Historia Inmediata


Guatemala


 
A partir del testimonio oral los pueblos reconstruyen su historia, desde la subjetividad del individuo el hecho se revive, transformándose en relato histórico que permite el conocimiento de aquellos  sucesos que por el tipo de actor y contexto no es posible documentar únicamente en el frío archivo de una biblioteca.  La confrontación del testimonio con pruebas proporcionadas por otras ciencias y técnicas nos permiten una aproximación mas certera a la verdad de los hechos.
 
UBICACIÓN GEOGRÁFICA
 
La aldea Pulay del municipio de Nebaj en el departamento de El Quiché, república de Guatemala se encuentra según datos del IGN  a 12 kilómetros al Nordeste de la cabecera municipal, a una altura de 2,100 metros sobre el nivel del mar, latitud 15º25’30”, longitud 91º05'10".  Su población pertenece al grupo étnico Ixhil , la actividad principal de comunidad es la agricultura.
 
EL CONTEXTO
 
“La arremetida mas importante de la campaña de contrainsurgencia de 1981 a 1983, fue la de tierra arrasada  realiza en el altiplano.  El objetivo era literalmente “drenar el mar” donde operaban los movimientos guerrilleros y erradicar su base de apoyo civil.  La principales tácticas incluían despoblar el área mediante el método de tierra arrasada, masacres de toda la población de los pueblos y forzar reubicaciones masivas”
 
Con respecto a los hechos acaecidos en febrero de 1982 el informe de la CEH  refiere:
 
 “En 1980, se instaló un destacamento en la aldea Pulay, municipio de Nebaj, departamento de Quiché. Los hombres de la comunidad no dormían en sus casas por temor al Ejército. La noche del 5 de febrero de 1982, miembros del Ejército de Guatemala asignados al destacamento de la aldea Pulay fusilaron a 48 personas, las víctimas eran mujeres y niños. Veinte de los cadáveres fueron quemados y los demás arrojados a un hoyo profundo. Al día siguiente, los hombres de la aldea bajaron al hoyo y sacaron los cadáveres.  Los cuerpos fueron enterrados en las colinas de Pulay. Después de la masacre, muchos de los habitantes de la aldea huyeron a la montaña”
 
En este mismo informe  se encuentran documentados varios hechos de violencia en la aldea Pulay sucedidos con anterioridad a la masacre: en  1979 fueron torturadas dos personas, durante el año 1980 una persona fue desaparecida y 38 perdieron la vida en 3 ejecuciones arbitrarias y una masacre. 
 
Para finales de 1981 el área Ixhil se encontraba estremecida a causa de diferentes hechos de violencia que provocaron la muerte de gran cantidad de personas.  Muchas familias se vieron obligadas a abandonar sus hogares, trasladándose a refugios improvisados ante el temor de ser asesinados.  En los primeros meses de 1982 el clima de terror era constante y las incursiones en contra de la población seguían causando  muertes sin discriminación de sexo o edad.  Según datos de la CEH y del GAM  en el primer trimestre del año 1982 ocurrieron en la región Ixhil 34 masacres en las que murieron más de 800 personas.
 
LA MASACRE
 
Entre Julio y Septiembre del año 2002, familiares de las victimas y testigos de los hechos refirieron que en los primeros meses del año 1982 familias de la aldea Pulay, por temor al ejército, se encontraban escondidos en el sector montañoso de un cerro próximo a la aldea, sitio conocido como Vipulay. En dicho lugar improvisaron ranchos y champas  para protegerse de las inclemencias del tiempo.  Ese mismo año, una madrugada del mes de febrero efectivos  del ejército de Guatemala procedentes de los municipios de  Nebaj, Chajul y Cotzal fueron descubiertos cuando se aproximaban al sitio.  La comunidad fue alertada de ello, “Cuando se dieron cuenta que el ejercito estaba llegando, los hombres huyeron, porque pensaron que a las mujeres y a los niños no les iban a hacer nada” .
 
Los soldados llegaron a los ranchos preguntando por los hombres, acusando a las mujeres de colaborar con la guerrilla, “ahorita voy a matar aquí, sus maridos puro guerrillero, puro casera  de guerrillero, voy a matar, con cuchillo voy a matar, ¿donde está el guerrillero?, son su casero” .  Luego de sacar a las mujeres y niños, los llevaron “como a diez cuerdas de donde estaban las champas” , allí los formaron en fila abriendo fuego en su contra.  “el oficial dijo a los soldados que nos mataran” ;  “los que no murieron, los mataron con cuchillo” .  A otro grupo de mujeres y niños les dispararon dentro de una casa que luego incendiaron con las víctimas  en su interior. 
 
Los cadáveres de las personas fusiladas fueron colocados en un agujero natural, “el ejercito los metió en la cueva y los tapó con piedras y palos” , mientras los restos quemados quedaron en el sitio donde fueron ejecutados.  Antes de retirarse los militares quemaron los ranchos de las víctimas.  Ese mismo día regresaron los sobrevivientes al sitio de la masacre, con ayuda de personas residentes en otras comunidades excavaron una fosa, hacia la cual fueron trasladados los cadáveres que el ejercito había dejado dentro del agujero natural, allí mismo  colocaron  los restos de quienes habían sido quemados.  “Enterraron encima a los niños, los grandes se quedaron abajo y los que fueron quemados, sus pedazos también encima”
 
En la información testimonial se obtuvo datos de 37 personas muertas en este hecho, comprendidas entre los  5 meses y 51 años de edad y un feto de 8 meses en útero.  Las victimas eran 8 adultos de sexo femenino, 12 niñas, 2 niños y un infante en gestación.
 
Según datos de la CEH e información recabada por CAFCA , sobrevivientes de esta masacre murieron posteriormente durante el desplazamiento que este hecho provocó.
 
“En 1982, en el caserío Amachel, asentamiento de las CPR  de la Sierra, aldea Chel, municipio de Chajul, departamento de Quiché, murieron de hambre Jacinto Brito y sus nietos Eulogio Baca Brito, de cinco años de edad; Magdalena Baca Brito, de ocho años; Jacinto Terraza, de siete años y Catarina Terraza, de quince años de edad. La familia se había desplazado por la masacre ejecutada en febrero del mismo año en la aldea Pulay, municipio de Nebaj, departamento de Quiché, donde ellos habitaban.”
 
“En agosto de 1982, en la comunidad de San Antonio Tzejá, municipio de Ixcán, departamento de Quiché, Elena Raymundo Brito, de siete años de edad, murió de hambre. La niña era sobreviviente de la masacre perpetrada por miembros del Ejército de Guatemala el 5 de febrero del mismo año, en la aldea Pulay, municipio de Nebaj, departamento de Quiché.”
 
“Feliciana Ramírez Raymundo de 22 años vivía en Pulay, por el miedo se fue a esconder en Vipulay.  El ejército llegó y la sacó de la champa donde estaba, tenía como 8 días de haber dado a luz a una niña.  La sacaron y dejaron a la recién nacida.  Cuando el ejercito salió del lugar, el mismo día, su esposo fue a sacar a la niña y después se la regaló a una señora, que se la llevó a Ixcán,  en donde murió al mes”
 
LA INVESTIGACIÓN ANTROPOLÓGICO FORENSE
 
El área antropológico forense de CAFCA a solicitud de familiares de personas fallecidas en la masacre de Vipulay realizó la investigación relacionada a este hecho.  Entre el 11 y 17 de septiembre del año 2002 se desarrolló la fase arqueológica de la investigación en el sitio Vipulay, este se encuentra ubicado en una elevación a 1.5 kilómetros al Sudeste de la aldea.  El trabajo se realizó en el lugar señalado por los testigos como la fosa en donde fueron enterradas  las víctimas fallecidas en la masacre de febrero del año 82.   El área con una superficie de  4 metros cuadrados, presentaba una depresión en el terreno, la esquina Nordeste se ubicó en las coordenadas Norte 15° 25’ 01’’ y Oeste 91° 04’ 59’.  Durante la excavación se localizó entre los 0.81 y 1.05 m de profundidad un estrato de 0.25 m de grosor máximo, compuesto de restos óseos mezclados con evidencia de exposición a altas temperaturas y material asociado ,  un segundo estrato con individuos  sub adultos  articul!
ados  y finalmente un tercero con individuos adultos articulados.
 
A partir del análisis osteológico del material recuperado en el primer estrato se concluye que corresponde a:
 
·       un adulto incompleto de sexo no establecido con rango de edad de 30 a 35 años con evidencia trauma circun mortem  causado por impacto de proyectil de arma de fuego  en cráneo y de exposición severa a altas temperaturas en cráneo y mandíbula.
 
·       5 sub adultos de sexo no establecido, con rango de edad comprendido entre los 5 y 16 años con evidencia de exposición severa a altas temperaturas. 
 
·       267 fragmentos óseos inidentificables.  A partir de la repetición de porción petrosa  de temporal se estableció que correspondían a un número mínimo  de 7 adultos y 3 sub adultos de sexo y rango de edad no establecido. 
 
·       1562.30 gramos de pequeños fragmentos óseos con evidencia de exposición a altas temperaturas, por su tamaño no fue posible establecer a que hueso correspondían.
 
·       19.348 kilogramos de material carbonizado, mezclado con ceniza y tierra. 
 
·       En base al análisis del material  recuperado en el primer estrato  se pudo establecer que los restos óseos corresponden a individuos que fueron expuestos a temperaturas de entre 300 y más de 800 grados centígrados.
 
A partir del análisis osteológico del material recuperado en el segundo y tercer estrato se concluye que corresponden a:
 
·       6 adultos de sexo femenino con una edad biológica  comprendida entre los 18 y 30 años.
 
·       21 individuos sub adultos de sexo no establecido con una edad biológica de 1 a 15 años.
 
·       un individuo no nato con una edad biológica de 31 semanas en útero. 
 
En los individuos recuperados en el segundo  y  tercer estrato se encontró:
 
·       Evidencia  de trauma circunmortem causado por impacto de proyectil de arma de fuego en 5 de los individuos adultos, uno de estos presentaba también trauma causado por objeto corto contundente.
 
·       Evidencia de trauma contundente en 3 sub adultos con rango de edad biológica comprendida entre los 5 y 10 años. 
 
·       Evidencia de trauma causado por proyectil de arma de fuego en 6 sub adultos con rango de edad biológica comprendida entre los 1 y 11 años. 
 
·       Evidencia de trauma de origen no establecido en un sub adulto con rango de edad biológica  comprendida entre los 3 y 5 años. 
 
En las excavaciones y durante el proceso de limpieza del material recuperado en laboratorio se localizaron 67 fragmentos de apariencia metálica los cuales presuntamente corresponde a fragmentos de proyectil de arma de fuego.
 
LAS CONCLUCIONES
 
Considerando la información que proporciona el relato testimonial de los hechos, el contexto arqueológico y los resultados del análisis del material óseo, se puede considerar que en esta masacre hubo inicialmente una planificación en la operación, tomando en cuenta que en la misma existió participación de tropa perteneciente a distintas unidades militares que se dirigieron directamente en horas de la mañana, al sitio donde se encontraban las victimas. Fue una acción indiscriminada en contra de población  civil desplazada por efectos de la violencia, en donde se pretendió aniquilar completamente a este grupo de personas. Las víctimas se encontraban en estado de indefensión frente a la abrumadora superioridad de medios con los cuales contaba la fuerza agresora, frene a un grupo compuesto por mujeres y menores de edad causando la muerte de individuos que bajo argumento alguno podrían considerarse fuerza beligerante..  Se cometieron actos de crueldad innecesarios, incinerándose a parte de las  víctimas, así como sus ranchos, champas  y enseres.
 
Erwin Melgar
UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA


 

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