Grupo Manifiesto Historia a Debate


 Deliberaciones


Querido Carlos: Antes que nada, debo pedirte disculpas por no haberte enviado antes mi opinión sobre el texto-manifiesto que me enviaste. Pero he tenido una semana muy ajetreada y me ha sido imposible hacerlo.

He leído el texto con mucha atención e interés y también he visto algunos de los comentarios que se han hecho, en particular los de Paco y Gonzalo. Creo que la principal virtud del texto es que representa y hace explícita, con bastante claridad, una de las posiciones que actualmente concurren al debate historiográfico. Tus puntos de vista y tus propuestas están formulados, como digo, de manera precisa y rotunda. En una época de ambigüedades, eclecticismos y confusión teórica siempre es de agradecer que la ideas (se compartan o no) se expresen de una manera tan directa.

Creo, asimismo, que todas las cuestiones que suscitas son, efectivamente, aspectos capitales del actual debate: desde los marcos teóricos a los aspectos puramente disciplinares o profesionales. Por tanto, con independencia de que se compartan o no las soluciones propuestas o sugeridas, tu texto me parece un valioso punto de partida, un pertinente orden del día para la discusión. Ya sabes, por supuesto, que nuestros puntos de vista no son siempre coincidentes, pero ello no sólo no es un obstáculo para el diálogo sino que debería ser el motor de éste. Sigo creyendo que deberías prestar más atención a lo que tú denominas como propuestas posmodernas, pues nos guste o no constituyen uno de los ingredientes del debate actual y, por tanto, del nuevo consenso paradigmático que andamos buscando. Creo que no le haríamos justicia si redujéramos dichas propuestas a mero subjetivismo (entre otras cosas porque una de sus premisas es la crítica al subjetivismo.) Aunque ciertamente bajo esa etiqueta se esconde una amalgama de perspectivas (a veces, incluso, contradictorias), a la vez creo que es un filón de nuevas ideas, sugerencias, replanteamientos críticos, nuevas interpretaciones empíricas, etc. a las que se le puede sacar mucho partido en la empresa de reconstrucción teórica de la historia en que andamos embarcados.

Ha sido realmente un placer leer tu texto y poder reavivar nuestra relación epistolar. Espero tu respuesta. Un fuerte abrazo.

Miguel A. Cabrera
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