Historia Inmediata


8 de marzo


Mas allá de la efeméride, recordatorio, reconocimiento, etcétera, creo que hubiera sido una buena oportunidad para hablar en serio sin citar dudosos "escritores", por otra parte cuestionados hasta el cansancio por el enorme esfuerzo de la crítica literaria (como García Márquez y su "literatura"), con unos aires de falsa dulzura y extraños elogios superficiales medio new age; me llama notablemente la atención que en una comunidad de profesionales de la historia no se trate el tema del rol de la mujer en las sociedades humanas, ya que debe ser algo natural y absolutamente incorporado a tales profesionales el deber, la responsabilidad de condenar, denunciar y publicar a boca de jarro, contra viento y marea y jugándose hasta el fin todos los fenómenos, procesos, hechos y características de la sociedad humana.

Es vergonzoso que un tema tan importante delicado y serio se aborde de manera tan superflua.

Una buena oportunidad, decía, para denunciar el trato grosero, ordinario y despreciable que ha sufrido y sigue sufriendo la mujer a lo largo de todos los tiempos y lugares por parte de su género opuesto. Es escalofriante y desgarrador el estado de represión y tiranía que de tiempos inmemorables viene padeciendo la mujer que desde un principio tuvo que defenderse por medios alternativos a la superioridad física, es decir el desarrollo y crecimiento del cerebro con su ulterior evolución en el pensamiento en la especie y la potenciación del aspecto intelectual que debemos a la mujer, cuando se tiene menos fuerza o armas se requiere de la imaginación, la estrategia (como la seducción a través del adorno) y el pensamiento como único medio de defensa ante un contrario ampliamente superior en fuerza o poder destructivo.

En aquellos lejanos tiempos era evidente e ilustrativa esa relación. En la actualidad está disimulada y oculta como una nueva manera de reprimir generalmente utilizando un doble discurso o simplemente un discurso incoherente y contradictorio.

Es lamentable que no se digan estas cosas, o sean de difícil difusión aunque se digan, para después buscarles soluciones por todos los medios a nuestro alcance para proteger a nuestras mujeres (y niños) autoras del intelecto y paradigma de la perfección de la especie, no solo en su aspecto estético y delicado sino de sensibilidad y misterio que envuelve a ese ser al que debemos todo, es injusto, la injusticia es triste y la tristeza es un elemento mas de dicha tiranía.

Nótese que es mayoría abrumadora la participación femenina en el presente debate.

Marcos Gabriel Milá
Universidad Autónoma de Entre Ríos
Argentina

 

 


 



 


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