Historia Inmediata


Bolivia


Respuesta a Lorena Pensa (Argentina) y por su intermedio a los miembros de la Lista:

Nota previa

Esta intervención en el debate se hace a titulo estrictamente personal, como ciudadano boliviano, amparado en el derecho universal y constitucional de expresión de las ideas y del pensamiento, y como profesional pues soy historiador titulado y archivista con diploma.

La aclaracion tiene sentido, pues en el ejercicio de mis derechos sociales, soy servidor publico y docente universitario. Quiero dejar constancia explicita que no expreso de ninguna manera posicion o interes institucional alguno.

I. Sabina Cuellar, dirigente de las organizaciones sociales

Sabina Cuellar es una legítima representante de los movimientos sociales de Chuquisaca. En principio militó, igualmente con derecho legítimo, en las filas del Movimiento Al Socialismo, partido en función de gobierno. Hoy, desmarcada por fuerza de las circunstancias de su tienda política de origen, responde a consignas del llamado "Comité Interinstitucional", organo de poder superior para un sector de la población de ese departamento.

Sabina Cuellar nació, se crió y formó políticamente como parte del sector indígena rural, denominado como 'campesino' desde la revolución de 1952. Ella es un producto de la Reforma Agraria de aquella epoca.

Se gano el puesto de lider y dirigente, por su trabajo de base, por sus cualidades de lider y dirigente.

En Sucre, al calor del fragor politico, se vilipendio a la mujer de pollera cuando se eligio como Presidenta de la Asamblea Constituyente a la dirigente quechua Silvia Lazarte. Los epítetos que surgieron de sectores conservadores (políticamente hablando) y de derecha (sociologicamente hablando) de la sociedad sucrense, fueron denigrantes para la población indígena y campesina: "india sucia", "ignorante", "llama", en fin...

Recuerdo que en 1994, la esposa del primer Vicepresidente aymara de la Republica, Victor Hugo Cardenas, fue vetada de ingresar a un prestigioso y conservador hotel en la ciudad de La Paz. Doña Lidia katari, bebio un trago amargo, producto de la discriminación racial, latente en la mentalidad neocolonial de sectores urbanos del país.

Recuerdo tambien que sectores igualmente conservadores en Santa Cruz de la Sierra prohibieron la participación de cholas en la entrada festiva de la fecha civica cruceña. El pasado domingo, la influyente y extendida colonial 'paceña' hizo gala de su fortaleza identitaria y economica, en la pre-entrada de la fiesta de los paceños que se celebra cada 16 de julio. Cientos de cholas, ataviadas con trajes de fiesta, elaborados en la mejor calidad posible, y a un costo considerable, tomaron las calles mas centricas de esa bella ciudad oriental y demostraron !cuanto puede valer un (a) paceño a)!

II. La revolucion nacionalista de 1952

Antes de la revolución nacionalista de 1952, los 'campesinos', indígenas, y analfabetos (estos al margen de su condición laboral o étnica) no eran considerados 'ciudadanos', tan solo 'bolivianos'. Efectivamente, la primera constitución les reconocia ese estatus ambiguo, mas no obstante relegarlos a un segundo nivel, sobre ellos cargaron el tributo indigenal, con el que se solvento el tesoro general de la nacion, hasta entrado el siglo XX. Las recaudaciones del tributo fueron generosamente distribuidos entre todos los departamentos.

Los indígenas no gozaban, por tanto, del derecho al sufragio. No tenían opción de elegir y menos aun de ser electos, pese a que constituian la población mayoritaria y solventaban la economia del pais. De esa manera 2.450.000 habitantes, de un total de 3.019.031 habitantes (según el censo oficial de 1950) estaban marginados de derechos ciudadanos esenciales. Tan solo podian gozar de ellos 569.031 habitantes. El paralelismo con el apartheid sudafricano, es evidente.

Veamos lo que mencionaba respecto de esos 2.450.000 excluidos, el periódico La Razón (organo de prensa de propiedad del magnate minero Carlos V. Aramayo, puesto al servicio de la gran mineria y de la clase terrateniente feudal de la época), a tiempo de editorializar sobre las elecciones de 1949:

"Se trata de un tema cuyo examen corresponde a la prensa y a los hombres de estudios, señalando las medidas necesarias para evitar que los campesinos, incultos y sin preparación, sean los organizadores del poder legislativo donde solo deben tener acceso ciudadanos capacitados para debatir problemas que interesan al país"

La primera vez que emitieron su voto aquellos hombres y mujeres del campo, calificados como "incultos", fue en las elecciones del 17 de junio de 1956. El candidato oficialista, Dr. Hernán Siles Suazo, alcanzo el 84.43% de los votos.

Generosa, la revolución garantizó derechos básicos que antes les estaban negados, fundamentalmente el acceso a la educación, a la tierra, a elegir y ser electos.

Sin embargo, el proceso quedo trunco, merced a un golpe de estado que llevó al poder al general Rene Barrientos Ortuño (a la sazon, Vicepresidente de la Republica), quien bautizo a su regimen como "el gobierno de la restaturacion" (que debe leerse como el anhelo de volver a la epoca pre 52). No logro su proposito, pues desde 1952 ningun regimen podia garantizar gobernabilidad pasando por encima a los 'campesinos'. El gigante desperto y no quiso mas volver al sueño de la servidumbre (en Bolivia ese regimen se denomina como "pongueaje").

No logro revertir el proceso de Reforma Agraria, en cambio firmo un oprobioso Pacto Militar-Campesino, para enfrentar a los sindicatos mineros revolucionarios de izquierda, que en su momento (cif. Octubre de 1952) impusieron la nacionalización de la gran mineria. Obviamente, tampoco logro revertir esa nacionalización, a pesar de dos masacres que ordeno ejecutar al ejercito, declarando a los campamentos mineros como "territorios militares", en los aciagos dias del 21 de septiembre de 1965 y 23 de junio de 1967, conocido en la historia politica como la tristemente celebre "masacre de San Juan". La muerte se llevo a este militar en mayo de 1969, pues termino su existencia calcinado en el helicóptero en el que se desplazaba.

III. Emergencia indígena y campesina en la Bolivia del siglo XXI

La primera vez que se planteo la convocatoria a una Asamblea Constituyente, no provino del MAS, sino de los pueblos indígenas de las tierras bajas, que habian protagonizado la Marcha por la Dignidad y el Territorio, el año 1990. Era la primera vez en la historia republicana que los indígenas amazonicas protagonizaban una reivindicacion politica de esa dimension y alcance.

Hombres, mujeres y niños (as) atravesaron la llanura, vencieron los contrafuertes y cruzaron la cordillera. Invadieron pacíficamente la ciudad de La Paz, cuyos pobladores los recibieron generosamente, acompañadolos desde la cumbre, con muestras de solidaridad, fraternidad y apoyo a sus reivindicaciones.

Sin duda fue un dramatico encuentro de las dos Bolivias, dos culturas y civilizaciones diferentes y a veces contrapuestas. Por primera vez muchos paceños vieron indígenas amazonicos y sucedió lo propio con estos.

Una especie de alarma sono con estridencia en los curules, bufetes, haciendas y empresas de la clase dominante.

Nunca mas, desde entonces, la historia de Bolivia fue la misma.

El gobierno de ese entonces se vio obligado a emitir varios decretos supremos reconociendo en los hechos los Territorios Comentarios de Origen (TCO), consagrados luego por la Ley de Participación Popular. En 1994, en las reformas a la Constitución, la clase politica, tuvo que reconocer a Bolivia como un pais multicultural y plurilingüe, incorporando ese estatus en el articulo primero de la Constitución Reformada.

Sin embargo, a pesar del 52, a pesar del 90 y a pesar de las reformas del 94, campesinos e indígenas continuaron viviendo vilipendiados en Bolivia. En el Chaco (territorio del sur del pais) Otros indígenas continuaban sometidos ancestralmente a formas modernas de esclavismo.

Crecio el odio racial en sectores duros de la oligarquia, que empezaban a perder privilegios feudales y de casta. Incluso el imaginario urbano mestizo y clase mediano, todavía seguia viendo a esos hombres, mujeres y niños indígenas y campesinos, como ciudadanos de segunda clase.

Los campesinos historicamente han subvencionado la canasta familiar de las clases medias urbanas, vendiendo productos agrícolas a bajos precios, generando una economia de autosubsistencia en el agro. Como mano de obra han construido edificios y obras publicas en las ciudades, pero ellos no tenian derecho a un plan de vivienda, y si contaban con un techo, en general carecian de servicios basicos. Sin acceso a educación plena, salud, una renta, menos aun a la formación superior; sin oportunidades reales de desarrollo. Pocos alcanzaron a ingresar a las universidades, por cierto. Y cuando lograban hacerlo era merced a mil sacrificios.

Esa situación ha cambiado radicalmente. Hoy, la salud es universal, al igual que la renta, la educación llega a los confines del territorio. La participación indígena en el parlamento es muy alta. Los indígenas tienen presencia en los municipios del area rural y forman parte de los concejos ediles. Ahora, el representante de las clases altas debe dialogar con estos nuevos legisladores, que se expresan sin rubor en su lengua nativa.

El pais se transforma dia a dia: Obras de infraestructura se abren paso en los cuatro puntos cardinales. Las 372 alcaldias del pais recibiran 600 millones de bolivanos, y las prefecturas 800 o mas, ademas de las regalias para los departamentos productores que alcanzaran la cifra de 1.800 millones de bolivianos. El Tesoro tiene reservas que superan los 7.000 millones de dolares.

El indígena y el campesino empiezan a sentirse parte del Estado, sienten que tienen responsabilidad compartida en la construccion de la Nacion, pero miran a los dueños de la Republica de mentalidad novecentista, con interrogantes y recelo sobre su futuro, pues se resisten a dejar atavicos comportamientos y condicionantes de clase.

Efectivamente, como un total contrasentido, en pleno siglo XX campesinas e indígenas, trabajan como "sirvientas" (ese es el nombre que les dan) en casas de sectores de la clase media y alta.

IV. El desafio del cambio por la via democratica: la Asamblea Constituyente

Este preámbulo extenso, tiene el proposito de contextualizar los hechos acaecidos en Sucre y que llevaron a la postre a desmarcarse políticamente (mas no ideológicamente) a Sabina Cuellar.

La Asamblea Constituyente no debe ser entendida como una mera reforma, sino como una refundacion de la republica. Eso es lo que preocupo a los partidos politicos tradicionales del pais, aquellos que gobernaron con pequeños interregnos, desde hace 183 años.

La antigua clase dominante, fuera del control del gobierno (mas no del control de la tierra y la economia del pais), ven como un serio riesgo un nuevo estado, pues en ese transito estan destinados a perder ancestrales privilegios, con una nueva constitución que reconozca de manera explicita a los pueblos indígenas y las comunidades campesinas, con sus propias formas de gobierno y control del territorio, es decir, indígenas con decisión propia, con autonomia de accion y ejecucion.

V. La Capitalia plena y el papel de la intelligentisia oriental

La intelligentsia oriental afincada en Santa Cruz de la Sierra, que responde a los intereses de la oligarquia desplazada el 2006 (por el 54% de votos que alcanzó Evo Morales), asi como de las transnacionales que explotan los recursos hidrocarburiferos del pais (que tuvieron que restituir derechos a los bolivianos y bolivianas, merced el decreto de 'nacionalizacion'), asumio como asunto de vida o muerte impedir a toda costa primero la realización de la Asamblea Constituyente, segundo que esta sesionara (pues tenia mayoria indígena campesina), tercero que aprobara un nuevo texto constitucional, que significaba el ascenso de las organizaciones sociales y los pobladores indígenas y campesinos, a un nivel de igualdad ante la constitución y las leyes. Ademas, devolvia al Estado las riquezas naturales, y garantizaba su redistribucion equitativa y justa.

La reivindicación de la capitalia plena que surgio como un planteamiento de los dirigentes agrupados en el Comité Interinstitucional, fue alimentada desde Santa Cruz.

El Comité pensaba que era la oportunidad historica para recuperar la capitalia plena. (Se entiende asi porque la condicion de Capital de la Republica no fue desconocida, pues La Paz es sede de gobierno)

Los miembros del Comité Interinstitucional tenian mucho que ganar y nada que perder. Si lograban su objetivo, garantizaban su futuro politico. La mezquindad hizo presa de los grupos de poder.

Fue en ese momento que los constituyentes del MAS por Chuquisaca, en la Asamblea Constituyente, tuvieron que tomar partido. Fue en ese momento que el Comité exigio a esos representantes "lealtad" a Chuquisaca antes que al pais o a la Nacion. La formula era muy simple: apoyamos la nueva constitución, siempre y cuando nos restituyan la capitalia plena, es decir el traslado del poder ejecutivo (y las 115 instituciones que la conforman) y el poder legislativo. Era una conminatoria.

Varios constituyentes que vivian en Sucre y sus provincias se vieron forzados a jurar esa lealtad, dejando al margen el interes mayor (del pais) ante el interes menor (del departamento).

La capitalia plena no estaba en la agenda de la Constituyente, insistir en ello era la via a la guerra civil, sin duda, pues la radicatoria del poder ejecutivo en La Paz, costo eso, la guerra civil de 1899. Eso entendieron los politicos y asesores de Santa Cruz. Por eso, sus intelectuales y jefes políticos, cerraron filas y apoyaron militantemente (con una estrategia que incluia grupos de choque al mas puro estilo fascista), la reivindicación de la Capitalia Plena.

Sabina Cuellar, muy a su pesar, dio un paso al costado.

VI. Vivir en un destierro en el seno mismo de la patria...

El ex prefecto David Sanchez, electo por los chuquisaqueños tuvo que poner a buen resguardo su vida y la de su familia, buscando asilo en el Peru, luego que su casa fuera incendiada siguiendo consignas de venganza. Otros chuquisaqueños tuvieron que dejar la tierra nativa y viven hoy como desterrados en el seno mismo de su patria. Un puñado de valientes (no cabe otro termino, pues temerarios no son) decidieron volver y alli trabajan, en la clandestinidad.

La consigna del Comité para estos "traidores" (como los llaman) es la muerte civil, sino la extincion física. En contraposicion, al interior del MAS, estos son denominados como "constituyentes patriotas".

A pesar que la muerte civil fue proscrita de la Constitución en la primera mitad del siglo XIX, en Chuquisaca, sede del Tribunal Constitucional de la República, sede de la Corte Suprema de Justicia de la Nacion, se la practica en estos tiempos de turbulencia politica.

El Comité mando elaborar una gigantografia con las fotografias y nombres completos de los constituyentes "traidores" a Chuquisaca, como una especie de prontuario delincuencial. Todas las leyes que protegen la honra y el honor de los ciudadanos fueron inculcadas con este muestra de intolerancia.

Sabina Cuellar tuvo que resignar su convicción politica 'masista' ante la impostura del Comité.

Lo que sucedió luego en Sucre, es motivo de otro analisis y no cabe en este momento emitir criterio.

Pero intolerancia con el otro, con el indigena, llego a su climax, el 24 de mayo. El mundo entero vio horrorizado ese brote xenofobico, expresado en la humillacion de mujeres y hombres indígenas y campesinos. Ensangrentados, obligados a desnudarse, tirar las banderas de sus ayllus y de su patria, para caer de rodillas ante (oh, iniquidad) !La Casa de la Libertad!, enarbolando la bandera del departamento de Chuquisaca...

Cuando se convoco a las elecciones prefecturales, el Comité carecia de candidato propio, y acudio a esta antigua luchadora, mujer de raiz indígena, quien acepto el desafio de representar a los chuquisaqueños.

!Que ironia tiene la historia! Jamas en el pasado los miembros del Comité hubiesen apoyado a una mujer quechuahablante (cuando Sabina Cuellar se expresa en quechua, no tiene las dificultades que enfrenta con el castellano), de pollera (las mujeres 'del pueblo' en Bolivia visten con pollera, vestimenta impuesta en 1782, por la corona española, para obligar a los indígenas --que se habian sublevado en 1780-1782-- a dejar sus costumbres, creencias y cultura)

Vease los candidatos tradicionales de la vieja oligarquia chuquisaqueña: doctores y profesionales de ilustre prosapia y linaje comprobado...

De acuerdo a los resultados electorales oficiales, Sabina Cuellar obtuvo 78.052, proveniente sobre todo del voto urbano. En realidad en ganó en la provincia Oropeza, donde esta la capital del departamento. Por su parte el candidato del MAS, Walter Valda, obtuvo un total de 66.836 votos, ganando en el area rural, el voto campesino e indígena, en nueve de las diez provincias del Departamento.

¿Es una victoria del Comité? Si, pero no deja de ser una victoria pirrica, pues, la candidata es ajena a su casta, clase o cofradía, es su antitesis. Es el triunfo del otro, del indígena, del campesino frente al antiguo patron.

VII. Cooptar el voto ciudadano: el poder detrás del trono

El gobierno ha reconocido el voto obtenido por Sabina Cuellar y le extendio una invitacion para coordinar tareas. Sabina Cuellar, pese a su fuero interno, no tuvo opcion de responder positivamente, pues se anticipo el Comité, afirmando que ninguna reunion podria realizarse sin antes consultar con esa directiva, que viene a representar el poder detrás del trono. El Comité pretende imponerle una agenda a la prefecta electa.

Los miembros del Comité han cooptado el voto popular, al coartar la libertad de accion de la prefecta electa Sabina Cuellar. Mas, eso no debe extrañar, pues ha sido siempre, historicamente, el comportamiento tipico de los politicos tradicionales: actuar paternalmente sobre los campesinos e indígenas, como si estos no tuvieran capacidad de reflexion, y de decisión.

¿Querra eso significar que --el Comité y sus conspicuos integrantes-- creen, en la intimidad de su ser, que "solo ciudadanos capacitados pueden debatir problemas que interesan al país", como reclamaba el periodico La Razon en su edicion del 9 de mayo de 1949?

Reciban un cordial saludo,

Atentamente,

Luis Oporto Ordóñez
Director General Biblioteca y Archivo Histórico del H. Congreso Nacional (Bolivia)
Historiador boliviano


 

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