Historia Inmediata


Argentina


Notas para la transparencia y la democracia en la UBA

Ante las informaciones erróneas que han circulado por diferentes medios en los últimos días acerca del nombramiento de tres Profesores Titulares en la categoría de Plenarios por parte del Consejo Directivo (CD) de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, expresamos lo siguiente

Que los responsables del polémico resultado que tuvo este tema son el Decano, la Vice-decana y los que integran la gestión de la Facultad quienes no han sido capaces de llevar adelante un tratamiento claro y transparente acorde a la importancia y la reflexión que este asunto requiere.

Que se intentó articular una maniobra que tenía como principal objetivo lograr el Título de Prof. Plenario para Osvaldo Guariglia, docente cuyo único mérito es integrar el grupo de profesores (¿facción?) que apoya al Decano. La actuación académica de Guariglia es cuestionada y repudiada por la gran mayoría de la comunidad universitaria. Además, este docente no cumple con los requisitos que establecen los artículos 37 y 41 del Estatuto Universitario y el artículo 15 del Reglamento de concursos para renovación y nombramiento de Prof. Titulares Plenarios (Res. (CS) 3120/99).

Que, para lograr este oscuro objetivo, el oficialismo de la Facultad no dudó en utilizar a dos Prof. que estaban propuestas para Plenarios. Se trata de Beatriz Sarlo y Edith Litwin, quienes han sufrido un injusto manoseo y han sido unas de las víctimas de la maniobra que montó el Decano y el oficialismo en el CD.

Que la maniobra montada por el Decano comenzó en marzo de este año cuando llegó al CD la propuesta para designar Prof. Titular Plenario a O. Guariglia. Para lograr este objetivo espúreo, se apeló a todo tipo de artilugios. Así, el oficialismo se negó a tratar el caso de Guariglia por varios meses dilatándolo hasta lograr que haya dos docentes más que puedan justificar su nombramiento en un tratamiento en bloque. Dos meses más tarde, llegó la propuesta de nombramiento de E. Litwin. Sin embargo, el tratamiento de los Plenarios, ahora con dos candidatos, seguía postergándose mediante diversas maniobras. Finalmente, en agosto llegó el pedido de nombramiento de B. Sarlo. Entonces, durante las siguientes semanas, la gestión trató de acelerar el tratamiento de los tres casos en bloque, ahora que ya había logrado su cometido de diluir los conflictos que genera en toda la comunidad universitaria la propuesta de Guariglia como Plenario de la F.F.yL. Además, se elude el debate de fondo que debemos dar acerca del verdadero carácter de los Prof. Plenarios. Sobre este tema hay quienes opinan que se trata de un título honorífico, otros que es un derecho gremial (de estabilidad laboral), y quienes lo analizan a la luz del peligro de que se conforme una elite profesoral que pueda, por ejemplo, coordinar a otros Titulares en áreas disciplinares.

Que el voto de la Minoría Estudiantil (que integro) no respondió a ninguna lógica facciosa sino a convicciones y principios de política académica que orientan nuestra labor en la Facultad y que nos impiden avalar maniobras como la expuesta más arriba. Creemos, además, que apoyar la propuesta del Decano hubiera opacado el nombramiento de Sarlo y Litwin como Plenarios ya que lo hubieran sido junto a un docente de las características de Guariglia.

Que en la votación del 25/9 hubo tres propuestas de dictámenes acerca de los dos asuntos en cuestión (designación de los profesores en los cargos que renovaron por concurso y nombramiento de los tres, o de alguno de ellos, como Plenario). En el primero votamos en contra ya que avalaba la maniobra del Decano. Votamos a favor del segundo que proponía nombrar a los tres Prof. en los cargos que renovaban y discutir por separado el tema de los Plenarios. Nos abstuvimos en el tercer dictámen (propuesto por la Minoría de Profesores y que triunfó) que renovaba los tres nombramientos y no se pronunciaba sobre los Plenarios.

Que los casos de Sarlo y Litwin merecen tratamiento por separado y que, desde siempre, estuvimos dispuestos a posibilitarlo. Reafirmamos, en este sentido, que ambas profesoras cumplen ampliamente con los requisitos académicos y reglamentarios para ser nombradas Prof. Titulares Plenarios de la UBA.

Que rechazamos el tratamiento que se le dio a este tema por parte del oficialismo de la Facultad, tanto antes como después de la sesión de CD del 25/9 pasado ya que creemos que esta cuestión está siendo utilizada como "cortina de humo" o "fuego de artificio" para intentar tapar su verdadero fondo (el ascenso de Guariglia y las incapacidades de una gestión que se desintegra y entró en decadencia) y el marco de ajuste y crisis que, aplicados desde el gobierno y el Rectorado, el Decano reproduce en nuestra Facultad.

Es por todo esto que reclamamos un debate profundo, amplio y democrático sobre estas cuestiones, sin presiones, maniobras ni dobles discursos. Creemos que estamos en condiciones de desarticular por completo la maniobra y nombrar Profesores Plenarios a quienes lo merecen. Estamos seguros de que seremos capaces de hacerlo. Ojalá que todos los sectores de la Facultad acompañen este intento. Por último, reafirmamos una vez más que la defensa y la transformación de la Universidad Pública están por encima de los intereses facciosos de cualquier camarilla docente o estudiantil.

Pablo A. Vommaro
Consejero Directivo por la Minoría Estudiantil
CEUP – La Mariátegui, en el FAE.
FFyL – UBA.
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