Historia y conciencia del sistema
en la sociedad del futuro.
Germán Navarro Espinach
Universidad de Zaragoza
RESUMEN
A lo largo de este curso 1998-1999 son varias las actividades académicas en las que he participado en tierras aragonesas sobre el significado de la historia en la sociedad del futuro. Sin duda, esta preocupación común por el cambio de milenio está agitando bastante la reflexión historiográfÃca. Los dÃas 18, 19 y 20 de diciembre de 1998 se celebraron en Sabiñánigo (Huesca) unas primeras jomadas de Estudios sobre Aragón en el siglo XXI, organizadas por el Instituto de Ciencias de la Educación de la Universidad de Zaragoza, en las que se habló sobre el marco fÃsico, la evolución histórica y el desarrollo urbano de nuestra comunidad autónoma. Posteriormente, entre los dÃas 16 y 23 de febrero de 1999, coordiné junto a] profesor Vidal Muñoz un ciclo de conferencias más especÃfico en tomo a La imagen de la Edad Media en la sociedad del siglo XXI, y que ha suscitado nuestra intervención paralela en la primera sección temática de este congreso, respecto al tema del balance de la historiografÃa del siglo XX y en lo concerniente al ejemplo concreto del medievalismo aragonés. Estas conferencias se celebraron, en el salón de actos del Centro Cultural de la Caja de Ahorros de la Inmaculada en Teruel, y tuvieron como invitados a los profesores Carlos Barros (La función social de la historia medieval). Paulino Iradiel (El futuro del medievalismo en España), y el propio Vidal Muñoz (Los estudios de Edad Media en Aragón).
A esas dos actividades reseñadas hay que añadir también la realización de un seminario especial sobre La historia y los historiadores en el siglo XXI, que he impartido durante el mes de marzo en la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de Teruel con el objetivo de hacer reflexionar a mis estudiantes sobre el significado que debe tener la historia en los próximos años. Contenido que venÃa a cuento también del libro que sobre esta temática estoy a punto de presentar: La función social de la historia y el estudio de la Edad Media (Teruel, Colección de Textos del Campus Universitario, 1999). Verdaderamente, es en esta última publicación donde pongo en evidencia los nuevos enfoques que creo que debe asumir nuestra disciplina si desea ser reconocida como útil y válida para las nuevas generaciones que nos sucederán en el siglo que viene.
En suma, para abordar todas estas inquietudes y reflexiones de manera ordenada planteo tres argumentos principales en mi intervención: 1) La defensa del enfoque utilitarista de la historia como clave fundamental de su éxito en el futuro; 2) La reivindicación del mensaje de la historia como cúmulo de experiencias vividas en calidad de segunda clave de éxito, a través de varias reflexiones sobre el sentido de la docencia universitaria; y 3) los enfoques metodológicos y conceptuales que considero más fructÃferos para el reforzamiento de la historia como disciplina cientÃfica frente a los retos que le exige la sociedad del siglo XXI.