Historia Inmediata


Argentina


Por los pasillos de la Facultad me pararon dos de mis mejores alumnos para que les firmara una planilla en la que juntaban adhesiones al proyecto de Ley de Defensa de la Educación Pública elaborado por los Rectores de las Universidades Públicas Argentinas.

- ¿Tienen el texto?, pregunté, para ver a qué querían que adhiriera.

- No profe, ¿quién va a estar en contra de la Educación Pública en este país? Levanté las cejas y pensé "ni se imaginan".

- ¿ Y de qué trata el Proyecto?

- La verdad es que no tenemos ni idea, nos reunieron a los becarios y nos dieron a entender que nosotros, más que nadie, tenemos que hacer firmar este proyecto. Si se juntan muchas firmas el Congreso no tendrá más remedio que tratarlo.

Después vi haciendo firmar las adhesiones a algunos militantes "Progre" junto a esas agrupaciones de matriculados crónicos que se hacen llamar "estudiantes" pero que están rentados, de las más variadas maneras, para militar en nuestras universidades públicas .

En una reunión Interfacultades otro alumno (Jorge Reynoso) me acercó el texto completo del proyecto y me dijo preocupado

- Fijate lo que dicen, y leé los fundamentos. ¡Eso es terrible!

Y lo leí con detenimiento. Me daba la sensación a simple vista que eso ya lo conocía. Efectivamente Los artículos 1º, 2º, 3º, 6º, 7º se corresponden, uno a uno, con los artículos 3º, 61º, 63º inc. a), 62º, 69º de la Ley Federal de Educación Nº 24195, Promulgada el 29 de Abril de 1993. A su vez los artículos 3º y 5º ya están contemplados en el art. 58º de la Ley de Educación Superior Nº 24521, Promulgada el 7 de Agosto de 1995.

El artículo verdaderamente sorprendente es el siguiente

"Artículo 4º Establécese que las universidades nacionales no podrán ser desnacionalizadas ni privatizadas en forma total o parcial, ni modificada su autarquía."

Me pregunté... ¿por qué razón los Rectores que conforman el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) ponen a debatir estas cuestiones en éste Congreso?

Si todo ya está legislado solo falta pedir el cumplimiento de la Ley. Pero poner a debate todo la legislación es, en este momento, preocupante. Un Congreso Nacional que tiene claro a quien servir en un Estado Deudor cuando tiene que elegir entre su pueblo -a quien debiera representar- y la Banca Internacional - a quien representa- elige la segunda. Los acreedores externos deben cobrar y los acreedores internos, que somos todos, debemos esperar y saber que no cobraremos. Aquí solo repartimos las deudas que no adquirimos, mientras nuestros "representantes" nos aplican "deficits cero", bonos, ajustes, retrasos en los pagos. Este Congreso NO ES CONFIABLE para debatir nuevamente lo que ya es LEY desde hace ocho y seis años respectivamente. Si solo le agregaran al artículo siete palabras "mientras las condiciones financieras así lo permitan" desbaratarían lo que ya tenemos y se desvirtuarían las buenas intenciones de miles de firmantes. Pero además, su pretendida defensa se volvería contra todo el Sistema Educativo Nacional ya sumido en profunda crisis de financiamiento dándoles las excusa que necesitan para revisar la normativa vigente.

Pensando que nuestros Rectores podrían haber cometido algún error de interpretación o, mejor aún, sus asesores tendrían algún as en la manga leí los Fundamentos del proyecto. Seguro de encontrar la mejor expresión de nuestra más alta intelectualidad, de nuestras casas de altos estudios, pero no encontré cita alguna de autores locales. Y cuando ya creí que en América Latina nada podría asombrarme encontré LA ÚNICA CITA TEXTUAL "La calidad del conocimiento generado dentro de las instituciones de educación superior, su disponibilidad para la economía más amplia, se está convirtiendo cada vez más en crítico para la competitividad nacional (...) la participación en la economía del conocimiento requiere un nuevo conjunto de habilidades humanas. La gente necesita tener mayores calificaciones y ser capaz de una mayor independencia intelectual"

Debemos reconocer que Mister James D. Wolfenshon sí tiene "independencia intelectual" respecto de nuestras Universidades Públicas, como que es el mismísimo Presidente del Banco Mundial.

Siento que una intelectualidad que todavía crea que es posible resistir debe fijar sus posiciones, aún ante la inseguridad laboral que esto significa.

Saque usted, amigo lector, sus propias conclusiones, al fin de cuentas en eso consiste el pensamiento crítico.

Prof. Raúl Guevara
Docente / Investigador
UNLZ / UNCPBA
Director Centro de Investigación Educativa
Tandil - Argentina
[email protected],com.ar