Debates


Negacionismo


Actualmente este tema es de plena actualidad, con la celebración en Teherán de una reunión con el fin de destruir el supuesto mito que es el Holocausto, mientras en Israel se prepara la organización de una cumbre defendiendo que sí existió un Holocausto.
 
El Holocausto existió. De esto no hay duda, y ahí están los campos de concentración y cámaras de gas (que se construirían con un fin), los testimonios de supervivientes, etc. para demostrarlo, eso sin contar con los escritos que manifiestan la voluntad nazi respecto a los judíos.
 
Sin embargo, a pesar del consenso general sobre su existencia, se ha penado legalmente toda investigación que parta de la hipótesis de que no fue real, o de que las víctimas fueron mucho menos numerosas de lo que se ha dicho.
 
Esto, en mi opinión, es un error. No se puede penalizar (y menos legalmente) una investigación histórica desde la base de que sus hipótesis de trabajo son incómodas para una etnia o pueblo. Tales estudios deberían estar permitidos; ya que, siempre que sigan principios científicos, podrán ser refutados por otros investigadores, que señalarán los errores cometidos; si no siguen principios científicos, no pasarán de ser simples escritos de ciencia ficción y, por tanto, sin importancia.
 
Sin embargo, al prohibirse, da la sensación de que no se quiere que se investigue, de que “hay que dejarlo como está porque así debe ser”, de que se oculta algo. Esto da lugar a dudas como las que expondrán estos días en Irán (que podrán, o no, tener una base científica). Esto sin entrar en el problema que supone limitar la libertad de expresión en los países occidentales, donde nos jactamos de ser los mayores defensores de este valor.
 
Los estudios históricos deben estudiar todo el pasado del hombre para lograr un mayor conocimiento del mismo. Por tanto la investigación histórica debe ser libre, para refutar sus conclusiones ya están los demás expertos que pueden estudiar el tema, a fin de cuentas, la investigación no implica la muerte de nadie ni tiene por qué tener resultados prácticos en la vida de nadie. Las hipótesis sólo son guías de trabajo, pueden cambiar (y, de hecho, suelen hacerlo) o resultar falsas; la tarea del historiador es investigar todo aquello que pueda probar (o refutar) sus hipótesis.
 
Es distinto cuando los estudios “históricos” (y lo pongo entre comillas porque dudo que lo sean) se utilizan para justificar la desaparición de un Estado, o de una religión, lo que en este caso equivaldría al uso de la investigación que parte de dicha hipótesis (hipótesis que debería ser “de trabajo”, es para trabajar con ella, como he indicado antes, y que no es un dogma) para hacer una apología del nazismo. Es significativo que este tipo de debates y prohibiciones no existan a la hora de estudiar el exterminio llevado a cabo por otras dictaduras (Pinochet, Unión Soviética, etc.) y sean, no sólo historiadores, sino también personas conocidas por su antisemitismo, los que defienden, por regla general, el negacionismo. Esto me lleva a preguntarme si lo realmente importante para los negacionistas es hacer una investigación científica, o simplemente atacar “el sionismo”.
 
Luis Gargallo Vaamonde
Universidad de Castilla la Mancha