Historia Inmediata


Bolivia


El Alto.

Un vistazo general a la parte de arriba de la revolución boliviana.

 
Desde El Alto, Bolivia, jueves 19 de enero.
 
Subir a la Ceja de El Alto por Autopista, después de andar 15 minutos en un minibús donde los 12 ocupantes hablan de política entre sí. Nos encontramos con un inmenso cartel que dice “Teníamos razón, el hombre aymara es superior al sistema.” Firmado: “Alcaldía de El Alto”.

Centenares de minibuses se agolpan mientras los “gritadores” anuncian el destino ofrecido, en un 90 % de los casos en aymara, y con nombres que desconocemos.

Bajamos. Caminamos entre miles de personas que, en general, van al mercado 26 de junio que se desarrolla jueves y domingos, en un terreno que pertenece al ferrocarril y tiene mas de tres kilómetros de largo, se puede comprar desde autos hasta agujas.

Todo sorprende. Los puentes peatonales que cruzan la autopista fueron levantados no hace mucho después de que en octubre de 2003, los alteños los tiraran abajo para impedir el paso de los tanques, cuando el ejercito boliviano quiso recuperar El Alto. El ejercito fue derrotado después de 10 días de bloqueos y autogobierno, y los puentes se reconstruyeron.

Esto es El Alto. A la derecha de la Ceja, un enorme edificio con gigantescas cruces andinas en ventanas y paredes con un pequeño cartel “Fábrica de chocolates El Ceibo”, es una cooperativa formada por mas de 1000 familias que producen cacao, lo elaboran y lo exportan preferentemente a Europa. Será una cooperativa o solo una fachada?, “es una cooperativa que elige sus autoridades anualmente”. El Alto. Epicentro de la revolución boliviana.

Será tan así? No estaré exagerando? A metros del cartel, la Alcaldía, quemada desde febrero de 2003, en la tercera insurrección alteña. Es un edificio moderno, grande, que está en ruinas, quemado todavía “es un símbolo de lo que hacemos los alteños cuando las cosas no se hacen bien, cuando no se gobierna para y desde el pueblo” nos había dicho el sociólogo aymara Pablo Mamani unos días atrás. Pero verla ahí, quemada, mas que un símbolo es un anuncio del presente hacia el futuro.

 
La Federación de Juntas Vecinales     
 
El edificio de la FEJUVE tiene varios pisos, los vidrios del primer piso están rotos a pedradas, parece que cuando no se está conforme con las decisiones...
La FEJUVE agrupa mas de 600 Juntas Vecinales totalmente autónomas. Quiero tomar fotos y no me dejan sin autorización de las autoridades. Vemos a Eliodoro Iquiapaza, primer vicepresidente, su tarjeta dice “Vencer o Morir”. “El Alto de Pié, nunca de rodillas”. Nos hace pasar.

Mas que preguntar lo escucho “ El triunfo de Evo Morales es producto de las movilizaciones, de los movimientos sociales”... “No había otra alternativa que la salida electoral, democrática, nunca un presidente tuvo tantos votos como Evo”... “pero ahora necesitamos cambiar las leyes que son para los ricos y los blancos, por eso necesitamos una Asamblea Constituyente ya!!”... “también enjuiciar a los asesinos, no nos olvidamos que en octubre de 2003 nosotros en El Alto tuvimos mas de 60 muertos” ...  “ni olvido ni perdón, justicia!”... “esta conducción de la FEJUVE, está desde julio de 2004, y en julio terminamos el mandato, nosotros estuvimos en mayo ­ junio de 2005, cuando el pueblo alteño junto al boliviano echamos al traidor de Meza”...

Detrás de su escritorio no está la bandera boliviana sino la “wilpala” multicolor con que se identifican los alteños... casi 1.000.000 de personas.

Recorremos los espacios del edificio, lleno de gente que va y viene, de talleres de pintura, de afiches pegados en las paredes.

Si, las Juntas Vecinales no son el FEJUVE, son otra cosa muy distinta. Pero el FEJUVE existe, aunque a veces les rompan lo vidrios...

 
La COR.
 
Salir y recorrer 10 metros. Otro edificio. “La liberación de los trabajadores solo será obra de los trabajadores mismos” dice la parte alta del cartel, mas abajo “El Alto de pie nunca de rodillas”. Mas arriba, en letras grandes COR (Confederación Obrera Regional).
Parlantes en la calle amplifican las intervenciones de una reunión, a mi lado una señora vende “salteñas”, las combis y los gritos que anuncian destinos se mezclan con la voz grave que dice una frase conocida desde el parlante, “nosotros pusimos los muertos, nosotros echamos presidentes, nosotros derrotamos al ejercito, nosotros decidimos”, no se quien es...

Nos invitan a entrar. Conocemos a un joven dirigente de la COR, Limber Surco

  “Secretario de Educación y Cultura de la COR”, no debe tener 30 años, la mirada profunda, la voz susurrante en un español que no debe manejar cotidianamente. Le pregunto por la reunión, “ Ah, sí, es del pacto de unidad alteño” a su lado Mario me cuenta, “son los concejales electos de El Alto, están presentes la COR, la FEJUVE y otras organizaciones civiles, acá vienen los concejales y la policía a pedir que los dejen gobernar, a preguntar que hacen para que no los saquen a patadas” y no le dan importancia al hecho.

No entiendo bien que es la COR, Limber me cuenta “ esta compuesta por un grupo de dirigentes de distintos sectores, campesinos, lustracalzados, magisterio, estudiantes, gremiales, chalequeros (que ofrecen llamadas desde celular y portan chalecos fluo), músicos profesionales y muchos mas que ni te imaginas”. Se puede afiliar cualquiera que diga que tiene un sindicato o una organización?  “No!, tiene que ser un sindicato armado y con vida consecuente por 2 o 3 años”. Y que es vida  consecuente para la COR?, “para la COR de El Alto, tienes que tener 2 o 3 años de ampliados, de marchas, de bloqueos, porque la COR no es una entidad cívica ni popular, está por encima, es el resultado de la organización de un pueblo”

Arreglamos una entrevista para mañana, con él y con Gerardo Bustamante, Secretario General de la COR alteña.

 
Bajo la interminable escalera, afuera, los parlantes siguen ampliando las voces de los presentes en el pacto de unidad alteño, ahora una mujer habla en aymara y no entiendo nada. Una vez abajo reporteros de la televisión entrevistan al Jefe de policía que salió de la reunión, la señora ya no ofrece salteñas, ahora vende “refrescos”, y yo me quedo pensando, quien va a gobernar este pueblo alteño al que apenas eché un vistazo por arriba.

Si, no es casual que este proceso salga de abajo, este pueblo alteño es uno de los epicentros de la revolución boliviana, y pensando en esto casi me olvido que en tres días estará en posesión del gobierno boliviano Evo Morales, aymara, campesino, luchador de mil batallas desde el otro epicentro, el Chapare cochabambino.

Tomo el minibus a La Paz. Es difícil hacer las Crónicas de un país donde un indio será presidente...  

 
Ricardo Lannutti
Universidad nacional de Luján. Argentina


 

 

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