Debates


Negacionismo


La historia judía, o más bien, la historiografía que existe acerca de la historia judía tiene, sin duda, como todos los temas, productos no del todo bien logrados: es cierto que existe, en algunos casos, una explotación de lo ocurrido en el régimen nazi, así como se usa para fines políticos, para crear identidad, para construir, incluso, una nación.
 
    Sin embargo es imposible generalizar, es imposible, y no debe hacerse,  pretender que todo el holocausto es una farsa, un par de trucos  fotográficos, o la invensión de datos duros. No es cierto: el holocausto  ocurrió.

    Si bien es cierto que debe, tal vez, replantearse la forma en que se  estudia; si bien es cierto que debe dejarse de escribir una historia  apologética al judaismo; también es cierto que el holocausto es un  problema, es, como dijo el Dr. Pilatowsky en una entrevista, mutatis  mutandis, "los nuevos límites de una maquinaria de la muerte".

    Hubo exterminio, hubo muerte: de polacos, judíos, homosexuales. Es  cierto y la gente lo vivió, hoy viven niños que, convertidos en adultos,  lo recuerdan. El holocausto es un fenómeno que no ha muerto, no por la  memoria de lo judío, sino por los límites de la destrucción que el hombre  puede causar. Es un problema que debe pensarse, enfrentarse, y aceptar  que existió: no callarlo ni dogmatizarlo.

    Te recomiendo que de ser posible, contactes al Dr. Mauricio  Pilatowsky, que trabaja en la UAM y en la UNAM en FFyL. El Dr. Pilatowsky  tiene diversos trabajos y conferencias acerca del tema, y lo estudia. Es  filósofo, investigador y docente, y con seguridad podrá echar una nueva  luz a tus dudas.
 
    Respecto a la Torah: no es propiamente historia judía. Es un libro  esencialmente religioso. Es cierto, toma tradiciones de su alrededor,  pero su importancia no radica en ello, sino en lo que ha causado. ¿Acaso  podrías culpar de plagio a los Evangelios, cuando Jesús dice "Amaras a tu  prójimo" citando el Levítico? ¿Acaso debe juzgarse de plagio la mitología  griega por tener influencias prehelenísticas? ¿O el Corán es la gran  copia de la Biblia?
 
    No. Esos libros se nutren, crecen y se escriben con todas las  influencias de su época. No son plagios, son revisiones de la tradición,  reinterpretaciones de Dios y la visión del mundo.
 
    La Torah tiene gran influencia de otras religiones, tanto como la  tradición judía. Si te interesa el trabajo mitológico, Robert Graves y  Raphael Patai tienen un libro llamado Mitos Hebreos (también Graves tiene  dos tomos de Mitos Griegos) donde analizan las relaciones que hay entre  estos mitos y otros, sus influencias y su formación. Sin duda te ayudaría.    Sólo creo que no es necesario tildar a estos libros "revelados" de  plagio, pues es, incluso, una anacronismo. La idea de propiedad  intelectual no existía hace más de tres mil años. El Talmud y la Mishná,  por ejemplo, toman frases de otros libros y no los citan. Las citas no  existían. Incluso mil quinientos años después del Cristo, los cronistas  de India (Nueva España)como José de Acosta, toma aportaciones de otros  cronistas sin citarlos como tal. No es plagio: no existía todavía.
 
    Declararlo así sería incurrir en un error de interpretación, no  atender a la realidad histórica que vio surgir estos textos. ¿Cómo  podrían preocuparse por evitar el plagio si faltaban más de tres mil años  para que la idea de propiedad intelectual existiera, si no sabía siquiera  que existía el plagio? Recuerda que incluso en pintura, por años, los  alumnos imitaron y copiaron al maestro, y era el maestro quien firmaba la   obra.
 
    Creo, sin embargo, que es cierto que la historiografía judía debe  revisarse y pensarse de nuevo; debe evolucionar y dejar el discurso  religioso o político, el que victimiza sin reparos al judío, sin por ello  obviarse que por años se ha ido formando una reacción hacia lo que es,  sin duda, una minoría (el libro de Esther Cohen, Con el diablo en el  cuerpo, seguro te ayudará también a entender y reflexionar acerca de la  figura del judío en la Europa renacentista, las presecuciones de judíos  -progroms-, los ghettos, y lo que más tarde desembocaría en el   holocausto).
 
    Espero que con estas breves reflexiones haya contribuido algo a tu  propuesta.
 
Oscar Aguirre
Universidad Autónoma de México, FFyL