Historia Inmediata


HaD con Raúl Dargoltz


Gracias POR NO DEJARME SENTIR SOLO.
Estimados amigos de Historia a Debate:

Deseo por este medio hacerles llegar mi emocionado agradecimiento a todos los amigos, que desde distintos lugares del mundo, me hicieron llegar su solidaridad ante el juicio de calumnias e injurias que soporto en Buenos Aires realizado por uno de los personajes más siniestros de nuestra política lugareña.

Por supuesto que también en forma especial a esta magnífica red de Historia a Debate y a sus
coordinadores que nos posibilita no sentirnos tan solos.

Deseo contarles un par de cosas, sin abrumarlos demasiado:

La designación de un conocido represor de la época del proceso militar, Comisario Musa Azar, como Secretario de Seguridad del actual gobierno de Carlos Juarez(también su casa fue quemada por la muchedumbre durante el Santiagueñazo), la instalación en la provincia de un destacamento mévil de Gendarmería (fuerza militar que se utiliza para la represión de disturbios populares), la muerte de Monseñor Gerardo Sueldo en un accidente automovílistico de características muy sospechosas, y el juicio que soy protagonista por mi libro El Santiagueñazo, son algunos de los tantos hechos que el gobierno utiliza para silenciarnos y acabar con todo intento de recuperar nuestra memoria colectiva.

Desean que nos olvidemos y callemos uno de los acontecimientos más importantes en la Historia de América Latina como fue el 16/12/93 cuando el pueblo de Santiago del Estero cansado por la corrupción existente y ante el atraso en los sueldos de los empleados públicos, no durmió la siesta y quemó y saqueó la casa de Gobierno, Tribunales, la sede de la Legislatura y una veintena de los domicilios de los políticos y sindicalistas corruptos y responsables del caos que se vivía.

Fue un hecho único porque nadie fue detenido, no hubo ningún muerto o herido y se vivió una especie de tragicomedia .Las radios y la televisión nacional y provincial transmitían en directo y en vivo . La población, la mayoría con la cara descubierta, se apropiaba de los bienes de los saqueados (ropas, enseres, inodoros, plantas, etc.) y los sacaba de las casas en remises, autos particulares, bicicletas, etc. sin ninguna "violencia".Alguien dijo que se recuperaba lo que pertenecía al pueblo. Fue Fuenteovejuna como lo llamé posteriormente en la obra de teatro que escribí basada en mis investigaciones y que también se llamó:"El Santiagueñazo".

Muchas cosas podría contarles, pero lo más importante para mí es saber que no estoy sólo. Por el contrario hay muchas personas que están dispuesto a no seguir callando y ocultando.

Les envío mi gran afecto.

Raul Dargoltz
profesor de la Univ. Nacional de Sgo del Estero-                                                                                            Argentina
investigador del Conicet 
[email protected]