Debates


Historia y objetividad

 
Sr. Giovanni Cabrera, no se lamente en absoluto, y menos por mí, del mundo que me ha tocado vivir; en primer lugar, el lenguaje nunca es inocente, pero no "per se" sino por la manipulación a la que se puede ver sometido por quiénes lo utilizamos; me consta que soy una privilegiada, sobre todo por haber tenido un padre que insistió en que hiciese estudios universitarios, desde la España de los 60, era toda una suerte contar con este elemento; asímismo me consta que soy una privilegiada por haber nacido en este lado, con todas las injusticias y maltratos que se puedan recibir desde aquí, pero todo ello no es obstáculo, más bien todo lo contrario, para que cuestione, investigue,y trabaje en la medida de lo que se puede desde la profesión que me da de comer, para que las cosas vayan cambiando paulatinamente, en Occidente y allende los mare; lamento comunicarle que no tengo ninguna Biblia, y no la tengo, justamente porque las que existen no son lo suficientemente justas ni transparentes, como para que las asuma como mías; no creo en las ideas cerradas de ninguna de ellas, creo en las personas y en las capacidades; no voy a entrar en una discusión estereotipada, ni en el discurso fácil y demagógico de que en otros lugares y, o, tiempos las cosas serían mucho peor, porque evidentemente es así, pero eso no puede obstaculizar el trabajo cotidiano para que el mundo vuele con las dos alas de las que está dotado.Nunca en mi intención estuvo el hecho de dictar cátedra, ni tan siquiera el de polemizar, si el de trabajar diariamente para que dentro de 475 años (dato de la OIT)la igualdad y la justicia impere entre los seres de la tierra, sin prejuicios de raza, sexo, religión...En ningún momento he planteado la cuestión como una "lucha", más bien todo lo contrario, y menos de sexos, pero sí sé que no está nada avanzado, cuando en países como en el que yo vivo, "desarrollado", "democrata", "progresista", todavía las mujeres cobramos un 27% menos a igual trabajo, y lo que es peor, las cifras, oficiales claro, de asesinadas aumenta ño tras año, no puede ser el resultado de que todoslos hombres de este país estén enfermos, ¿verdad?.No quiero ser profeta, ni lider, sólo trato de mantener mi dignidad y la de las que me acompañan. Gracias.

Guillermina Dominguez

IES San Clemente.Santiago de Compostela