Historia Inmediata


Europa




Según ha prometido el gobierno socialista, España será el primer país de la Unión donde se someterá a referéndum el Tratado de la Constitución Europea. Sin duda, por diferentes motivos, los integrantes de la red HaD que hayan leído el texto constitucional se habrán forjado una opinión a favor o en contra del mismo.

No obstante, si desde HaD consideramos que el tema es los suficientemente relevante como para participar en la discusión pública que, al menos, debería tener lugar, quizás la primera cuestión que debamos abordar es desde qué enfoque y con qué contribución específica vamos a participar en dicho debate público. En este sentido, creo que lo más sensato es revelarse como vehemente defensor de una férrea división del trabajo y dejar al tertuliano televisivo, a los sectores religiosos, a artistas y políticos (también televisivos) que argumenten a favor o en contra a la manera que acostumbran. En cambio, creo que HaD debe contribuir a esta discusión adoptando un enfoque radicalmente historiográfico del problema. Me limitaré en este mensaje a proponer tres posibles vías de actuación.

Por un lado, y otorgando cierta independencia a la lógica que regula la producción de cuerpos legales respecto al contexto socio-histórico en el que estos se producen, puede ser de sumo interés llevar a cabo un análisis comparativo con otros textos contemporáneos o pasados (reparto del poder, valores que la inspiran, aspectos que legisla y delega, etc.). Sin duda, compañeros de HaD cuyo campo de trabajo sea la historia del derecho o de las instituciones pueden contribuir a que nuestra valoración gane en complejidad y solidez. Por otro lado, la autonomía relativa de la que goza el campo del derecho abre una segunda vía de análisis. ¿Qué relación guarda el texto constitucional con el contexto y la dinámica histórica de la que emana? ¿qué relación guarda la decisión de hacer de Europa un cuerpo político en toda regla con las necesidades que impone el proceso de globalización a los grandes centros de poder? Finalmente desde una aproximación prospectiva - y dados los efectos que produciría la aprobación o no de la Constitución por parte de los españoles (y europeos)- ¿qué posibles escenarios pueden dibujarse en un contexto histórico más o menos cercano?

Inevitablemente, la ideología o un determinado compromiso moral desempeñarán un papel activo en nuestro valoración personal: se trata, sin duda, de un viejo debate historiográfico.

De hecho, debo confesar que la lectura del texto constitucional me ha producido una impresión negativa. Pero, si en HaD apostamos por poner en marcha una discusión del problema desde un enfoque historiográfico en la línea que he propuesto o en otras que seguro se plantearán- debo reconocer que esta valoración personal constituye sólo un punto de partida: a partir de aquí debo someterla a la crítica de los análisis y argumentos rivales que se pondrán en liza durante el debate. Sometida a la prueba de esta “confrontación colectiva” elemento consustancial a la ciencia- la valoración definitiva de los integrantes de HaD adquirirá un perfil característico frente a la de periodistas, ideólogos, etc.; lo que nos permitirá realizar una contribución específica a este, esperemos, debate público.

Alejandro Estrella González
Universidad de Cádiz

 

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