Historia Inmediata


Crisis en Argentina


Estimados compañeros de Historia a Debate hace poco tiempo que he ingresado en la lista. Les escribo desde la profunda preocupación por la situación de mi país (algo que creo que comparto con la gran mayoría de mis conciudadanos), luego de los sucesos de la semana del 19 y 20 de diciembre, que terminaron - entre otras cosas - con la caída del gobierno de De La Rúa y con más de treinta compatriotas muertos, abriéndole la puerta a una crisis inédita en nuestro país. Existe mucha incertidumbre acerca del rumbo que puedan seguir los acontecimientos en los próximos meses. Planteo esta inquietud desde la preocupación por el futuro de nuestro Pueblo y de la Democracia.

Frente a panorama tan complejo, tengo la certeza que se hacen necesarios ámbitos de debate e intercambio de opiniones que nos permitan hechar algo de luz sobre esta realidad. Y si bien recién comienzo a conocer la propuesta de HaD, creo que puede ser un lugar interesante de producción en este sentido. De hecho, ya hay un lugar dedicado a Argentina dentro de "historia inmediata", que podríamos utilizar ahora para reflexionar sobre la crisis que hoy vivimos en Argentina, intercambiar análisis e informaciones, pensar sus características y - por tanto - posibles derivaciones. De hecho, esperaba recibir alguna información al respecto, pero como eso no se ha producido, les escribo estás líneas. Por cierto, esto está más dirigido a mis compatriotas - por una cuestión de conocimiento de primera mano de esta realidad -, aunque no descarto para nada las participaciones de compañeros de otras latitudes. A contrario, la distancia aporta muchas veces una luz que la cercanía impide ver.

Creo que como historiadores comprometidos con este presente, con las luchas de nuestro pueblo, y con la perpectiva de un futuro con justicia, democracia y solidaridad, no podemos permanecer al margen de los acontecimientos y que son varios los aportes específicos que podemos hacer descripciones e interpretaciones de la crisis; inscripción de la misma dentro del contexto internacional, en pasado y en presente. Comparar con otras crisis, recientes y no tanto, producidas en nuestro país, en Latinoamerica y el el resto del mundo, etc. Analizar el comportamiento de los distintos sectores sociales, en particular la movilización de la clase trabajadora y los restantes sectores populares; actuación de los partidos políticos, su relación con los procesos económicos, etc, etc., intentando ver todos estos factores dentro del movimiento histórico.

Les escribo a continuación unas pocas lineas, más que para trazar un cuadro de la crisis, imposible en tan poco espacio, para instar al debate y para brindar a los compañeros extranjeros una mínima descripción de lo que ocurre hoy en nuestro país.

La crisis tiene, por cierto, diversas dimensiones, que pueden y deben abordarse articuladamente económica, política, cultural. Sin duda, el económico es uno de sus elementos principales. En este sentido, se puede decir que lo que entró en crisis es lo que se ha dado en llamar "el modelo económico" las políticas neoliberales envueltas bajo el esquema de la Convertibilidad , que hoy no sólo tienen un gigantesco costo social (catorce millones de personas bajo la línea de pobreza, casi un 20 % de la PEA desocupada dos millones y medio de personas -), sino que, como plantean la mayoría de los análisis, se ha llegado a la imposibilidad de la propia economía de sostenerse en el tiempo, de reproducirse. Aquí es imposible no citar el creciente peso de la deuda externa en el quiebre del modelo (aunque hay muchos otros factores conexos, como la fuga de divisas).

Crisis económica, pero también política, que duda. Esta fuertemente cuestionado el sistema de representación y aún la propia Democracia. El periodista Horacio Verbitsky publica los datos de una investigación realizada por el PNUD, que desnuda el descreimiento creciente de la población en el sistema político (lo que es muy comprensible). Un 85 % de los encuestados están disconformes con el funcionamiento de la democracia en nuestro país (Página 12, 30/12/01). Ambas crisis (económica y política) no sólo están relacionadas, sino que forman parte de un mismo movimiento. Como lo señala bien un analista político, Mario Wainfield, la dirigencia política tradicional incineró sus recursos (básicamente su credibilidad) en el altar del modelo económico. Los partidos tradicionales parecen agotados, pero no hay una alternativa creíble (Página 12, 30/12/01).

Según lo veo, el principal problema que tenemos es que no hay una fuerza popular organizada que pueda terciar en la crisis, por lo cual estamos a merced de como se de la pulseada en el seno del poder, entre el sector que quiere dolarizar" (privatizadas, bancos, petroleras) y el "devaluador" (los grupos locales), como lo ha señalado Eduardo Basualdo en algunos de sus últimos trabajos (les debo la cita). Al parecer por ahora se viene imponiendo esté último sector (el gobierno de "salvación nacional" de Duhalde lo representaría). Habría que matizar la afirmación precedente diciendo que las distintas movilizaciones populares que hubo y hay ponen algún freno a las cosas. La movilización popular - movilización social, básicamente - está ocupando el lugar de la "oposición".

Estas movilizaciones, creo, son el aspecto más positivo dentro de la crisis, el que nos abre una perspectiva de futuro. Como dice el dicho, "no esta muerto quien pelea". Hay una gran movilización que se está produciendo en muchas provincias, "espontaneas" en algunos casos (es decir, sin organizaciones políticas, sociales o sindicales ya establecidas que la dirijan), "organizadas" en otros casos, y que atraviesan a los distintos sectores sociales. A los cacerolazos han sucedido Asambleas de vecinos en todos los barrios de la Capital Federal ("asambleas populares", las llaman) que debaten que hacer. Movilizaciones y cortes de rutas de los movimientos de desocupados en todo el país. Movilizaciones en gran parte del interior del país de distintos sectores sociales, en muchos casos unificando sus protestas; por ejemplo en Salta, una inmensa movilización donde participan codo a codo desocupados, trabajadores, profesionales, etc. Indignación popular con los bancos. La semana pasada, en Casilda, provincia de Santa Fé, hubo una enorme movilización (más de ocho mil personas) donde, como muestra de ese enojo que tiene gran parte de la población con los bancos, termino en quema de bancos, cajeros automáticos. Y no sólo participaron activistas - al parecer había algunos -, sino también la gente del pueblo.

Esta movilización no tiene una sola cara, sin embargo también a comienzos de la semana pasada, miles de desocupados, encuadrados en la Corriente Clasista y Combativa fueron al Mercado Central a pedir comida. La negociación con los puesteros (habitualmente manejados por el PJ) fracasó y estos enviaron a unos dos mil changarines, que los corrieron con palos y fierros por la autopista. La peor escena del enfrentamiento "pobres contra pobres".

Creo que esta "crisis de representación política" nos muestra, como diría Gramsci, una crisis moral , una crisis de dirección política del Estado. Una parte importante de la población ya no cree en la dirección política del Estado , por eso le endilga toda la responsabilidad de la crisis a los políticos . Es por eso que surgen "nuevos" tipos de movilizaciones (como los cacerolazos") aunque también se potencian en algunos lugares "viejas" formas de protesta.

Aqui van una serie de preguntas ¿por cuánto tiempo podrán sostenerse estas modalidades "nuevas" de movilización? No conozco trabajos, en otros países, sobre movilizaciones "espontaneas" de este tipo. ¿tiene uds. alguna información? También sería interesante intercambiar información sobre la movilización que se está produciendo en cada provincia, no solo análisis sino enviarnos notas de diarios locales, por ejemplo.

¿Hasta que punto la movilización "antipolítica", que al parecer "nació" de la clase media (media y alta), la que más descree de los políticos y la que ahora se moviliza vía cacerolazos", si bien tiene un sesgo que puede parece "progresista", podrían terminar apoyando algún tipo de gobierno autoritario de derecha? ¿Puede haber una "fujimorización" de la política argentina? Y entre paréntesis ¿Qué es la clase media - categoría difusa si las hay - en la Argentina de hoy?

¿Hasta que punto tienen posibilidad de articularse la protesta de los distintos sectores sociales? (por caso, ahorristas y desocupados) ¿Que papel están jugando y pueden jugar los trabajadores? Idemo que en caso anterior ¿qué es hoy la clase trabajadora? ¿Y los demás sectores populares (desocupados, básicamente)?

Bueno, no la quiero hacer más larga.

Esperando sus comunicaciones, reciban un saludo fraternal.

Juan Balduzzi.
Instituto de Investigaciones Pedagógicas
Escuela de Capacitación Pedagógica y Sindical "Marina Vilte".
CTERA (Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina).
Buenos Aires. Argentina.
[email protected]

[Nota editorial Como sabéis el juicio a Raúl Dargoltz se pospuso otra vez por lo que seguimos recogiendo firmas para presentarlas como prueba. La próxima cita es, pues, el 11 de febrero, a las 9 horas en Tribunales. C.B.]