¿Y si este auge de la novela histórica estuviera estrechamente ligado a la generalizada incapacidad de redactar de los historiadores? En mi opinión, muchísima gente, ajena al mundo académico, siente necesidad de incrementar su conocimiento histórico, pero las revistas especializadas o los pocos libros que se publican producen, con una frecuencia inusitada, una cantidad ingente de bostezos.

Hay pocos historiadores que tengan la virtud de poder comunicar lo complejo, de una manera simple. Y ello produce un gran obstáculo ante (perdonad que utilize este término) mercado. Creo que los historiadores pensamos más en el público sacerdotal académico que en el profano. Y así nos va. En cierta manera, los novelistas utilizan nuestro material, pero no creo que nos copien, sino que, en todo caso, saben sacar mejor partido que nosotros.

Atentamente;

Xavier Diez
Girona -Cataluña- Spain