Debates


¿Para qué estudiar historia?

 
Un saludo a todos.

Participo en el debate sin haberme leído aún todas las contribuciones. Pido perdon si repito un tema ya tratado.

Simplemente quiero contestar a la pregunta original del debate desde mi estricta perspectiva personal, de casi doctor en historia, con artículos y libros publicados, y dos años de experiencia fuera de España.

A dia de hoy, en España, estudiar historia solo sirve para satisfacer una necesidad intelectual de conocimiento. No hay salidas laborales fuera de optar a un puesto en la administración (es decir, ser profesor universitario). Tras un camino de licenciatura y doctorado (y máster en mi caso), espera un túnel negrísimo al final, en el punto en que los profesionales lo dejan todo con una edad aproximada de 30-40 años para trabajar en algo distinto de lo que se han formado porque, oigan, hay que pagar las facturas a fin de mes. Puedo dar un buen puñado de casos concretos, de doctores que hoy son teleoperadores mientras que sus directores de tesis siguen viviendo la "vita bella" en sus cuevas departamentales. Mi oscuro futuro va por ese camino, me huelo. El de mi mujer, historiadora también, va por ese camino hace ya tiempo.

Si hoy un chico joven de enseñanza media me pidiese consejo sobre si estudiar o no la licenciatura de historia, le diría radicalmente que NO, a no ser que tenga una vocación de hierro y acepte plenamente consciente del futuro precario que le espera.

No, no hay que estudiar Historia. Si me apuran ni entraría en la universidad, al menos no antes de tener la vida económica solucionada. Mi consejo opara ese joven sería "búscate una profesión para ganar dinero, y con la vida laboral resuelta, entonces sí, dedícate a la historia si te apetece". ¡Cuantos médicos y abogados con la vida resuelta se han hecho luego historiadores porque es una afición tan enriquecedora pero tan inútil!

No me vengan con monsergas de que vaya punto de vista el mio o que qué materialista que soy. Estoy seguro de que muchos de ustedes que se quejan de que nuestra profesión es despreciada por la sociedad contemporánea son los primeros que explotan, niegan o no crean salidas laborales para los estudiantes que forman. Desde sus puestos de funcionarios eternos con sueldo fijo es muy fácil debatir hasta hartarse, pero cuando a uno se le empieza a caer el pelo, ve que vale para esto, tiene experiencia y ganas, y ve como va a tener que hacer las maletas e irse a trabajar como teleoperador (trabajo muy digno, por otra parte, pero para el que no hace falta un doctorado) pues oigan, los cuentos dejaron de gustarme hace ya unos años.

Mi mensaje para la élite profesoral de la historia es VIVAN EL MUNDO LABORAL. Vayan a hacer una entrevista de trabajo con su curriculum a ver qué les dicen.

Vocación sí, pero trabajar, con contrato y sueldos dignos, también.

Gracias por atenderme. Les espero en el debate que tengo propuesto desde el mes de julio sobre trabajo e historia.

Saludos y suerte, porque la necesitamos.
Miguel Ángel López Trujillo
Universidad de Alcalá (España)