Historia Inmediata


Reconquista


Colegas de HaD:

Me gustaría someter a vuestra consideración y poner en la palestra de HaD el contenido, principalmente en sus aspectos históricos, y sobre todo el mal uso que se hizo de ellos, de la conferencia que el pasado mes de septiembre dio el expresidente de España D. José M. Aznar en la universidad norteamericana de George Town ante un público mayoritariamente formado por estudiantes de esa universidad.

Decir por si alguien lo desconoce, que D. José María Aznar fue Presidente del Gobierno de España hasta el pasado mes de marzo que perdió las elecciones generales en favor del socialista D. José Luis Rodríguez Zapatero, y que actualmente el expresidente forma parte del claustro de profesores de la universidad anteriormente mencionada en la disciplina de Relaciones Internacionales, en la que comparte un seminario semestral.

En su discurso, tratando de deshacer cualquier posible vinculación del brutal atentado madrileño del 11 de marzo con la decisión de su gobierno de meter a España como uno de los tres principales impulsores de la guerra de Irak junto a Gran Bretaña y EEUU, Aznar afirmó que España estaba en guerra contra el Islam desde el siglo VIII, usando términos como "conquista" "reconquista", entre otros. Términos que, como sabemos, han sido y siguen siendo en sí mismos motivo de profusos debates historiográficos dentro de la comunidad medievalista tanto española como europea.

Por demás está llevar a cabo en este foro el análisis político del discurso y la ocasión, que a mi juicio es del todo improcedente, ya que en el se hace un llamado al enfrentamiento frontal entre civilizaciones, sobre todo por el lugar en el que se hizo, un aula de estudiantes de Relaciones Internacionales de la que presumiblemente pueda algún día salir alguien con responsabilidades de gobierno, pero sí llevar a cabo, aunque sea sucintamente, su análisis histórico.

Afirmaba el expresidente que España “estaba en guerra contra Al-Qaida (suponemos que se refería al Islam) desde el siglo VIII” fecha en la cual se inició por parte de “los moros” “la conquista”. Que esa “conquista” se mantuvo durante siete siglos en los cuales España estuvo llevando a cabo una“reconquista”. Que el Islam trató de meter a España en su órbita resultando al final un fracaso hasta el día de hoy.

Se desprende de sus palabras que el atentado del 11-M en la estación de Atocha es consecuencia de esa lucha que hasta hoy mantendría el Islam en España.

A todas luces se desprende, por poco que se mire, la falta de rigor y el amañamiento del conocimiento histórico en servicio de unos intereses puramente políticos que sin pudor hizo el expresidente Aznar en su intervención. Primero porque no es cierto que España esté manteniendo esa lucha desde el siglo VIII contra los musulmanes. La tuvimos- esto es un debate historiográfico en estos momentos- desde los siglos XI(final) hasta el XV (final).

Durante los siglos del XVI al XIX, las luchas y los intereses de España estaban enfocados más bien al mantenimiento de su imperio tanto en el Atlántico como en el Mediterráneo, y los enfrentamientos eran más bien, en la mayoría de los casos, contra las potencias protestantes. En el siglo XIX mas concretamente dedicada solamente a las colonias de ultramar que paulatinamente se fueron desgajando de lo que en otro tiempo había sido su imperio colonial. Durante el siglo XX, tras la crisis del 98, España dejó de ser, en general, una potencia con intereses fuera de ella salvo la salvaguarda de las plazas de Ceuta y Melilla así como el mantenimiento de las negociaciones con Francia por el protectorado de Marruecos.

En general, decir, que no se puede buscar la continuidad de un supuesto enfrentamiento entre el Islam y España que arranque desde el siglo VII y llegue hasta nuestros días. Tanto más cuando, por sus relaciones especialmente amistosas, desde la transición democrática- 1978 en adelante- España ha servido más bien de nexo de unión entre el mundo árabe y la Europa occidental (véase la importante Conferencia de Madrid en el año 1992).

Introduce el expresidente tres términos “conflictivos”: España, Conquista y Reconquista. De cada uno de ellos habría mucho que decir, pero por el tema que nos ocupa voy a centrarme en los dos últimos.

“Conquista” “Reconquista”; ¿Hubo conquista? ¿Qué se entiende por conquista? ¿Hubo Reconquista, o fue solamente una “conquista” como sustitución de una sociedad y una cultura, la andalusí, por otra, la cristiano-occidental?, y si hay “Reconquista” ¿En qué momento se adquiere en los diferentes reinos “cristianos” esa conciencia?. La historiografía mas reciente- desde unos 30 años para acá- ha preferido usar más bien el término “invasión” que parecería más apropiado. En 1969 Ignacio Olagüe publicó en francés la obra Les arabes n’ont jamais envahi l’Espagne (versión española, ampliada, con el título La revolución islámica de Occidente, Barcelona, 1974; una interesante reseña de Pierre Guichard en sus Estudios sobre historia medieval, Valencia, 1987) en la que, basándose en una supuesta ausencia de fuentes antiguas árabes sobre la conquista, interpreta la adopción de la religión musulmana como un hecho muy posterior y los primeros siglos de la presencia islámica en la Península como un período de luchas caóticas entre movimientos cristianos opuestos, que se convirtió, en la historiografía árabe tardía, en una invasión que nunca existió en realidad. Esta tesis quizás representaría la posición más extremada frente a la más clásica representada por C. Sánchez Albornoz. Entre ambas se posicionarían el resto de trabajos al respecto.

Lévi-Provencal acepta básicamente el relato de las fuentes, aunque señala en ocasiones su posible carácter legendario, y atribuye la fulminante desaparición del estado visigodo, no tanto a una gran conquista, sino a una situación de decrepitud y agotamiento a que había llegado el reino de Toledo.

Otro historiador, mas cercano a nuestros días, que ha trabajado en el tema de la conquista ha sido Pierre Guichard (Al-Andalus. Estructura antropológica de una sociedad islámica en Occidente, Barcelona, 1986). Guichard no se propone como propósito de esta obra replantearse el hecho de la conquista sino estudiar los componentes y las estructuras de la población andalusí, sin embargo las páginas que dedica a las causas que facilitaron la invasión suponen un considerable avance sobre todo lo anterior, debido a la aparición de nuevos estudios sobre la época visigoda, matizando mucho más que Lévi-Provencal la situación de crisis que atraviesan la Sociedad y el Estado visigodo con anterioridad a la entrada de los musulmanes, insistiendo también en una sucesión de catástrofes naturales que se estaban dando durante el siglo VII que ayudarían a agudizarla.

Con respecto al término “Reconquista” nos pasa exactamente lo mismo, ya que nos indica, no un hecho, sino más bien una toda una ideología. Una ideología de marcado carácter religioso y político, que se va manifestando desde el corazón de la Edad Media y que podríamos decir subsiste hasta nuestros días- una muestra clara de esto es la misma afirmación del expresidente que estamos analizando- Establecer el concepto y su significado son cuestiones que por mucho tiempo han provocado la división de los historiadores especialistas en el Medioevo español. Polémica que iniciaron, a finales del siglo XIX, los “regeneracionistas” los cuales veían en esa reconquista la raíz de todos los males que aquejaban a España.

En 1965 volvió a activarse la dicha polémica por las tesis defendidas por Marcelo Vigil y Abilio Barbero ( Sobre los orígenes sociales de la Reconquista, Barcelona, Ed. Ariel, 1974. Antes había aparecido como artículo en el Boletín de la Real Academia de la Historia CLVI (1965), 271-339) en la que postularon, a partir de los textos y de las evidencias arqueológicas, el escaso nivel de romanización y de cristianización de los pueblos del norte y la persistencia de estructuras sociales muy primitivas, y que eran pueblos que habían mantenido frente a Roma y frente a los visigodos la misma actitud de resistencia, haciendo evidente que la reconquista no obedecería en sus orígenes a motivos políticos o religiosos.

A partir de aquí, como hemos dicho, se volvió a encender el debate y empezaron a aparecer trabajos al respecto, los cuales unos ratificaban esas tesis, otros las rechazaban y otros las matizaban, enriqueciendo, entre todos la historiografía medieval.

Otra cuestión también muy debatida, quizás la más, fue, una vez establecidos y aceptados, o no, el concepto y el significado del término, establecer cuando fue el momento que comienza a haber esa conciencia de reconquista en los núcleos del norte, en sus habitantes y autoridades. Difícil debate y extraordinariamente rico en contenido.

En resumen, como hemos podido ver no resulta tan fácil, decir lo que dijo el expresidente Aznar en su intervención en George Town, tanto más, si lo que se dice se pone como disculpa para justificar acciones políticas contemporáneas tomadas por su gobierno, de marcado carácter intolerante y antidemocrático.

Aunque para una cosa sí nos ha servido, a saber, darnos una ocasión de oro para hablar y reflexionar acerca de nuestro pasado medieval español.


José H. Pellicer Nicolás
Lcdo. en Historia.
Historia Cartagena - Murcia - España