Amigos de Historia a Debate:

La observación de Ricardo Primo , de San Nicolás, a mi mensaje sobre la Historia Inmediata  y el actual conflicto en el Oriente Medio, confirman mi planteo.

Ricardo habla de Israel como nación que "se asentó sobre territorios conquistados"... en referencia a 1948. Ricardo olvida que el derecho de la población hebrea a su  soberanía en Palestina fue aprobado por las Naciones Unidas en noviembre de 1947, y  la independencia de Israel, en mayo de 1948, fue  también reconocida por dicho organismo, el cual lo admitió como miembro pleno a pesar de quienes  -y aquí radica el nudo de la discusión- no ven en los judíos una identidad nacional.    

Ratifico mi reconocimiento a la ambición palestina por un estado propio y sumo mi voz  contra quienes niegan el derecho de autodeterminación de los pueblos, pero sigo viendo con preocupación como, sobre la base de una legítima reprobación de políticas gubernamentales israelíes, se hace una absoluta extensión de ese repudio a la existencia misma de todo un país.

La creación de la nación hebrea contemporánea expresa la univoca resolución colectiva de un pueblo que, desde la extraterritorialidad y el exilio, sufrió el genocidio y la discriminación: aquí, en  Israel,  este pueblo recupero la dignidad colectiva,  renovó al idioma de la Biblia como lenguaje popular y cotidiano;  aquí se crearon pioneros modelos de realización socialista como el kibutz. Desde aquí se combatió, con el abnegado y mancomunado esfuerzo de campesinos y hombres de ciencia, contra la aniquiladora amenaza del hambre y la enfermedad en el África que, como Israel, tuvo su despertar anticolonial en los inicios de la década del cincuenta del siglo pasado.

Estos logros históricos no justifican el atropello a los deseos de los vecinos palestinos: la clave reside en el reciproco reconocimiento, en el encuentro y el dialogo entre árabes y judíos.  A los historiadores les cabe el derecho, tal vez  el deber, de aportar a ese entendimiento evitando visiones unilaterales del conflicto - diría: de cualquier conflicto entre pueblos que no renuncian  a su memoria cultural,  a su tierra y a un futuro mejor. 
 

Moty Rozen
[email protected]

Israel