En el artículo de José Omar he encontrado una frase que me ha hecho reflexionar:

"somos como ratones rumiando libros y hojas viejas, haciendo curriculum. Nos falta un elán revolucionario y desacralizador....."

Esa es la Historia, y esa es la Universidad y ambas están tan unidas que no se puede hablar de la una sin mencionar a la otra, por que al fin y al cabo, ¿que ha sido siempre la Universidad?, el culto al maestro y al tomismo para la obtención de las prebendas, ahora y en la Edad Media, desde su fundación.

Hubo un punto crítico cuando los maestros quisieron vivir de su salario, pero perdieron la batalla y aceptaron vivir de los dineros de la Iglesia o del Estado, da lo mismo, a partir de ahí la suerte estaba echada Abelardo y los Goliardos fueron malditos para la eternidad, el tomismo se instalaba en las aulas de forma definitiva y se acabó discutiendo del sexo de los ángeles.

"somos como ratones rumiando libros y hojas viejas, haciendo curriculum. Nos falta un elán revolucionario y desacralizador....."

Es lo mismo ser marxista, o feminista, o ecologista, o lo miles de "ismos" que se quiera colocar cada uno como etiqueta, es como en las películas americanas, son los hombres los que fallan pero el sistema es perfecto, y efectivamente lo es, ha logrado que durante varios siglos los mejores intelectuales, aquellos que hubiesen podido hacer reaccionar a la masa, se hayan vendido a las prebendas y a los curricula, y la Universidad ha tenido que admitir a regañadientes a muchos que desde fuera de ella han movido el mundo.

Y la Historia, se maneja, se manipula, se adapta para poder obtener ese puesto, o publicar aquello... y el Mayo del 68 que gritaba "la imaginación al poder" vió que el sistema no era tan malo cuando el poder tocó a muchos con su varita mágica de otorgar dones.

"somos como ratones rumiando libros y hojas viejas, haciendo curriculum. Nos falta un elán revolucionario y desacralizador....."

Daniel de Morley, uno de los "oscuros" traductores de la Escuela de Toledo cuenta le Goff que escribió:

"La pasión por el estudio me hizo abandonar Inglaterra. Permanecí cierto tiempo en Paris, pero no vi allí más que salvajes instalados con grave autoridad en sus cátedras, con dos o tres escabeles delante cargados de enormes volúmenes... Su ignorancia les obligaba a mantener una actitud hierática, pero pretendían mostrar sabiduría por medio del silencio. Cuando intentaban abrir la boca no hacían más que balbucear. Vista la situación procuré huir de éstos riesgos..."

Las actitudes son distintas aparentemente, pero es apariencia, pues son los mismos los que otorgan las prebendas y el fín último de cualquier historiador es vivir de una de ellas...

"Nos falta un elán revolucionario y desacralizador....."

Fundamentalmente desacralizador, hay que aceptar que el Estado es una entelequia, una mentira; el hombre como animal biológico y social tiende a organizarse jerarquicamente como tantos otros mamíferos pero ahí se acaba el parecido porque mientras en la Naturaleza el lider corre con las "duras", el lider humano lo que hace es inmediatamente absorber los excedentes y quedárselos él, después los reparte según su conveniencia. En esa idea está la legitimidad de cualquier Estado, en la de repartir unos excedentes de los que previamente se ha apropiado y por supuesto, el Estado que hoy es mas o menos ácéfalo tiene unos servidores que dedican su vida y esfuerzos a servir a ese Estado, a esa patria, a esa nación.... y a repartir los excedentes y las prebendas.

Me da lo mismo que el Estado sea marxista, socialista, demócrata, dictatorial u oligárquico. Siempre juega en la misma forma, primero se apropia de los excedentes y luego los reparte según la conveniencia de sus servidores, de ahí que los Papas se dieran cuenta rápidamente que era muy conveniente que los gremios de estudiantes y profesores pasasen a depender directamente de ellos, y sobre todo económicamente, la juventud y las ideas creativas suelen ser una mezcla explosiva que conviene controlar.

Tras los Papas, los estados tomaron el relevo, la "educación" queda garantizada para que el sistema continue, y además añadimos "circus et annona".

"Nos falta un elán revolucionario y desacralizador....."

El Estado es el depredador de todo el género humano, pero es legítimo, su legitimidad está incluida en nuestros genes biológicos, siempre nos organizaremos jerárquicamente, por instinto, las revoluciones han cambiado a sus servidores, o los ha aumentado, pero nada más.

¿Seremos capaces de crear un Estado sin servidores que repartan prebendas según su propia conveniencia?, quizás entonces se pueda comenzar a reescribir una auténtica Historia, y los historiadores puedan encontrar su "funcion social", o calmar sus ansias de estudio simplemente por el hecho de estudiar como de Morley.

"...desacralizador....."

Amén.

José A. Hurtado.
Ingeniero aeronaútico por la E.T.S.I.A. de Madrid.
Doctorando en Historia por la U.L.Laguna

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