Debates


Qué es la historia


 
No si le entendido  bien, pero, como siempre, con palabras  que suenan  a envoltura intelectual, se pone  en marcha un discurso desde la verdad oficial.  Nadie niega el holocausto ni simpatiza  con aquellos que, desde una posición política trasnochada pretenden resucitar ideas de catastrofe;  ni siquiera se simpatiza  con aquellos que desde una estratagia oportunista, pretenden llevar el agua a su molino. Lo que se custiona,  y así entendi yo la  comunicación que ahora usted critica, es que todo lo que  rodea el holocausto sea inabordable desde una postura historiográfica crítica, la única posible para quien se llame historiador.
 
El número de fallecidos, claramente exagerado y referido exclusivamente a los judíos no sólo es un insulto a los  muertos no judíos sino que es historiográficamente  inaceptble, dado que  muchos historiadores dudan que hubiera tantos  judios en los paises ocupados por la alemnia nazi e imposble que hubiera tantos muertos.

Pero, además, de  todas las masacres, que fueron muchas,  que afectaron a la humanidad a lo largo de la Historia,  los supervivientes del  llamado holocausto, y el estado que les representa, son los únicos que cobraron y siguen cobrando por los sufrimeintos pasados.
 
  Acaso los inválidos, los gitanos, los deficientes, no fueron  víctimas  del mismo llamado holocasuto? O es que los que les mataron a ellos non  eran tan malos?
 
Acaso los millones de campesinos ucranianos y rusos masacrados salvajemente no  fueron víctimas de los mismos criminales sin que nadie  resarciera, ni siquiera  simbolicamente, a sus familias. La papalbra holocausto sólo tiene sentido para los judios y desde su propia  perspectiva con evidentes componentes religiosos. Para los  que no somos judios y que somos antifascistas, la muerte  de cualquier persona víctima de sus ideas, de su raza o de su condición  física  o mental, es una atrocidad, sean judios, comunistas, socialistas o simplemente personas que non comulgan con el sistema. Y en la segunda Guerra Mundial, lo que pasó  fue eso. Unos sanguinarios  antisociales tomaron el poder y mataron mucha gentes, también judios. Esa es la tragedia y, de llamarle holocausto ha de referise  a todo eso
 
De lo contrario que no nos vendan ni chantajeen mas con su dolor. Porque la vida ofrece sufrimientos por  doquier. La mejor forma de defender su futuro  es no hacer con los otros lo mismo que hicieron con ellos. Eso les saca cualquier razón
 
Dice usted que  no se puede hablar de los derechos de los palestinos sin tener en cuenta la seguridad del estado de Israel. Eso es un chantaje. En 1900 en Israel había un 3% de judios, y aún hoy, una buena parte  de los ciudadanos de Israel  han nacido fuera del pais y la casi totalidad son descendientes de inmigrantes. El estado judío   tine un ministerio sólo para atraer y financiar nuevos inmigrantes. ¿Qué pasa con los  cerca de cuatro millones de palestinos  que vieven en campamentos de refugiados o acogidos por otros paises sin posibilidadd de retornar a su tierra. Es que éstes no tienen derecho a una patria, a una familia, a una ciudadanía? O la suya es menos importante que la de los judios argentinos, españoles, franceses o rusos que decidieron  reunirse  con sus correligionarios en tierras que  les arrebataron a otros.
 
No a nivel de historiador sino a nivel de hombre y de hombre de bien y, si se pretende ser considerado intelectual, debería  dar verguenza, defender  la propaganda oficial de un estado semifascista y segregacionista que encierra a los habitantes de  los pueblos ocupados con muros de hormigón.
 
A los judios, que dieron tantos sabios a la humanidad, le vendría bien una dosis de lógica y de perspectiva histórica  para lograr  seguridad en su  proyecto de estado propio  que, de hacerse contra otros, simpre tiene derecho a la defensa, no al revés.
 
Debemos recordar que en la Alemania Nazi, muy pocos custionaban el sitema y, durante  toda su vida, muchos supervivientes  se preguntaron  si no hubieran podido hacer nada para evitar  tanta barbarie, al menos para no ser partícipe de ella. Nosotros podemos hacerlo  con la pluma. y, al mismo tiempo, defender nuestra  integridad.

La persitencia en la políticas de impune terror- las bombas de racimo, por ejemplo- y la negativa a que los desterrados vuelvan a su tierra, le está costando caro a Occidente. La generalización del terrorismo desde los años 50 tiene  ahí su explicación, así como  la imposibilidad de democratizar los paises  musulmanes que, en un movimiento de autoafirmación, vuelven al pasado como refugio contra  la humillación. Claro que eso no le importa a nadie. Asi se puede decir que son bárbaros, esto es inferiores
 
  J.Francisco Correa Arias
Profesor de Enseñanza secundaria y doctorando
Coruña. España