Debates


Historia y objetividad


A Diana Rengifo, Amelia Galetti y Daniel Jaremchuck.

Comparto vuestra opinión hasta cierto punto. Creo que la objetividad ha de ser el norte de todo investigador, aunque es cierto que más de un investigador puede partirse los sesos en ese intento. Obviamente, la objetividad no es soplar y hacer botellas. Es decir, no se logra con el sólo hecho de que el investigador se lo proponga. El sujeto que investiga tiene, desde luego, una perspectiva producto de su inmediatez, de su realidad, del entorno en que vive. No resultará, pues, nada fácil deslastrarse de ese influjo en una investigación. Sin embargo, ello no autoriza al investigador a despreocuparse de la objetividad como algo inalcanzable. Es decir, tal como lo afirma Max Weber, los resultados de una investigación no han de ser tan subjetivos como para que resulten válidos para un sujeto y no para otro. De otro modo, ¿de qué vale investigar?

Por supuesto que al historiar un proceso, sobre todo los relacionados con la realidad sociohistórica propia del investigador, se corre el riesgo de llegar a conclusiones equívocas, pero ése es un problema que ha de procurarse evitar, y que sólo podrá superarse con la madurez y reflexión.

En mi concepto, ningúna validez hay para el argumento de que la objetividad no existe. Me parece una posición altamente sospechosa y capciosa. ¿Espera un investigador que sus resultados sean aceptados como válidos sin criterios de verificabilidad? ¿Qué clase de investigación es ésa que surje de una posición especulativa e ilusoria?

Es como pretender que un científico abandone su laboratorio y se dedique a la alquimia y esperar que descubra las mismas verdades.

Tendríamos que replantear no sólo los conceptos de "investigación" e "historia", sino además, reformular el papel del historiador en la sociedad.

Giovanni Cabrera
LUZ