Historia Inmediata


Denuncias Académicas


Estimados colegas de Historia a Debate

Les agradeceriamos publiquen la siguiente carta en respuesta a una publicada por Uds.en la que se hace referencia a nosotros.

Sin otro particular y agradeciendo desde ya.

Bloque Historico
Mayoria de Graduados
Departamento de Historia
Facultad de Filosofia y Letras
Universidad de Buenos Aires
Buenos Aires
Argentina

Abril de 2004

A la comunidad educativa de Filosofía y Letras

En los últimos días ha circulado una carta del prof. Luis Alberto Romero dirigida "a los colegas, alumnos y amigos". En ella se refiere a la nueva cátedra de Historia Social General. Como representación de la mayoría de Graduados del Departamento de Historia no estamos dispuesto a aceptar los agravios y descalificaciones hacia nuestros compañeros que integran dicha cátedra. Con sorprendente soberbia intelectual Romero se cree con derecho a cuestionar la calidad profesional de docentes concursados (e incluso consultos como el profesor Vazeilles) en la Universidad de Buenos Aires. O sea ratificados como profesionales idoneos por la instancia de los concursos, a los que el propio Romero califica de "procedimiento normal y aceptable". ¿Cómo puede opinar, sin conocerlos, sobre los antecedentes de los auxiliares y estudiantes avanzados que integran la planta de la materia, y que realizan su trabajo sin cobrar renta? El profesor Romero insiste en creerse el dueño de la "excelencia académica" y decidir quienes son sus pares, los "historiadores profesionales" y quienes simples militantes.

En su carta, Romero afirma que las agrupaciones estudiantiles propusieron constituir una cátedra paralela. Queremos recordarle que eso no es cierto. El tema comenzó el año pasado cuando uno de sus adjuntos solicitó la apertura de un nuevo curso de Historia Social General, en el segundo cuatrimestre, con el consentimiento del propio titular de la materia. Cuando este tema se discutía en la Junta de Historia, los docentes por la mayoría (la lista del prof. Romero) aceptaron el llamado abierto para abrir otra cátedra de Historia Social General. La propuesta fue aprobada por la Junta con el voto de la mayoría de profesores. En esa oportunidad se resolvió solicitar a la Universidad el llamado a concurso de cargos de profesor para esta nueva cátedra. Además, para garantizar la transparencia de los procedimientos, se realizó una convocatoria abierta difundida, incluso, a través de la red Clio. También queremos recordar que, cuando venció el primer plazo para la presentación de propuestas, fue otro profesor de la mayoría quien propuso ampliar los plazos.

En cuanto a los concursos, "procedimiento normal y aceptable", queremos recordar algunas cosas. Hasta 2002, la actual mayoría de profesores de la Junta controló el Departamento de Historia, sin embargo nunca llamó a concurso para cubrir los cargos interinos de adjuntos y jefes de trabajos prácticos de Historia Social General. Fueron nuestros representantes en Junta y en Consejo Directivo quienes impulsaron esos llamados a concurso. Porque nosotros sí creemos en los concursos. Por eso en 2003 comenzamos a cumplir con nuestra promesa de impulsar el llamado a concurso de todos los cargos interinos y vencidos del Departamento de Historia.

El profesor Romero parece preocupado porque el 80% de los estudiantes se inscribieron en la cátedra B. Para explicar el éxito de la nueva cátedra, Romero recurre a un argumento simplista a los estudiantes de la Universidad pública no les gusta estudiar. Esa afirmación no solo subestima sino que marca su desconocimiento de los estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras. Romero debería reflexionar seriamente sobre los motivos por los cuales una de las cátedras más organizadas (casi obsesivamente) de la carrera de Historia, con una planta docente que incluye a varios jóvenes e importantes investigadores, no tiene el respaldo de los estudiantes de la facultad. Muchos alumnos, en particular de carreras como Antropología, Artes, o Geografía se sienten discriminados, o maltratados, en el examen final. ¿No fue acaso en Historia Social General donde se le impidió a un alumno ciego rendir libre por no poder hacer su examen escrito? Y en cuanto a los estudiantes de Historia, son muchos quienes no comparten su visión historiográfica y buscan una alternativa al pensamiento hegemónico. El profesor Romero debe comprender que una cátedra paralela, sirve para garantizar el pluralismo en la facultad. Con su actitud les niega a los estudiantes el derecho a elegir.

Lista BLOQUE HISTORICO
Mayoría de Graduados de Historia
Lic.Fabio Nigra
Prof.Eduardo Jakubowicz
Dr. Alejandro Schneider
Lic.Daniel Mazzei