Historia Inmediata


HaD con la universidad española

 
Mi reflexión parte de una premisa simple los seres humanos sólo trabajamos duro si no tenemos otra alternativa. O dicho en otros términos, si podemos no damos ni golpe. Nuestra Universidad necesita para funcionar mejor no sólo más dinero (que también), sino sobre todo funcionar más como un auténtico mercado, en el que se premie la excelencia y se penalice la mediocridad. La nueva ley es -desde una posición liberal- un avance, pero desde luego resulta bastante más conservadora de lo que afirman sus críticos (sólo introduce criterios de mercado en un 49% del personal docente, por poner un ejemplo, y mantiene las estructuras salariales típicamente burocráticas, basadas más en la antiguedad que no en la excelencia).

Los críticos dicen que esta ley privatiza la Universidad. Para mi la privatiza más bien poco.

Emiliano Jiménez.
Licenciado en Filosofía y Letras (Universidad Autónoma de Barcelona)