Debates


Negacionismo


 
Sr. Jorge Oriola

Estoy totalmente de acuerdo con sus planteamientos.
 
 Una buena parte  de los libros de historia están escritos,  desde la perpectiva de los vencedores, con fuentes mas o menos  parciales o seleccionadas al efecto.
 
El silencio de los historiadores sobre   el dolor y sufrimiento a que desde hace 60 años se viene sometiendo  a los palestinos, clama al cielo. Los estudiosos se  rompen el seso escudriñando sobre el carácter ascendente de los precios del trigo en la Época Moderna, o sobre  los utensilios de  cocina del siglo 19 a cuyos temeas se dedican  congresos y congresos, pero olvidan que nuestros hijos no conocen la historia contemporánea  ni tienen idea del maniquismo farsaico con que se plantean la grandes cuestiones actuales.
 
En 1900, había en el territorio actualemente ocupado por el estado de Israel un 3% de judios que convivivían pacificamente con los palestinos, hoy expulsados o sometidos a un régimen  mucho mas duro y violento del impuesto por los segregacionistas  surafricanos hasta no hace mucho tiempo.
 
Todo  ello acontece con el benplácito de Occidente, de nuestros gobiernos, que contribuyen a difundir periodicamente las efemérides del  llamado holocausto. De este modo, el dolor, sufrimiento y muerte de judios y otros gurpos étnicos e ideológicos se constituye en constante chantaje emocional para en cubrir los  horrendos crímenes del sionismo, los  pasados y los actuales.
 
Ante esta situación, no se ven ni congresos de historiadores  ni denuncias periodísticas de ningún tipo ante el temor a poner  en peligro  su progresión profesional o el mismo puesto de trabajo.
 
Lo mismo observo en los manuales  de estudio de  alumnis/as  de Secundaria en España en  los que se presenta  los temas de actualidad, incluído el problema de Oriente Medio, como un tema  de enfrentamiento contra el terrorismo internacional, otra expresión que amenaza en convertirse en anatema, en Occidente. La situación es sangrante con el rama palestino que la televisón nos muestra  diariamente; pero también  en los pueblos americanos  donde históricas organizaciones guerrilleras luchan contra unas sociedades que condenan a las maiorías  a la  miseria  y a una constante humillación. Las descalificaciones de Chávez, sin duda uno de  los presidentes elegidos con mas respaldo democrático del  mundo actual, por  desarrollar políticas que, en todo caso, parecen mejores que todo lo anterior y benefician a la mayoría.
 
Los historiadores debemos responder a ese reto. Contar la verdad, no nuestra verdad sino la verdad de los hechos. ¿Cómo es posible a cusar a las FARP de terrorismo si todo apunta a que el estado colombiano  estuvo detrás de las  llamadas autodefensas que perpretaron atroces mantanzas y se financiaban  con el narcotráfico?
 
El maniquesimo infantil, planteado a través de consignas muy estudiadas por agencias  internacionales y repetidas constantemente, está haciendo bueno al ministro de propaganda nazi, desposeyendo  al sistema democrático occidental de su verdadera esencia, la  libertad  y veracidad informativa.

J Francisco Correa
Profesor de secundaria (Instituto de Secundaria nº 1 de Pontedeume) y doctorando de la Universidad de Santiago de Compostela