Debates


Nuevo Paradigma Educativo


Hola!

La enseñanza de la historia es rehén de un problema de indiferenciación en el momento de transferir a la enseñanza los elementos epistemológicos básicos de la historia. Es cierto que la historia (historiografía) se ocupa esencialmente (aunque no exclusivamente) del pasado y sobre éste versa la gran mayoría del conocmiento histórico producido. Por tanto, los contenidos fundamentales (aunque tampoco únicos) de la enseñanza de la historia deben ser los relativos al pasado.

¿Pero cuál ha sido (históricamente) la función social del conocimiento histórico desde sus mismos orígenes? ¿Para qué sirvió a las élites gobernantes desde la Antigüedad hasta el final de la Edad Moderna en Europa? ¿Para qué sirvió y sirve hoy (aunque su función actualmente también esté en crisis) a la burguesía capitalista desde mediados del siglo XIX? La respuesta, con todos los matices que se deseen señalar, es siempre la misma: ante todo para legitimar el presente. Por tanto, los objetivos de la enseñanza de la historia deben centrarse también, indiscutiblemente, en (cuando menos) la comprensión del presente.

Sin embargo, la historia académica ha convertido el objetivo de su enseñanza en el simple y mero conocimiento del pasado, "confundiendo", en cierto modo, los objetivos con los contenidos. En ese sentido juega el mismo papel que la "geografía de los profesores" que tanto denunció Ives Lacoste: una cortina de humo que impide conocer el auténtico valor estratégico del saber histórico: cuestionar y transformar el presente.

Saludos cordiales,

Domingo Marrero Urbín
Profesor de secundaria,
IES Lila (http://ieslila.org), Gran Canaria.