Historia Inmediata


HI con Aghajarí


Queridos colegas y amigos de HaD,

me uno a la campaña en favor del colega iraní Aghajari.

Hace algunos años, muerto Jomeini, cuando el régimen empezó a ablandarse un poco, tuve ocasión de estar en Irán y visitar a mis amigos de Tehran. Como siempre sucede, el régimen era intolerante, el pueblo no. EStuvimos un buen grupo de españoles en la tumba de Jomeini, y nos quedamos asombrados al comprobar con qué simpatía los fieles musulmanes nos aceptaban. Llegamos a imitar sus movimientos, pasando las manos por las barras de plata que rodean la tumba, y luego por nuestras caras, para hacernos con las virtudes del muerto. Poco a poco adquirimos confianza, y al final las españolas, que iban muy mal cubiertas (estaban avisadas de que no se debía ver un solo cabello), intercambiaron sus pañuelos con algunas iraníes; había risas y voces... y nadie dijo nada; incluso los vigilantes se sonreían al ver la pequeña algarabía.

En otra ciudad visitamos una tumba de un santón judío, medio sinagoga, que se regía por las leyes judías (las mujeres con menstruación no podían entrar etc.), atendida por personal judío... como la cosa más natural, para nuestra sorpresa (sin duda indocta).

En resumen sólo resultaron intolerantes aquellos pashadan, mozos de aspecto bochornoso que paraban el autobús, subían, y miraban los ceniceros para comprobar que nadie fumaba (era en Ramadán). El resto de la población fueron con nosotros extremamente simpáticos y acogedores, siendo así que nosotros no nos privábamos de entrar en cualquier sitio, tocarlo todo, preguntarlo todo etc. Llegamos a estar sentados, haciendo corro, con los peregrinos que esperaban su turno para entrar a rezar en una mezquita de la ciudad santa de Qom.

En realidad, todas las ideas que teníamos acerca de aquella sociedad 'jomeinizada' se vinieron abajo. Excepto por lo que hacía al aparato policial y a los 'falangistas' antes aludidos.

Esto debe saberse, para mejor comprender que a alguien le está interesando que temamos y por ello odiemos a los musulmanes, a los árabes y a los no árabes. Con la consecuencia de que ellos tienen que ponerse a la defensiva, desandando los pasos que habían dado hacia la laicización y la modernización imprescindible en ciertos aspectos.

Gerardo Pereira Menaut
Universidad de Santiago de Compostela