Historia Inmediata


Crisis en Argentina


Después del discurso el ahora ex presidente De la Rua pronunció,nos autoconvocamos en todos los rincones de la capital en un cacerolazo que se sintió como la voz de un pueblo que dijo finalmente basta. Las imágenes de los saqueos y de la gente pidiendo comida ha quedado en la retina de todos aquellos que presenciamos esos acontecimientos. Es cierto que se mezclaron la rabia y la impotencia cuando los que querían evitar ser saqueados tiraban la comida en el piso de la calle y la gente se agolpaba rompiendo los paquetes de harina o arroz. La dignidad de aquellos que tienen hambre es tan grande como el mismo, y pedían ser tratados como personas que no era la forma de dar, arrojándola como se le arroja un hueso a un perro, "sólo queremos trabajo, no queremos limosna". Dentro de la desesperación ese era el pueblo el que hablaba y considero que el pueblo no se equivoca. Por eso todo lo que estamos viviendo es un gran proceso de transformación, pues la sociedad argentina finalmente dijo basta. Cada uno desde su lugar se manifestó. Mi barrio, Villa Crespo, en plena capital se encontró gritando, aplaudiendo, golpeando cacerolas y no importaba quien fuera, ancianos, madres con niños pequeños, el comerciante de la esquina o el profesional de la vuelta, sin diferencias todos estábamos allí. Espero que finalmente los que dirigen nuestros destinos tomen conciencia que ya basta, basta de impunidad, basta de políticos ricos y pueblo pobre, basta de egoísmo. Creo que tenemos una oportunidad histórica de reencauzar nuestra país sólo necesitamos que la sordera de la clase politica argentina sea curada con los gritos del pueblo. Hace mucho tiempo sigo los debates, pero nunca me animé a escribir, como profesora de historia que soy, pero fundamentalmente como ciudadana comprometida con la realidad de mi país no pude dejar de expresar mis sentimientos en este foro de debate.

Angela Waksman
Profesora de Historia
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