Debates


¿Qué hacer?


Disculpen mi intromisión, es que recién ahora me incorporo al debate y seguro es a destiempo. Pero acabo de leer una ponencia llegada de Tel Aviv y no encuentro bajo qué espíritu está redactado el mensaje. Es decir bajo que hilo rector o qué eje lo traspasa.

No pretendo aquí debatir en particular sobre la cuestión Palestina o el problema Israelí; ni siquiera sobre la confrontación árabe - israelí. Sino que pretendo introducir la búsqueda de cuál es el "motor" de dicha controversia. Es decir cuales serían los contenidos profundos que el conflicto tiene.

Cuando el Dr. Carlos Barros estuvo en mi ciudad, Bahía Blanca (Argentina), dejó planteado un debate  que originalmente no comprendí en toda su dimensión. Él lo llamó "Los Nuevos Paradigmas de a Historia", y me parece que si buscamos cuales son los fundamentos de los paradigmas en contraposición, en la confrontación de marras, podremos colocar sobre la mesa de discusión un argumento superador.

Cada pueblo tiene sus interese y conflictos propios y una historia común en la que construyeron una identidad propia, que aquellos interés en distintos momentos potencian creando nuevos conflictos y así sucesivamente; provocando acercamientos o alejamientos. Estas identidades así creadas, a los externos a ellas, pueden simpatizarnos alternativamente de  un lado u otro del conflicto. Es decir, en algún momento de la historia puedo sentirme "israelí" en mis "simpatías" como "palestino" o "árabe" en otro.

En la propalación de la historia de mi país, como supongo que lo es en todos, hubo, y los hay, una orientación que , fundada en el inicio del siglo XX, reglamentó las "formas" y "modos" de ver la Historia íntimamente ligada a los interés de sus fundadores (cosa obvia, por supuesto), aunque estos intereses estaban mucho mas allá de lo "científico" a la hora de ver la Historia, sino de sus propios intereses de clase a la hora de transmitirla; esta forma indudablemente era parte integrante de un paradigma, según la descripción de Kuhn, y como tal tenía sus leyes explicitamente establecidas y sus supuestos teóricos, es decir, sus partes presabidas, sus partes ocultas y sus partes tásitas. A esta etapa yo la llamaría neo-colonial, en contrapartida a la colonial donde un gobierno externo nombraba un representante para dictar gobierno en un territorio lejano y ajeno, aunque lo considerara propio. En ese momento ése neo-colonialismo, si bien cumplía en parte los dictados de gobiernos externos, lo hacía dentro de cierto grado de autonomía y en una organización al menos aparente, de autonomía.

Con posterioridad a los años ´50 surgen algunos historiadores o pensadores que redefinen una forma de ver la historia que en mi tierra se denominó Revisionismo; este modo de "reveer" los procesos históricos y sus actores según una óptica diferente a la anterior, estaba, como corresponde, enmarcada en una visión mucho mas amplia que la de tomar a la Ciencia Historia, en tanto sus refrencias, hipótesis y valoración de los hechos, o revaloración, encontraban acciones en los actos cotidianos.

El eje en el que enmarcaría este pensamiento o mi modo de "ver" es en la contradicción que envolvía la actividad político-social de entonces, Liberación o Dependencia.

Pero cuál o de qué era la referida dependencia?. Indudablemente estaban definiendo una relación entre los países, o naciones, vinculada con el sojuzgamiento o el dominio. En un mundo donde los intereses de los paises podían explicarse estrechamente ligado a los capitales y empresas en él radicadas, este "modelo" era aplicable. Por ejemplo: los intereses de la Standard Oil eran asimilables a los de EE.UU., los de la Shell a Holanda, los de Siemens a Alemania, etc..

Por otra parte los conflictos internos en cada país encontraban explicación en el reacomodamiento de avances y retrocesos de las distintas clases y sectores de clase.
 
Pero cómo redefinimos las relaciones entre países cuando no son fácilmente identificables sus intereses, como redefinimos las clases cuando la relación capital - fuerzas de trabajo se desdibujan y un ejercito de desocupados (parados) o sin trabajo esperan en la puerta de las automatizadas fábricas y los propietarios de éstas son una entelequia detrás de computadoras en algún lugar del mundo y desde allí resuelven cual se abre y cual se cierra.

En este contexto los países pasan a ser entes subordinados a los vaivenes del capital que invierte, premiando o castigando a sus pobladores, según un esquema o modelo que encaja en sus intereses.
Es éste un nuevo modelo de acumulación? Quiénes acumulan y cómo? Qué papel juegan los intereses de las naciones? Siguen existiendo naciones, definidas como personas contenidas dentro de un territorio o porción de éste? Existen, mas allá de los sentimientos, los intereses nacionales?

Creo que comenzando a contestarnos estas preguntas podríamos comenzar a enunciar lo que Barros llamó el nuevo paradigma. Definir las formas y relaciones que encadenan los intereses en juego, objetivarlos y clasificarlos, sería la manera de concentrar los esfuerzos en intentar articular ese "Nuevo Paradigma".

DANIEL GUERIN
Centro de Estudios Carlos Auyero de Bahia Blanca
Bahía Blanca, Argentina. 16/05/2002.-