalle una revuelta social o revolución en toda sumagnitud, en cualquier punto del globo terráqueo.  Y siempre ha sido lomismo, el poco respeto que tienen los gobernantes para con sus gobernados.México no fue la excepción a esta regla; yo no encuentro bemolesimportantes dentro de la revolución mexicana que desvirtuaran esta, o queimposibilitaran que ésta se realizara en toda su magnitud, como realmentesucedió. Los acontecimientos se fueron sucediendo uno tras otro, sininterrupción; los cabecillas que abanderaron la revolución fueron personas inteligentes, en su mayoría cabales, pero sobretodo decididos. La revolución mexicana fue el parteaguas del México que actualmente tenemos, sin embargo, algunos factores no se desarrollaron con inteligencia  objetiva.

¿Cuáles son los factores a los que me refiero?La posición caudillista de quienes fueron los vencedores de esta gran revuelta. Es decir, la tonta pelea que tuvieron en todas sus dimensiones Venustiano Carranza de la Garza, primer Jefe del Ejército Constitucionalista y encargado del Poder Ejecutivo Federal contra el general Francisco Villa, Jefe de la División del Norte. Una vez que habían logrado que cayera el usurpador Victoriano Huerta, asesino del presidente legítimo Francisco I. Madero González y su vicepresidente José María Pino Suárez, las facciones revolucionarias nunca volvieron a ponerse de acuerdo, en una palabra por sus malas decisiones dejaron al país a la
deriva; sin protección legal ante las potencias extranjeras y lo peor de todo con una economía en franca bancarrota. El error más profundo de estos caudillos es haber perdido un tiempo precioso en desgastes inútiles, en lugar de buscar reconstruir al país y recomponer lo que estaba muy mal o deteriorado.

Especialmente, el año de 1915, y muy buena parte de 1916, cada abanderado actuó por su lado; buscando peleas estériles, provocando al verdadero enemigo que eran los Estados Unidos de América; malgastando el tesoro nacional entre otras vicisitudes importantes. México habría ganado el respeto del país mencionado como nunca en su historia, dado que se logró repeler la invasión naval en abril de 1914, siendo los argumentos claros de nuestra nación que no permitiríamos otra intrusión extranjera en nuestro territorio como las que se dieron en 1847 y 1862, siendo nuestro país invadido por Estados Unidos y por Francia respectivamente. Nuestros marinos, estudiantes de la heroica Escuela Naval de Veracruz, especialmente los más jóvenes dieron muestra de su valentía y arrojo al repeler sin tregua esta nueva agresión a nuestro territorio.

La política exterior fue muy bien manejada por Carranza, solicitando al presidente Woodrow Wilson de E.U, el retiro inmediato de las tropas estadounidenses del puerto de Veracruz, lo cual sucedió en noviembre de 1914. Las potencias respetaron más a México en cuanto a sus asuntos y orden interno, e incluso Wilson reconoció el gobierno de Carranza tanto de facto como por su investidura constitucional.

¿Qué hacía mientras tanto Villa? Invadir la frontera de los Estados Unidos, provocando una guerra inútil, sin sentido; poniendo al país en riesgo de una invasión total. Todos estos argumentos sirvan para aclarar la falta de compromiso nacional que algunas huestes del ejército revolucionario tuvieron con la nación; desprestigiando este movimiento social-político con sus necias actitudes, mirando solamente en intereses egoístas y por tanto mezquinos; México fue muy difícil que se levantara en los postrer años cuando esta revolución ya había realizado sus estragos. Se perdieron millones de vidas, se desgastó en el bienio 1915-16, miles de fusiles y pertrechos militares; artillería; casacas y uniformes militares; se devastó la economía especialmente la agricultura y ganadería que significa la comida futura de millones de familias, que incluso se mantuvieron al margen del conflicto, y todas estas armas se confundieron en dispararse en una guerra civil, en tanto el país no las tenía para su legítima defensa contra los verdaderos enemigos de la patria que en ese momento eran los extranjeros, tanto Estados Unidos como las potencias bélicas participantes en el conflicto mundial de 1914-1918, especialmente la Alemania del mariscal Von Hinderburg.

Sirva esta reflexión para entender, que pasos no deben darse o son inútiles cuando se prepara un movimiento social de las magnitudes de la Revolución Mexicana; mucho tiempo precioso fue perdido y desgastado en disputas estériles de índole personal y no en miramientos para una patria que empezaba su verdadera emancipación de todo tipo de intereses creados.

Una brazo sincero,

Romeo Rodríguez Ramos
Instituto Mexicano del Seguro Social