Grupo Manifiesto Historia a Debate


 Deliberaciones


Sábado 23 de junio

Querido Carlos:

Contesto casi de inmediato a la lectura del manifiesto, lo que quiere decir que me faltaría reflexionarlo con más calma. Pero temo de tardarme mucho si no lo hago ahora; y por supuesto no excluyo volver al asunto...

En lo esencial, estoy de acuerdo con el texto (no es sorpresa). Me parece incluso que hay aportaciones nuevas y maduración en muchos aspectos, y puntos ampliamente clarificados. Hago algunas observaciones de detalles (incluso formales), y luego comentarios más generales.

a) Introducción : mejor decir « en las ultimas decadas del siglo XX » (en el caso del posmodernismo en particular). Me parece que la presentación de las  tendencias recientes es demasiado esquemática (por ejemplo no sé silos defensores de microhistoria o del giro de los Annales pueden reconocerse ahí). (en lugar de « habremos de encontrar », tal vez algo como « tenemos que esforzarnos por encontrar »).

I : tal vez retomar la fórmula segun la cual el historiador construye su objeto (bien conocida, pero justamente por esa razon susceptible de favorecer el consenso).

II : (me pregunto si la noción de « no oficial » conviene, tal vez más bien « no habitual »). Se debería de incluir una referencia al uso de computadoras, bases de datos, etc, en relación a la nueva erudición. Y me pregunto si el punto XI no debe de entrar en esta parte sobre metodología (ahí, dudaría de la oposición entre virtual y real).

III : en los factores de innovación, se podría incluir la atención a la cojunción de temporalidades distintas y a las asincronías de los ritmos históricos. Y tal vez iría también la atención a la articulación de escalas diferentes, mencionada en el V.

V : Si recordamos que el mundo actual se caractérisa por un doble proceso de globalización/fragmentación, la fragmentación vivida por la disciplina histórica no es tan anacrónica.

Podría ser util mencionar en algun lugar la idea de un nuevo cuantitativismo, o serialidad (tiene que ver con la lucha contra la fragmentación), es decir un cuantitativo articulado con una visión cualitativa, incluyendo el uso generalizado de estadisticas, desde los conteos más elementales hasta las tecnicas más sofisticadas, pero sin las ilusiones del cuantitativismo del posguerra y conciente de los riesgos de las operaciones de agregación de datos (justamente subrayados por la microhistoria). Entonces : articulación de lo cualitativo y lo cuantitativo como punto muy importante.

VIII : tal vez « Autonomía del oficio de historiador » (o otro titulo para dejar claro que no es la autonomia del historiador individual). Creo que los medios indicados son insuficientes : son herramientas, pero si no hay una conciencia de los historiadores al respecto, de poco servirán; y ésta solo se puede dar si existe una crítica de la situación presente (véase más adelante).

X : la palabra « militancia » puede dar lugar a malentendidos inútiles. XVI : no me convence la ultima frase.

b) observaciones más generales. - no retomaste lo que decías anteriormente sobre la visión no lineal de la historia y el futuro abierto. ¿Crees que ya no sirve?

- También hay elementos relativos a la relación pasado/presente/futuro que no retomas (y que me gustaban mucho, como bien sabes). Creo que hay por lo menos un punto que deberia de retomarse : el peso del presente en el mundo actual. Sabes cuanto me importa, por la ponencia de Santiago; pero aparte el interés personal, me parece que ahí esta una base determinante de las dificultades de la historia, porque se encuentran los impulsos anti-históricos de la realidad contemporanea. La dificultad que enfrentamos entonces, no es solamente los grandes poderes mediaticos, etc. (cfr.punto VIII), sino esta omnipotencia del presente (relacionada con la naturaleza misma del capitalismo globalizado), y sus efectos generalizados sobre la sociedad, las formas de vida y las mentalidades. Insistiría por lo tanto en la fuerza de ese contexto, desfavorable a la consciencia histórica, y sobre la dificultad del esfuerzo crítico para resistirle.

- Tal vez, aparecen menos que en versiones anteriores los puntos precisos de la crítica al posmodernismo. Para mi, lo esencial es ubicarnos en un momento en que se hace necesario la superación conjunta de dos momentos : la del posmodernismo, y la de la rigidez holística que este ha criticado (perdón por citarme a mi mismo -eso es la consecuencia perversa de la nueva erudición digital - : il s'agit de procéder à un double dépassement historique. Car s'il est évident qu'on ne saurait laisser intact le moindre vestige des forteresses totalitaires et des certitudes carrées d'un marxisme doctrinaire, qui ont tragiquement dominé le siècle écoulé, il est tout aussi décisif de surmonter l'épreuve inverse qui, par réaction, lui a succédé, c'est-à-dire le marécage postmoderne au milieu duquel le siècle a pris fin: la déconstruction s'imposant sur les ruines des édifices réputés infaillibles, la pensée faible triomphant après les rigides élaborations d'un holisme arrogant, la fragmentation et la métaphore de l'archipel après les dévoiements d'un effort de pensée globale, une résignation déprimée ou cynique après les illusions de l'espérance et de l'utopie.)

- A proposito de la historia global, me gustaba tu formulación anterior de que se trata de retomar el concepto de totalidad, pero renovándolo y quitándole sus implicaciones nefastas. O dicho de otra manera, se trata de plantear una historia a la vez global y plural (es lo que resumía en el artículo, que otra vez voy a citar - el grado de perversión llega a lo insoportable... - : En la percepción del pasado, esto nos lleva a rechazar tanto una historia monolítica concebida a manera de un drama ineluctable y determinado por fuerzas suprahumanas, como una visión individualizante atomizada hasta el olvido de las coacciones sociales y las tendencias pesadas de la evolución histórica. Nos induce a reivindicar una historia a la vez global y plural, capáz de explicar la coherencia de las estructuras y las transformaciones sociales y de restituir la diversidad de las experiencias humanas. Una historia global y sin embargo plural, porque a pesar de concebir el mundo social como una totalidad, reconoce la existencia de esferas diversificadas, de evoluciones desfazadas, de contradicciones y fallas que fracturan esta totalidad. Una historia plural y sin embargo global, porque aúnque rechaza la visión homogeneizada de una época pensada como unidad de estilo o zeitgeist, y la percepción de la evolución como una línea recta y única, no por eso deja de perseguir una inteligibilidad de la historia humana, en su conjunto y su coherencia. Dicha historia no puede sacrificar al individuo ni tampoco entregar en sus manos el comando de la nave : tiene que evitar los escollos no sólo del « optimismo fatalista » legado por las supuestas leyes del materialismo histórico, de la resignación desencantada de la posmodernidad, sino también las suaves ilusiones del individualismo).

- Se podría añadir un punto para insistir sobre la necesidad de la reflexión sobre los conceptos, tanto los historiograficos como los que utilizamos en el análisis histórico (hay un capitulo sobre esto en el ultimo libro de Alain Guerreau, que me parece muy interesante, y tambien, en otro asunto, propuesta sobre "la réorganisation du métier").

- Tal vez plantear la articulación complexidad/simplificación podría servir para aclarar posiciones historiograficas (y superar algunas contradicciones). Muchos historiadores se justifican por la « infinita complexidad de lo real » (argumento anti-teoría y anti-totalidad). Además, la estructrura académica favorece la creciente complexificación del discurso (pareces más inteligente si dices cosas muy complicadas, incluso incomprensibles, con todas las consecuencias en terminos de opacidad linguistica y crecimiento de vocabularios particularizados y herméticos).

Habría que enfrentar ese argumento y esa realidad, recordando por ejemplo que ningun trabajo cientifico puede pretender reconstituir la « infinita complexidad de lo real » sin caer en el positivismo, llamando a una autodisciplina en terminos de vocabulario (como ya Bloch) y buscando un equilibrio entre complexidad y simplicidad (me gusta la frase de Bachelard, llamando a la vez a complicar la teoria y simplificar lo real).

Bueno, es todo por el momento. Por supuesto, tengo claro que no es posible integrar al manifiesto todo eso ni todas las obsesiones personales de los que van a enviarte sus comentarios. Son sugerencias, que evidentemente tienen sentido solamente si encuentran preocupaciones de otros y si pueden servir a precisar o aclarar los consensos de los amigos de HaD. Espero que te serviran de algo.

Un abrazo de Jérôme.

PD : comparto plenamente lo escrito por Paco Vasquez.

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Querido Jerome:

Tus abundantes consideraciones de detalle exigen una reflexión detenida, prometo hacerlo cara a la redacción definitiva, que no debe exceder el texto presentado si queremos que el Manifiesto cumpla su función. Te lo debemos por la complejidad de tus "remarques" y por deferencia ya que ha sido tuya la iniciativa de actualizar "La historia que viene" después del II Congreso, si bien el Manifiesto va a más allá...

Sólo una pregunta, ¿crees realmente que existe todavía entre los miembros de la redacción de Annales y de la dirección de la EHESS algún partidario del "tournant critique" ? Un miembro relevante de la revista me decía en 1997 que el tema estaba muerto y enterrado. Ojalá tu tengas mejores noticias...

Sobre la microhistoria, 20 años después, me remito a lo dicho por Giovanni Levi en una entrevista reciente, cerrando página y declarando que hoy es el tiempo de la macrohistoria, y a tu propio artículo sobre el "debate" Ginzburg/Marcos que publicaremos en el primer número de nuestra revista, Clio mediante.

Un abrazo,

Carlos Barros
Coordinador de Historia a Debate