Historia Inmediata


Crisis en Argentina

 
Argentina ha vivido en diciembre momentos históricos que servirán de bisagra en la historia de los movimientos sociales: el cacerolazo de la clase media porteña, al amparo de la justicia de sus reclamos y de los medios de comunicación (especialmente la tv) puso pacíficamente de patitas en la calle al gobierno traidor de De la Rúa y su entonces superministro Cavallo; y desafiando al estado de sitio, nada menos.
Luego la feroz represión y los muertos, casi 30 en el país y casi 10 en la Plaza de Mayo. Muertos que esperan justicia en serio y sobre todo, que su martirio no haya sido en vano.

Luego, el asalto al poder del Justicialismo que no consensuó nada con otros sectores, puso a un nuevo populista con deseos irrefrenables e indisimulables de quedarse como el aparentemente exitoso pero de dudosas relaciones con los poderes económicos: Rodríguez Saá.

Imponen en nla Asamblea Legislativa una inconstitucional Ley de Lemas con la cual le tirarán al pueblo una interna sangrienta que el nuevo partido gobernante es incapaz de solucionar por su propia cuenta.
Algunas medidas, esperables, ponen al nuevo presidente en el tapete espectacular de ciertos cambios necesarios, pero aun no se tocan (se tocarán?) los privilegios de la "Patria Financiera". las empresas privatizadas como Correo Argentino (Grupo Macri), las concecionarias de autopistas y ferrocarriles que cobran suculentos subsidios por "no alcanzar" las ganancias que esperaban en los momentos de los contratos; se incluyen en esto las telefónicas francesa y española y sobre todo, la superpoderos Repsol.
Acompañan a Rodríguez Saá algunos funcionarios de vieja militancia justicialista, algunos de los cuales son tristemente recordados como el ex Intendente de la entonces Ciudad de Buenos Aires (en esos tiempos de Menem, dependiente del Poder Ejecutivo Nacional) Carlos Grosso, acusado de numerosas transacciones mafiosas desde el poder.

Se vendrán tiempos de intolerancia antidemocrática? Será un populismo barnizado de neokeynessianismo, como se dice ahora cuando aparentemente el Estado intervendría "algo" en la economía, tras años de proyecto neoconservador excluyente en lo social y corrupto en lo ético, con Menem a la cabeza? Será un neoperonismo estatizante 50 años después?

Trabajo para los historiadores; por ahora se vive un cierto respiro y una gran incertidumbre; la economía, en crisis. Y la medida de CESE DE LOS PAGOS DE LA DEUDA ETERNA, por ahora, sólo un anuncio que esperamos se convierta en realidad.

Jorge Oriola
Patagonia Argentina
Universidad de la Patagonia