Historia Inmediata


Colombia


Apreciado Carlos y demás compañeros

Para los barranquilleros, el diario El Tiempo -reputado como el más influyente de Colombia- ha sido un permanente enemigo a lo largo de los últimos 50 años. Si se hace un análisis detallados de sus archivos, podrá notarse que cada vez que en Barranquilla se emprendía alguna acción, que discordara con los designios de Bogotá como capital, los tulares de las noticias y sobre todo los colunistas, se ensañaban en contra nuestra a o de nuestras gentes.

Algunos ejemplos breves

1-Cuando se llevaron la sede del fútbol para Bogotá -a medidados de los 60, la campaña contra Barranquilla fue horrorosa. La ciudad fue tildada de "aldea secundaria", "puerto mediocre de dirigentes inútiles", de tener un "estadio cómico" y de no poseer la "suficiente grandeza para albergar a este noble deporte".

2-Poco después, en 1970, apareció la candidatura presidencial de Evaristo Sourdís, hijo de Sabanalarga en el departamento del Atlántico y los dicterios fueron aún peores. "Corronchilandia a la presidencia", escribió uno de los columnistas de ese diario, con lo que se pretendió descalificar no sólo al aspirante, sino a todo un conglomerado, con ese adjetivo de burdos y alejados de toda civilización.

3-Ese año, fue elegido presidente de la república, Misael Pastrana Borrero. Pero en el Atlántico -y Barranquilla, por supuesto como capital- ganó el voto de oposición en favor de Gustavo Rojas Pinilla. "No otra cosa podría esperarse de una región de analfabetos e ignorantes", volvieron a sentenciar desde ese periódico.

4-Poco antes, se había abierto un debate en el Senado a causa de la construcción del puente sobre el Río Magdalena. El presidente de la República de ese entonces, Carlos Lleras Restrepo -contrariando todos los principios de ingeniería esgrimidos desde Barranquilla- ordenó que la altura del mismo sería de 16 metros. "¿Qué van a hacer los barranquilleros con un puente de 25 metros? ¿Será que aspiran a que pase por ahí el Queen Elizabeth?", preguntaban con sorna desde esa tribuna periodística. Hoy, 40 años después, hay que tumbar la edificación por insuficiente.

Para no ser demasiado extensos por lo prolijo de los detalles, señalemos que estas actitudes discriminatorias y desdeñosas, siguieron mafiestándose en los ochenta, cuando los barranquilleros esxigieron al gobierno nacional el restablecimiento de la navegación por el Río Magdalena y la descontaminación de esta vía fluvial; en los 90 cuando César Gaviria perdió aquí las elecciones frente a Antonio Navarro Wolf -cuando nos enrostraron una supuesta zoofilia de nuestros habitantes- y persistió cuando, por exigencias de la misma Confederación Sudamericana de Fútbol, hubo que designar a Barranquilla como sede de las Eliminatorias del Mundial 90, a causa del turbión de violencia que desngraba a las ciudades del interior-

Como se puede apreciar, es un importante acopio de razones para que -y es muy raro que utilice el pronombre personal- yo hubiese decidido no votar por el actual presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, representante de esa casa editoriqal, tan desafectaa nuestra ciudad y sus intereses.

Sin embargo, hoy tengo que reconocer que su actuación en el frustrado golpe de estado en Ecuador, ha puesto a Colombia en el liderazgo, a la vanguardia de todos los países del Cono Sur.

Pese a que Colombia no tiene relaciones diplomáticas o de otro tipo con Ecuador -a causa de los sucesos que culminaron con la muerte en el país vecino del guerrillero, Raúl Reyes, Santos no vaciló en llamar de manera inmediata a su colega peruano, Alan García. "el tenorio de Bariloche", para solicitar un inmediato cierre de fronteras con Ecuador, a fin de cerrar el paso a los golpistas. Acto seguido viajó a Argentina para que fuese convocada de manera inmediata una reunión urgente de Unsaur a fin de seguir de cerca la intentona y alertar al mundo sobre los sucesos.

Ahora, ya los golpistas tenían sobre sí las miradas del mundo entero. Su acción sopresiva perdía fuerzas.

Contrasta esta acititud de liderazgo de Santos, con la pasividad de Lula quien tendría que haber asumido la primera voz, no sólo por su cercanía y afinidad con el gobierno de Correa, sino por su condición de presidente de la nación más poderosa en los planos tecnólogico, poblacional y económico de América Latina, el dormido gigante, Brasil. Sólo cuando el mundo había despertado la conciencia frente al clamor del presidente colombiano, vinieron a escucharse las voces de Hugo Chávez y Evo Morales, aliados naturales del régimen centroiaquierdista de Correa en Ecuador.

Sí. A pesar de todas las prevenciones, este tanto hay que anotárselo al mandatario colombiano

Un abrazo a todos

Pepe Sánchez
Químico, Periodista y Humanista Emérito de la Universidad del Atlántico
www.pepecomenta.com
www.caribesano.com
www.emisoraatlantico.com.co


 

 

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