Historia Inmediata


Colombia


Nadie está en capacidad de adivinar lo que sucederá en Colombia. Es tanto el odio concentrado entre los bandos en disputa que parece imposible un proceso de pacificación por la vía del diálogo. Porque no sólo están en juego las ideologías o visiones políticas, los diferentes "modelos" de sociedad, sino las diversas calidades de la inquina contra el otro, que se alimentan de los intereses creados, de las tradiciones intelectuales nativas o foráneas o hasta del simple revanchismo. Una bola de fuego como esta es casi imposible de apagar, porque se alimenta de sus propias llamas.

Si la orgía de disparos y bombazos llegara a incrementarse bajo el gobierno de Alvaro Uribe, lo más probable es que nuestro país se hunda y arrastre consigo a algunos de sus vecinos.

Como están las cosas, es ingenuo pretender que con marchas populares o con llamados a la paz por parte de la sociedad civil, los actores del conflicto van a arrear sus banderas. Cada quien quiere lo suyo y parece que nadie desea abrir la puerta para el diálogo y la negociación. Y menos cuando el Presidente ha colocado en el Ministerio del Interior y Justicia a una persona que pelea hasta con la pared.

Parece que la única ruta viable es la de la mediación internacional, encabezada por las Naciones Unidas; que ojalá se dé sin menoscabo de la soberanía del país.

Nosotros hemos demostrado ser incapaces de resolver el conflicto sin la ayuda externa. Da verguenza decirlo, pero esa es la realidad.

Milton Augusto Zambrano Perez
Universidad del Atlántico- Universidad de Puerto Rico
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