Debates


¿Para qué estudiar historia?

 
Para Frank Sales
 
Me gustaría remitirlo al mensaje que envié al Sr. Héctor Fernando Guzmán donde aseguro que mi exposición no será asunto de debate y así terminar de una buena vez con todo ésto. Sin embargo, usted me habla y por deferencia a usted debo responder.  
 
Lo repito: mi intención fue únicamente corresponder a un cuestionamiento sorpresivo y a mi juicio un poquitín descortés por parte del Dr. Muñoz y nada más. Nunca pensé que tuviesen trascendencia unos cuantos párrafos escritos con premura, abreviados y (ahora lo veo) susceptibles de una lectura fuera de su contexto original. El Doctor me pilló de sorpresa, y yo me sorprendí como un verdadero pillo.
 
Tiene usted, pues, estimado amigo Frank, toda la razón en objetarme de la manera como lo hace.
 
En mi descargo, le diré que llevo más de dieciséis años escribiendo e ilustrando un libro sobre la historia del norte de mi país, México, en el cual el argumento del hombre prehistórico, con énfasis en el hombre de CroMagnón, es utilizado como amplio preámbulo al origen, presencia y destino de los indígenas habitadores del septentrión novohispano.

Y lo que a la mayoría de los historiadores locales les ha tomado por lo general unas veinte o treinta páginas para agotar la materia, en el libro fueron necesarias algo más de 200.
 
Imagínese entonces, que si mi objetivo hubiese sido magistral (cosa que no me va, puesto que Salamanca no presta), sólo para dar cabida a las notas, los piés de grabado, epígrafes y citas de las fuentes consultadas para fundamentar el asunto tal como usted bien lo demanda, (y que sería en unas diez páginas) habría necesitado no digamos de amplitud en este espacio, sino de un impensable permiso que desborda los límites de tolerancia de nuestro amable moderador.
 
Sinceramente creo que HaD no es el foro adecuado para exponer "retazos" de obras propias, y menos al modo como yo (forzado) me atreví a hacerlo, y de lo que ya voy arrepintiéndome. Tal vez si se tratase de investigaciones inéditas que voluntariamente fueran sometidas por sus autores al análisis, la consideración y la crítica de los miembros de este grupo... Pero para ello se necesitaría abrir un nuevo punto a debate.
 
Para estudiar e investigar me han bastado mis libros, las bibliotecas, recientemente las páginas Web y sobre todo de una dosis generosa de eso que se llama pasión. No necesito de más. ¡Vaya! Pero para aprender y saber de Historia verdaderamente, de esa Cultura que sólo las universidades e institutos superiores pueden dar y que muchos como su servidor no tuvieron el privilegio de obtener, sólo aquí, mi estimado amigo Frank, y de personas como usted.
 
Le agradecería mucho su amistad.
 
Rafael Fierro García
(historiador autodidacta, y, debo agregar: ilustrador publicitario de profesión)
Monterrey, N. L. México