Historia Inmediata


Crisis en Argentina


Lo sucedido recientemente en nuestro hermano país, debe conducir a una reflexión acerca de la relación política establecida entre globalización, neoliberalismo y estado, por cuanto los fenómenos estiolo Carvallo sobran en nuestras latitudes. La política debe ser asumida como un hacer entre distintos, donde cabe por lo tanto una ampliación de los espacios de discusión pública, con lo cual estamos planteando una reflexión sobre el ser social y el papel del ciudadano en un espacio de acción concreta. la propuesta neoliberal, pretende reducir el problema de lo política al factor de la libertad - en un sentido negativo y/o individual- y no como un concepto que se reconstruye a partir de la discusión amplía. Por extensión de este concepto de libertad - y se puede ver en el caso actual de Argentina- está se entiende como libertad de - el capital, del individuo como ser aislado- y no como libertad de creación y discusión, y por lo tanto de participación, por lo tanto lo que esta planteado en el fondo de las reformas y los reformistas argentinos de La Rúa, es una progresiva eliminación de los espacios que tantos sacrificios ha tenido para el ciudadano latinoamericano. Lo de Argentina, vuelve a traer al debate el problema de lo político y la democracia. ¿es posible hablar de ejercicio democrático unicamente restringido a una participación momentánea y limitada al ejercicio del voto? ¿ es factible construir un concepto de democracia que parta más allá del ámbito estricto de lo político electoral?. la respuesta debe partir del esfuerzo del hombre, no por superar esa barrera de la libertad negativa, sino en reducir al máximo la desigualdad, reduciendo la pobreza. Pobreza y democracia no marchan juntas, pues ambas parten - a pesar de las consideraciones del FMI y el Banco MUndial- de una ampliación de los espacios de acción del hombre, y por lo tanto de lo público-político, que necesariamente pasa por un redefinir lo participativo desde una óptica de diversidad y conflicto y por lo tanto de discusión de las políticas públicas. Lo de Argentina no es más quie una muestra de la amplía capacidad del ser humano para establecer un ritmo de discusión y no de sometimiento a las decisiones de los "gurus" de la economía, que solo llegan a ver las cifras macroeconómicas como referentes simbólicos sobre los cuales se reconstruye la realidad social. Lo que sucede en Aregentina, no está desconectado de la nueva etapa de polarización del capital, que ya no está contento con el desmontaje del Estado de Bienestar, sino que ahora exige la disolución de las monedas nacionales para asumir la covertibilidad como precondición de la exiostencia de la democracia y la economía de Estado, lo que se discute acá es la ejecución de una dinámica que insiste en minimizar el desarrollo del potencial económico de nuestros países, sometiendo nuestras economías a los avatares de las relaciones de importación dictadas desde el macromercado del Tratado de Libre Comercio. cabe preguntarse ¿y ahora que?, no sólo en el caso Argentino, sino en el de México, Brasil y el resto de Latinoamérica, la respuesta puede ser múltiple, pero en el caso de Argentina llego a temer que la recomposición de las fuerzas políticas, no signifique la solución de las disyuntivas acá planteadas, por el contrario el panorama de la etapa post- de la Rúa se ve como más de lo mismo, y en lo inmediato significará la disolución de la convertibilidad y la amenaza de un costo social que de seguro pagarán de nuevo las clases populares, a menos que sufra Argentina una redimensión de lo político-democrático, cuestión está que pasa por un definitivo desplazamiento de está clase política - Menen, Alfonsín, De la Rúa, carvallo- que los ha sumido en este proceso de caída. Sea como fuese toda América latina tiene el enorme compromiso de aprender de está lección, que seguramente querra ser aplicada en todos los demás países de estas latitudes. de nuevo el compromiso es el reflexionar acerca de una democracia menos liberal y más radical, a partir del debate y las contrradicciones.

Juan Eduardo Romero Jiménez
Universidad del Zulia-Venezuela
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