Debates


Qué es la historia


Yo no sé si la crítica a las fuentes sea un factor que determine la interpretación de la obra de arte.

a) La construcción histórica es una obra de arte, ya que está en el ámbito de la creación (ya sea escritural, audio-visual, etc.) y la restauración. Por lo tanto dudo que las fuentes determinen la construcción interpretativa. ¿podrá ser que lo que siempre se oculta es que la misma interpretación es quien busca las fuentes adecuadas o las construye armando y desarmando un orden archivístico como cual artista ordena y distribuye de mejor forma sus herramientas y materiales en el momento de la creación?.

Así, la creatividad de las fuentes está determinada por la culminación de la obra de arte. La fuente apócrifa no nace a la realidad, sino tan sólo en el momento en que la sublimación interpretativa de la coherencia. Es decir, la más aguda interpretación es capaz de dar prestigio de fuente verdadera a aquella que bajo una interpretación exigua se pensara apócrifa. En consecuencia, la fuente es un epifenómeno de la interpretación y no al revés.

b) Defender la Historia como un relato cronológico ha sido el valuarte de grandes escritores que embellecieron la representación histórica anexando hechos históricos axiomáticamente, introduciendo en la conciencia de los lectores una moralidad determinada. El seguimiento cronológico del relato es una estrategia estética que en algún grado sostiene la propuesta interpretativa. Desajustar la demostración de la hipótesis de la construcción representativa de lo propuesto debiera desmantelar lo accesorio de lo principal, sin que la esfinge de lo verdadero se vea debilitado. No obstante ello, ¿existe lo verdadero dentro del relato histórico?, ¿el relato cronológico es parte de lo verdadero o de lo estético en el relato histórico?.

Lo verdadero en el relato histórico queda sustentado a través del análisis de las fuentes presentadas. No son las fuentes quienes constituyen lo verdadero, sino más bien, son las interpretaciones de las fuentes; ya que éstas al dar cuenta de un hecho histórico surge precisamente como interpretaciones o consecuencias de ello. Por lo tanto son nuestras interpretaciones las que le dan coherencia a aquellas consecuencias o variables que dan cuenta de un hecho histórico, y aquellas interpretaciones que nos cuentan de ello; por lo tanto, lo verdadero no es más que un relato interpretativo que conecta convicciones de presente con lo pasado. Lo verdadero no es más que interpretaciones sobre interpretaciones cargadas de moralidad y convicciones de supuestos hechos históricos.

Proponer la historia como un relato cronológico, es situar pocas variables como fundamento de los hechos históricos, aunque las variables sean vastas, seguirán siendo escasas para construir una interpretación de lo verdadero. Concebir la historia cronológicamente, es jerarquizar los hechos discriminándolos por su valor histórico desde convicciones y moralidades siempre desde nuestro tiempo. Por lo tanto, la cronología no es un recurso que aporte al conocimiento histórico, solo lo ordena, es una herramienta estética que permite palpar algunas de las interpretaciones de lo verdadero didácticamente.

c) La cronología es una herramienta metodológica, que integra variables y excluye otras. Las variables excluidas, carecen de continuidad cronológica muchas veces y otras permanecen, pero al criterio del historiador, carecen de relevancia en el transcurso del tiempo cronológico con relación a la hipótesis de trabajo. Estas variables sin continuidad o de presentes silenciosos, deben ser tratadas con una estética distinta, que permita exhibirlas bajo interpretaciones que les dé relevancia en la búsqueda del conocimiento histórico.

Existen fuentes que dan testimonios en forma de claves, dan cuenta de algunas temáticas que son constantes en periodos históricos y algunas veces desaparecen en otros; no obstante ello, las líneas interpretativas dominantes hasta hoy no les ha dado la fuerza para ser propuestas como hechos históricos ya que compiten desde el recurso cronológico con hechos históricos ya consolidados como tal por su referencia de continuidad o ruptura del devenir histórico. En consecuencia, estas temáticas que no constituyen hechos históricos desde el relato cronológico, deben ser tratados con una estética que los presente amables, como temas problemáticos constantes o coartados, integrados en la dispersión del conflicto histórico.

d) Avanzar por la historia sostenida por hechos históricos consecutivos que van dando lugar a un relato histórico pretencioso de verdad, es unidimensionalizar la historia, ¿bajo qué criterios se constituyen los hechos históricos? Sin querer profundizar en la naturaleza filosófica del hecho histórico, los palpo como construcciones interpretativas que de cada coyuntura ha de levantar importancia histórica a cada suceso. Por lo tanto la consecución de hechos históricos narrados cronológicamente, están dispuestos desde un aparato intelectual determinado por convicciones y moralidades que silencian la dispersión de variables que han dado lugar a la compleja red social local y universal que permitió incubar las características propias y comunes de cada presente estudiado.

Si las formas de sociabilidad pudiéramos constituirlas como hechos históricos; si la cotidianidad pudiéramos interpretarla como volición de un proyecto de sociedad que se vuelve político cuando entra en fricción con la cotidianidad de otros sectores sociales, naciendo así los aparatos represivos y de resistencia; si pudiéramos develar como funciona una casa de prostitución en el siglo XIX y la forma en que se viven las penas y las alegrías; si pudiéramos entender la economía del derroche para sustentar las redes sociales y medrar la economía de producción capitalista; si pudiéramos entender la historia como derroche por la fruición del presente contra la historia que sistematiza la memoria tanto para resistir como para dominar; todas estas palabras estarían de más.

Jorge Eduardo Retamal Hidalgo
Licenciado en Historia y Ciencias Sociales
Santiago de Chile