Historia Inmediata


Crisis en Argentina

 
Artículo publicado en el diario El Nacional, de Caracas, el 21/12/01 (www.el-nacional.com)

EL NACIONAL - VIERNES 21 DE DICIEMBRE DE 2001
 
Opinión
El programa de Fedecámaras y la Argentina
Roberto López Sánchez *

El gremio de los empresarios se ha colocado en las últimas semanas como el pretendido representante de los intereses del pueblo venezolano, al vincular sus exigencias de rectificación hacia el Gobierno de Chávez con las aspiraciones de progreso y bienestar que tienen las grandes mayorías sociales. Pero una cosa piensa el burro y otra quien lo monta.

Fedecámaras fue durante la Cuarta República uno de los pilares fundamentales del bloque social hegemónico, junto a las cúpulas de Copei, el alto mando militar, los jerarcas de la CTV y la alta jerarquía eclesiástica. De dicho gremio salían las postulaciones para los ministerios fundamentales de la economía, y para el mismo Banco Central. Era Fedecámaras quien proponía y avalaba todos los planes económicos que pulverizaron el ingreso de los trabajadores venezolanos en los últimos veinte años, desde Luis Herrera hasta Caldera, pasando por Lusinchi, Pérez y Velásquez.

En cierta forma, los dirigentes de Fedecámaras representan la continuidad histórica de las mismas élites que desde 1830 subordinaron la economía venezolana a los dictados del capitalismo extranjero.

Nunca existió en nuestra clase empresarial un espíritu verdaderamente nacionalista, que impulsara el desarrollo económico del país, como en contraste sí existió en la burguesía norteamericana, la cual desde la independencia se ocupó de defender su economía de la voracidad de los capitales ingleses y protegió sus industrias y su agricultura hasta convertirse en una gran potencia económica mundial al cabo de un siglo.

Nuestra burguesía en cambio nunca ha superado su carácter parasitario con respecto al Estado, y su vinculación dependiente al capitalismo multinacional.

El programa que hoy nos presenta Fedecámaras no tiene nada de popular. En esencia es la misma receta fondomonetarista que está hundiendo actualmente a Argentina. La debacle de la economía argentina, y la creciente pobreza y exclusión que afecta a países latinoamericanos como México, Perú, Brasil y Chile, fieles servidores de los planes del Fondo Monetario y del Banco Mundial, son la mejor demostración de lo inviable que es la economía neoliberal para los países del tercer mundo.

Como bien lo ha dicho el papa Juan Pablo II, la globalización neoliberal está aumentando los índices de pobreza y exclusión en todo el mundo. Ya no satisfacen las vulgares excusas de los neoliberales al justificar el fracaso reiterado y continuo de sus planes aduciendo pretendidas "fallas en su aplicación". Dichas "fallas", casualmente, han aumentado considerablemente la riqueza de los más ricos y la pobreza de los más pobres. Los grandes adalides del neoliberalismo latinoamericano han terminado hasta en la cárcel o prófugos de la justicia, como sucedió con Collor de Mello, Carlos Menem, Fujimori, Salinas de Gortari, Carlos Andrés Pérez, etcétera.

El desarrollo de un eventual gobierno respaldado por Fedecámaras habrá que analizarlo en el espejo de la Argentina actual. La lucha de la CTV ya no sería por cuál porcentaje se aumentarán los sueldos, sino en cuánto éstos se reducirían. Le diríamos adiós a las universidades públicas, la privatización de la salud y del seguro social dejaría excluidos a buena parte de la población de bajos ingresos, la gasolina se iría a las nubes, y el salario de los trabajadores al subsuelo. No trato de aguarle la fiesta a nadie, pero ese es el futuro que tenemos por delante, si llegan a triunfar políticamente las exigencias de los empresarios venezolanos. No pretendemos erigirnos en defensores del Estado interventor; creemos más bien que en la economía social y cooperativista, de gran auge en la actualidad en Europa, está el futuro del crecimiento económico de Venezuela y América Latina.

* Profesor de la Universidad del Zulia