Hola Glagovsky.

Como es tu ultimo mensaje no aspiro respuesta. Estoy al otro lado del océano, en el Pacifico. No te sulfures. Releer los clásicos es bueno. La vida y sus escenas son irrepetibles. Siendo así, cada escena es única, es una historia inmediata. La cotidianidad es una historia inmediata. Como pordiosero mi hambre la satisfago con los restos, en la basura, pero inmediatamente debo volver a buscarlos; el hambre volvió, esa satisfacción es historia. Tengo hambre otra vez. De que sirve la historia si no comprendemos la simple ecuación de vivir y morir en un instante. Ese minuto mágico es mi historia que nadie puede escribírmela porque cuando la escriban ya estoy muerto y es historia de otros, ya no es mía. Cuando unos o algunos sustentan la inmediatez de la historia como un nuevo paradigma, hay que entender la vida, su vida. mi vida, con todas sus angustias. Tu no vives la guerra pero la has leído, comentado, discutido y hasta enseñado, ¿por qué?, porque es una historia de ayer. Los que hoy la viven, la escriben, estigmatizan o respaldan a distancia en el ciberespacio no están en el frente de batalla, pero la inmediatez de los medios hace que la vivan como si fuera ayer, que en efecto lo fue, hace un minuto, y ese es ayer. No te amargues, te supongo inteligente. Puede que haya hipocresía o sinceridad, que se pretenda ser veraz o sutilmente atraer simpatía, que haya angustia o serenidad en cada comentario, en fin, pueden haber muchos estados de ánimo en ese instante de escribir, pero, entiéndenos -yo no participo en esos diálogos pero los leo- somos humanos enfrentados a un nuevo paradigma de pensar y vivir en un mundo que de pronto descubre que todos tienen la razón. Intifalda, Eta, tienen sus razones, tus las tienes, quienes combaten la tienen, yo la tengo. la tarea fundamental del historiador de hoy es comprometerse en esas realidades y de allí, procurar salir con una verdad que mas se aproxime a la realidad. Es es tan duro, tan difícil, que es necesario el coloquio, la confrontación, la discusión y a veces, hasta el disgusto como el que estas viviendo. Pero no te vayas. Eres importante en el ciberespacio. Dedique mi tiempo a tu criterio y a comentar mis sandeces.

Las cosas no son, devienen, sentencio Heraclito. ¡Ah!, y esto es futuro, que tengas una feliz navidad con tus familia, amigos y aun con aquellos a quienes no quieres ya leer.

Joselías Sanchez
[email protected]
Facultad Ciencias de la Comunicacion
Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabi