Historia Inmediata


Bolivia


Respuesta a Nicolás Prognon:

Una breve respueta sobre la presencia norteamericana en Bolivia, en los temas específicos que señala Nicolás:

1. Lucha contra el narcotráfico. La emblemática Ley 1008 (que trata sobre este tema) de acuerdo a varios analistas habría sido elaborada con activa participación de asesores de EE.UU. Es una ley draconiana que anula el principio constitucional de presunción de inocencia e imputa el delito de forma plena. Eso explica que miles de 'pisa cocas' (el último eslabón en la producción de cocaina) abarroten las cárceles bolivianas. Por supuesto que los grandes narcotraficantes están libres, salvo casos específicos.

2. Apoyo a las Fuerzas Armadas y la Policía. En el pasado inmediato tropas de élite de ambas instituciones, estaban adiestradas, entrenadas, armadas, subvencionadas y controladas por organismos de los EE.UU. El ciudadano común, e inclusive altas autoridades, desconocían el alcance real de esta dependencia institucional hacia los EE.UU. Recién salieron a luz datos reveladores luego de la defenestración del Presidente Gonzalo Sánchez de Lozada (octubre de 2003). "Para muestra basta un botón", dice la sabiduría popular, veamos: Durante el gobierno de transición del presidente Eduardo Rodríguez Veltzé (junio - diciembre 2005), de forma subrepticia, sin la debida autorización de los altos mandos, y vulnerando el procedimiento regular, se sacaron fuera del país una serie de misiles de fabricación China, trasladándolos fuera del país para ser desactivados, y luego de ese procedimiento devueltos al país en calidad de chatarra bélica. A la hora de establecer responsabilidades, nadie pudo decir exactamente por qué salieron del país. Obviamente el asunto fue manejado por la Embajada de EE.UU. y sus organismos de seguridad. "Corrió plata por debajo", dicen las fuentes 'fidedignas' en los trascendidos de prensa de la época.

3. Apoyo a la Fuerza Aérea. Esta fuerza organizó una compañía de élite denominada "Diablos Rojos", responsable de operar aparatos sostenidos por EE.UU., para reprimir al narcotráfico. Los oficiales de esta compañía (y de otras similares, vg. "Diablos Azules" de la Fuerza Naval, del Ejército; y la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico de la Policía) eran subvencionados con bonos en moneda estadounidense, además del salario que pagaba el Estado.

4. Ayuda para el Desarrollo. Este se convirtió en tema controversial, pues la 'Ayuda del Pueblo de los Estados Unidos de Norteamérica' (título impreso en la propaganda), aportaba varios rubros: desde ayuda humanitaria (Alimentos, misiones médicas), obras de infraestructura (Escuelas, caminos vecinales, hospitales, etc), hasta servicios delegados por el gobierno (Centros Integrados de Justicia, como apoyo al Ministerio de Justicia; Centros de capacitación, Programa de Reconversión Agrícola). Se trata de recursos significativos que llegaban hasta el país y eran administrados por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID por su sigla en inglés). USAID tenía presencia en todo el territorio nacional, desde el Sur hasta el Norte y de Este a Oeste, incluso en territorios considerados como bastión del partido en función de gobierno (me refiero al Chapare, en el departamento de Cochabamba). El gobierno denunció que con dineros de USAID se sostenía como 'consultores' a ex funcionarios de los gobiernos anteriores, que trabajaban intensamente en campañas contra la política estatal. Se exigió el despido de estos 'consultores'.

5. Papel del Embajador Philip Goldberg. Los Embajadores de los EE.UU. en Bolivia (y creo que también en otros países) ejercían en el pasado notable influencia en los gobiernos. No es raro, sino mas bien usual, que un presidente electo (o de facto) consultara con el Embajador de EE.UU. para designar algún ministro de su Gabinete. El aval era prácticamente una especie de obligación previa. El Embajador era una especie de 'Virrey', con amplias facultades para rectificar políticas, o detener acciones que podrían afectar la 'seguridad de los EE.UU. Su influencia era notable.

Philip Goldberg llegó al país con el estigma de su participación en la desintegración de Serbia, donde desempeñó funciones diplomáticas como Jefe de Misión Estadounidense en Pristina, Kosovo.

La oposición secante de cuatro departamentos del chaco, oriente y amazonía boliviana, ricas en petróleo y gas natural, se expresó en uan estrategia desestabilizadora para evitar la aprobación de una nueva Cosntitución Política del Estado. Primero trataron de evitar que la Asamblea Constituyente realizara su trabajo, cercándola y atacándola sistemáticamente. El presidente Evo Morales acusó a las élites agroindustriales del oriente de intentar dividir el país, y señaló con el dedo acusador al Embajador Goldberg de incitar, en ese sentido, a la vieja oligarquía desplazada del poder político.

En esa coyuntura el presidente Evo Morales acusó públicamente al Embajador de los EE.UU. de ingerencia en asuntos internos. Era notoria la participación activa de este diplomático en escenarios de la oposición. La crisis política derivó en su alejamiento temporal y la urgente visita de un alto funcionario del Departamento de Estado de los EE.UU. (Mr. Shanon), para tratar de recomponer las deterioradas relaciones.

A su retorno, el embajador Goldberg continó reuniéndose de forma reservada con dirigentes de la llamada "Media Luna", es decir dirigentes de los comités cívicos y Prefectos opositores, en circunstnacias de crisis política álgida, que luego derivó en acciones violentas desatadas por grupos de choque de la oposición, como la neofacista 'Unión Juvenil Cruceña', que responde orgánicamente al Comité Cívico Pro Santa Cruz. Expresiones de intolerancia racial y étnica, asolaron al país.

En Sucre (capital de la República) se humilló a indígenas y campesinos que esperaban al presidente Evo Morales el 24 de mayo, forzándolos a declarar fidelidad al antiguo pendón que el rey de España había entregado a la ciudad de La Plata, en la época colonial, y que detentan como bandera departamental. La Alcadesa, el Presidente del Gobierno Municipal, el Rector de la Universidad de San Francisco Javier y parlamentarios chuquisaqueños, encabezaron la multitrud que agredió físicamente a hombres y mujeres indígenas y campesinos, forzándolos a 'pedir perdón', semidesnudos y de rodillas, frente a ese emblema colonial.

El 9 de septiembre, los cívicos y el prefecto de Santa Cruz instruyeron la toma violenta de instituciones estatales, su destrucción e incendio en muchos casos. El 11 de septiembre en la población de Porvenir, Pando, 14 campesinos fueron acribillados por gente allegada al prefecto Leopoldo Fernández, a quien se acusó del delito de genocidio. Días antes en Tarija grupos violentos volaron los ductos de hidrocarburos. En Beni tomaron instituciones públicas.

Fue la gota que rebasó el vaso.

A tiempo de denunciar un golpe de Estado Cívico-Prefectural, el 10 de septiembre, como corolario de la crisis el gobierno declara al Embajador Philip Goldberg como 'persona non grata', otorgándole 72 horas para que abandone el país. El domingo 14 se despide con un discurso desde la Embajada de los EE.UU. De forma recíproca actuó el gobierno de los EE.UU. con el Embajador de Bolivia Gustavo Guzmán.

Reciban un cordial saludo,

Luis Oporto Ordóñez
Centros de Estudios para la América Andina y Amazónica
(Bolivia)


 

Volver