Historia Inmediata


Colombia

 

La pasada visita del profesor CARLOS BARROS a Barranquilla generó algunos temas de discusión entre los que se destaca una especie de balance al que se sometió la historiografía de la independencia en América Latina. Algunos de los participantes en el debate encontraron a la historiografía de la independencia como se parada de la historia tradicional positivista ­según ellos- por encontrar desde el propio siglo XIX "interpretaciones" sobre las independencias, esas interpretaciones no pueden constituirse en el único factor que separa a la historiografía de la independencia de la historia tradicional, pues hay elementos de la historia tradicional que aún prevalecen en los actuales estudios históricos acerca de las independencias, podemos citar "el culto al héroe", los relatos basados en acontecimientos (batallas, guerras, reuniones, discursos) siguen siendo el eje central de las investigaciones sobre nuestras independencias.

Esa discusión acerca de que si los relatos sobre la independencia eran o no positivistas le sirvieron al señor PEPE SÁNCHEZ para sugerir que el historiador debe dedicarse a "describir hechos" y dejarle a politólogos, periodistas y sociólogos la tarea de interpretar. En el auditorio su planteamiento acerca de la vigencia del positivismo decimonónico en la historiografía del nuevo siglo, causo no pocas risas, ese retroceso teórico nadie lo tomó en serio. Esa es una discusión que no está vigente, que a esta altura no debe darse.

Por otro lado la instauración de bases militares extranjeras en Colombia, la presunta relación del presidente Uribe con las mafias narco-para-militares, la intervención militar colombiana en territorios extranjeros (Ecuador y Venezuela), el irrespeto por parte del estado colombiano por las organizaciones imparciales en los conflictos, el intento por parte del gobierno colombiano por perpetuarse en el poder, son temas propios de nuestra historia inmediata, que de ninguna manera pueden ser catalogados de pueriles. Estos temas hasta el momento han sido tratados por periodistas, sociólogos y politólogos, pero muy rara vez por los historiadores. En otro tema de debate de esta comunidad académica historiadores de varios países han alertado sobre la imperante necesidad de que el presente sea analizado a través del método del método histórico, pensar el presente pero "históricamente".

En historia ningún tema puede decirse estar suficientemente agotado, nunca hay en historia suficiente ilustración sobre nada esto habrá que explicárselo al señor PEPE SÁNCHEZ.

Creo igual que el colega MARCOS SÁNCHEZ que no es exacto llamarle reyezuelo al presidente Uribe. Pero luego de haber intervenido militarmente en el Ecuador, para dar de baja un líder de la insurgencia, luego de haber infiltrado la policía venezolana y haber capturado en pleno centro de Caracas a otro líder insurgente, queda claro que para el no existen las fronteras y ese es justamente la característica principal de los imperios de la antigüedad. Por otro lado el hecho de no respetar las insignias de las organizaciones internacionales y los medios de comunicación de otros países que actúan como imparciales en el conflicto armado colombiano lo hacen mas parecido a un "emperadorcito" como lo llamara el presidente correa.

En líneas generales me hallo de acuerdo con el colega MIGUEL ESPAÑA, pues, igual que el considero que la intervención militar de potencias extranjeras son causal de desequilibrios en la región que pueden desembocar el un conflicto bélico, máxime cuando en algunos casos pareciera que la diplomacia estuviera fallando.

El presente debe ser analizado y sometido a la critica debe ser pensado históricamente, algo al respecto nos ha enseñado el maestro PIERRE VILAR.

Armando Enrique Casas
Universidad Santo Tomás, Colombia


 

 

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